PLANETA CANARIO
El Comité Científico del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico (PEVOLCA) reunido este viernes, 17 de septiembre, ha constatado una disminución de la actividad sísmica en La Palma, pero ha insistido en que el escenario «puede ser transitorio y no implica una paralización de la reactivación volcánica».
En este sentido, ha recomendado mantener la situación de Alerta y el semáforo volcánico en amarillo en la zona de Cumbre Vieja, concretamente en los municipios de Fuencaliente, Los Llanos de Aridane, El Paso y Mazo, así intensificar las labores de vigilancia y seguimiento.
En su informe indica que en las últimas horas se ha observado «una clara disminución» de la actividad sísmica, aunque se ha registrado un pulso de notable intensidad con eventos localizados, tanto a profundidades de 6-8 km, como superficiales.

La sismicidad este viernes se localiza al NE de la del día anterior. Se constata que la sismicidad somera es predominante. La deformación del terreno sigue en curso a una menor velocidad, «siendo compatible con una fuente de deformación más superficial».
El proceso, pues, «continúa y puede tener una evolución rápida a corto plazo», según precisa en un comunicado la Dirección General de Seguridad y Emergencias.
Como ya se indicó en el boletín anterior, es esperable la ocurrencia de terremotos sentidos de mayor intensidad. Al mismo tiempo, en la nota del Gobierno canario se advierte que «no es descartable el comienzo de fenómenos observables en superficie», aunque no ha precisado cuáles.

El Comité Científico también se ha pronunciado también respecto a las noticias aparecidas en medios de comunicación sobre un posible gran derrumbe del flanco oeste de Cumbre Vieja y consiguiente formación de un mega tsunami, resaltando que no hay datos que soporten esta hipótesis y que carece de base científica contrastada.
El Comité Científico está coordinado por la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias y lo integran representantes del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Instituto Español de Oceanografía (IEO), Universidad de La Laguna y Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
El PEVOLCA establece un semáforo volcánico como sistema de alerta a la población basado en cuatro colores en función del riesgo: verde, amarillo, naranja y rojo. En el amarillo se intensifica la información a la población, las medidas de vigilancia y monitorización de la actividad volcánica y sísmica.

En este nivel se refuerza el seguimiento de la actividad para comunicar cualquier cambio significativo que se observe. La población debe estar atenta a los comunicados de las autoridades competentes en Protección Civil, a través de los canales oficiales y los medios de comunicación.
Antes de una erupción volcánica, se produce un aumento gradual de la actividad sísmica, que puede prolongarse durante mucho tiempo y puede ser percibida por la población, por lo que se debe mantener la calma.
En semáforo amarillo se recomienda conocer la red de comunicaciones del entorno en el que reside para una posible evacuación y tener localizada alguna vivienda de familiares fuera de las zonas de riesgo.
El sonido de los sismos, según INVOLCAN
Para hacernos una idea de cómo suenan los terremotos, es lo que ha publicado este viernes el Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN), una sonificación de una parte del actual enjambre sísmico. El sismograma registrado por la estación sísmica PTAB (Taburiente) de la Red Sísmica Canaria entre las 12 y las 15 horas de este jueves, ha sido acelerado 200 veces en el proceso de sonificación. Se pueden escuchar claramente los miles de terremotos que se registraron durante un repunte en la sismicididad observado en este intervalo:






















































