VICENTE PÉREZ
Los reyes de Noruega, Harald V y Sonia, visitaron el Parque Etnográfico y Jardín Botánico Pirámides de Güímar, mientras disfrutaban de unas vacaciones privadas, que decidieron mantener en secreto, por razones de seguridad, según explica esta empresa propiedad de la naviera Fred Olsen.
La visita tuvo lugar el pasado 23 de marzo pero ha sido ahora, este 2 de junio, cuando Pirámides de Güímar informó de este hecho.
Los ilustres visitantes fueron recibidos por la viuda del aventurero y etnógrafo noruego Thor Heyerdahl, Jacqueline Heyerdahl, y por Alicia Barroso Martín, directora del parque etnográfico.

Durante las más de dos horas de visita guiada, los reyes noruegos mostraron gran curiosidad por el trabajo que realizó el matrimonio Heyerdahl en Tenerife, con la protección y estudio de las seis pirámides, orientadas al sol en fechas astronómicas clave.
“Quedó patente la admiración que sus majestades sienten por Heyerdahl, una muestra más, en mi opinión, del orgullo de los noruegos por quien fue su embajador más importante”, aseguró Alicia Barroso al término de esta visita.
Sonia de Noruega y la esposa de Heyerdahl colocaron una corona de flores junto al busto de Thor Heyerdahl, en el Patio del Laurel, junto al Auditorio del Parque.

Antes de despedirse, la pareja real firmó en el libro de honor, y se les entregaron unos regalos, entre los que se encontraban un libro-catálogo del parque, una reproducción de la embarcación Ra II en miniatura (fabricada por los aymara en el Lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo, a 3.812 metros en territorio de Perú y Bolivia) y unas piezas de cerámica canaria realizadas por el alfarero Pedro Benítez.
Los monarcas expresaron haber quedado “profundamente impresionados por la oportunidad de aprender más sobre el importante trabajo de Thor Heyerdahl en Tenerife”, y han “agradecido el compromiso de Pirámides de Güímar con la preservación de su legado”.
Explorador, científico y escritor, Thor Heyerdahl nació en Larvik, Noruega, el 6 de octubre de 1914. Fue portada de la revista National Geographic y sus libros se han traducido a más de setenta idiomas.
Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió en la unidad paracaidista noruega, donde conoció a algunos de sus futuros compañeros de aventuras. En 1947 protagonizó la expedición de la Kon-Tiki, con la que quería demostrar que los primeros pobladores de la Polinesia podrían haber llegado, desde Sudamérica, en balsas de troncos.
Ganó un óscar por su documental de la expedición Kon-Tiki en 1951.
Posteriormente llevó a cabo hazañas similares con los barcos de juncos Ra, Ra II y Tigris, viajes en los que defendió su compromiso con el medio ambiente y la paz mundial. En su aventurera vida, Heyerdahl organizó expediciones arqueológicas a las Galápagos, a la Isla de Pascua, a las Maldivas y a Túcume.

Retrato de Thor Heyerdahl / NASA
En 1990 centró su atención en estudiar las abandonadas Pirámides de Güímar y finalmente, en 1994, Heyerdahl se instaló en Tenerife. Falleció en Colla Micheri (Italia) el 18 de abril de 2002.

El Ayuntamiento de Güímar celebra esta visita real al tiempo que «reafirma su compromiso» con la conservación del patrimonio histórico y etnográfico local.
El consistorio agradece a los reyes noruegos «su sensibilidad» hacia el legado de Heyerdahl, «cuyo trabajo sigue siendo un orgullo para el municipio y una referencia internacional en el ámbito de la investigación y la sostenibilidad».





















































