La tenían que haber aprobado en 2008. Mal año. Era la época en la que habíamos gastado por encima de nuestras posibilidades, cuando los precios de los bienes inmobiliarios cayeron y bailaron hasta el desmayo al compás del cierre del grifo de la financiación empresarial y doméstica. Era la crisis, a secas. La llamábamos así todos, como si nos afectara por igual a todos los estamentos sociales. Lo que ocurre es que el tiempo pone a cada uno en su sitio, descubrimos que los excesos provenían de los que manejan los hilos principales de las marionetas, los demás a verlas venir, como siempre. Dicho esto, lean lo que ha ocurrido este martes en el Parlamento…
El Parlamento de Canarias aprueba por unanimidad la nueva ley de Servicios Sociales, una novedosa norma que otorga al ciudadano un derecho universal y subjetivo que lo protege de los envites de la precariedad económica.
¿Lo entiendes? …yo tampoco
La nueva ley sustituye a la norma con la que hasta ahora se han regulado los Servicios Sociales en Canarias, fechada en 1987, entre sus disposiciones figura que contará con una financiación superior a los mil millones de euros en un plazo de doce años para erradicar la pobreza, con especial atención a los menores, y en 18 meses se deberá regular una renta básica para la ciudadanía. O sea, que aquí, de verdad, esto va a ser un paraíso, a todos los niveles, fundamentalmente en el plano económico. Nadaremos en la abundancia, o por lo menos mantendremos la nariz fuera del agua, aunque suene como el chiste ese de la Constitución que dice que “todo ciudadano tiene derecho a una vivienda digna” para luego, en cuanto te sales del “reality” que es un Parlamento, estrellarte contra la realidad.
Elena Luis, del grupo Nacionalista Canario, dio en la diana explicando que existe la posibilidad de que un ciudadano pueda reclamar a la administración por incumplimiento de este derecho. Lo que en lenguaje callejero significa que tienes un trato con alguien con el que no te diste un apretón de manos. Que te prometen algo con tal seguridad que dejan una puerta trasera abierta para que puedas reclamar cuando te engañen, como si esa garantía te hiciera confiar en tus representantes. No les quitemos a los políticos la intención de querer que esto prospere, en realidad es una crítica a una buena noticia, lo que ocurre es que después de pasar por una crisis espantosa, en 2019 y después de la que ha caído, esto viene a ser un símil del dicho que reza sobre los bancos “ las entidades te prestan un paragüas cuando hace sol y te lo niegan cuando está lloviendo”…y ahora aunque no tenemos un sol que caliente a todos, llueve menos que hace diez años….esa era la época para que yo escribiera sobre esto.
La tenían que haber aprobado en 2008. Mal año. Era la época en la que habíamos gastado por encima de nuestras posibilidades, cuando los precios de los bienes inmobiliarios cayeron y bailaron hasta el desmayo al compás del cierre del grifo de la financiación empresarial y doméstica. Era la crisis, a secas. La llamábamos así todos, como si nos afectara por igual a todos los estamentos sociales. Lo que ocurre es que el tiempo pone a cada uno en su sitio, descubrimos que los excesos provenían de los que manejan los hilos principales de las marionetas, los demás a verlas venir, como siempre. Dicho esto, lean lo que ha ocurrido este martes en el Parlamento…
El Parlamento de Canarias aprueba por unanimidad la nueva ley de Servicios Sociales, una novedosa norma que otorga al ciudadano un derecho universal y subjetivo que lo protege de los envites de la precariedad económica.
¿Lo entiendes? …yo tampoco
La nueva ley sustituye a la norma con la que hasta ahora se han regulado los Servicios Sociales en Canarias, fechada en 1987, entre sus disposiciones figura que contará con una financiación superior a los mil millones de euros en un plazo de doce años para erradicar la pobreza, con especial atención a los menores, y en 18 meses se deberá regular una renta básica para la ciudadanía. O sea, que aquí, de verdad, esto va a ser un paraíso, a todos los niveles, fundamentalmente en el plano económico. Nadaremos en la abundancia, o por lo menos mantendremos la nariz fuera del agua, aunque suene como el chiste ese de la Constitución que dice que “todo ciudadano tiene derecho a una vivienda digna” para luego, en cuanto te sales del “reality” que es un Parlamento, estrellarte contra la realidad.
Elena Luis, del grupo Nacionalista Canario, dio en la diana explicando que existe la posibilidad de que un ciudadano pueda reclamar a la administración por incumplimiento de este derecho. Lo que en lenguaje callejero significa que tienes un trato con alguien con el que no te diste un apretón de manos. Que te prometen algo con tal seguridad que dejan una puerta trasera abierta para que puedas reclamar cuando te engañen, como si esa garantía te hiciera confiar en tus representantes. No les quitemos a los políticos la intención de querer que esto prospere, en realidad es una crítica a una buena noticia, lo que ocurre es que después de pasar por una crisis espantosa, en 2019 y después de la que ha caído, esto viene a ser un símil del dicho que reza sobre los bancos “ las entidades te prestan un paragüas cuando hace sol y te lo niegan cuando está lloviendo”…y ahora aunque no tenemos un sol que caliente a todos, llueve menos que hace diez años….esa era la época para que yo escribiera sobre esto.
La tenían que haber aprobado en 2008. Mal año. Era la época en la que habíamos gastado por encima de nuestras posibilidades, cuando los precios de los bienes inmobiliarios cayeron y bailaron hasta el desmayo al compás del cierre del grifo de la financiación empresarial y doméstica. Era la crisis, a secas. La llamábamos así todos, como si nos afectara por igual a todos los estamentos sociales. Lo que ocurre es que el tiempo pone a cada uno en su sitio, descubrimos que los excesos provenían de los que manejan los hilos principales de las marionetas, los demás a verlas venir, como siempre. Dicho esto, lean lo que ha ocurrido este martes en el Parlamento…
El Parlamento de Canarias aprueba por unanimidad la nueva ley de Servicios Sociales, una novedosa norma que otorga al ciudadano un derecho universal y subjetivo que lo protege de los envites de la precariedad económica.
¿Lo entiendes? …yo tampoco
La nueva ley sustituye a la norma con la que hasta ahora se han regulado los Servicios Sociales en Canarias, fechada en 1987, entre sus disposiciones figura que contará con una financiación superior a los mil millones de euros en un plazo de doce años para erradicar la pobreza, con especial atención a los menores, y en 18 meses se deberá regular una renta básica para la ciudadanía. O sea, que aquí, de verdad, esto va a ser un paraíso, a todos los niveles, fundamentalmente en el plano económico. Nadaremos en la abundancia, o por lo menos mantendremos la nariz fuera del agua, aunque suene como el chiste ese de la Constitución que dice que “todo ciudadano tiene derecho a una vivienda digna” para luego, en cuanto te sales del “reality” que es un Parlamento, estrellarte contra la realidad.
Elena Luis, del grupo Nacionalista Canario, dio en la diana explicando que existe la posibilidad de que un ciudadano pueda reclamar a la administración por incumplimiento de este derecho. Lo que en lenguaje callejero significa que tienes un trato con alguien con el que no te diste un apretón de manos. Que te prometen algo con tal seguridad que dejan una puerta trasera abierta para que puedas reclamar cuando te engañen, como si esa garantía te hiciera confiar en tus representantes. No les quitemos a los políticos la intención de querer que esto prospere, en realidad es una crítica a una buena noticia, lo que ocurre es que después de pasar por una crisis espantosa, en 2019 y después de la que ha caído, esto viene a ser un símil del dicho que reza sobre los bancos “ las entidades te prestan un paragüas cuando hace sol y te lo niegan cuando está lloviendo”…y ahora aunque no tenemos un sol que caliente a todos, llueve menos que hace diez años….esa era la época para que yo escribiera sobre esto.
La tenían que haber aprobado en 2008. Mal año. Era la época en la que habíamos gastado por encima de nuestras posibilidades, cuando los precios de los bienes inmobiliarios cayeron y bailaron hasta el desmayo al compás del cierre del grifo de la financiación empresarial y doméstica. Era la crisis, a secas. La llamábamos así todos, como si nos afectara por igual a todos los estamentos sociales. Lo que ocurre es que el tiempo pone a cada uno en su sitio, descubrimos que los excesos provenían de los que manejan los hilos principales de las marionetas, los demás a verlas venir, como siempre. Dicho esto, lean lo que ha ocurrido este martes en el Parlamento…
El Parlamento de Canarias aprueba por unanimidad la nueva ley de Servicios Sociales, una novedosa norma que otorga al ciudadano un derecho universal y subjetivo que lo protege de los envites de la precariedad económica.
¿Lo entiendes? …yo tampoco
La nueva ley sustituye a la norma con la que hasta ahora se han regulado los Servicios Sociales en Canarias, fechada en 1987, entre sus disposiciones figura que contará con una financiación superior a los mil millones de euros en un plazo de doce años para erradicar la pobreza, con especial atención a los menores, y en 18 meses se deberá regular una renta básica para la ciudadanía. O sea, que aquí, de verdad, esto va a ser un paraíso, a todos los niveles, fundamentalmente en el plano económico. Nadaremos en la abundancia, o por lo menos mantendremos la nariz fuera del agua, aunque suene como el chiste ese de la Constitución que dice que “todo ciudadano tiene derecho a una vivienda digna” para luego, en cuanto te sales del “reality” que es un Parlamento, estrellarte contra la realidad.
Elena Luis, del grupo Nacionalista Canario, dio en la diana explicando que existe la posibilidad de que un ciudadano pueda reclamar a la administración por incumplimiento de este derecho. Lo que en lenguaje callejero significa que tienes un trato con alguien con el que no te diste un apretón de manos. Que te prometen algo con tal seguridad que dejan una puerta trasera abierta para que puedas reclamar cuando te engañen, como si esa garantía te hiciera confiar en tus representantes. No les quitemos a los políticos la intención de querer que esto prospere, en realidad es una crítica a una buena noticia, lo que ocurre es que después de pasar por una crisis espantosa, en 2019 y después de la que ha caído, esto viene a ser un símil del dicho que reza sobre los bancos “ las entidades te prestan un paragüas cuando hace sol y te lo niegan cuando está lloviendo”…y ahora aunque no tenemos un sol que caliente a todos, llueve menos que hace diez años….esa era la época para que yo escribiera sobre esto.




















































