VICTOR YANES
Felipe Ramos Pérez (Santa Cruz de Tenerife, 1983) tiene ante sí el reto de la revalidación de la confianza, después de los históricos resultados en las elecciones municipales de mayo de 2015. Tras el éxito de poner fin a la travesía en el desierto de IU en La Palma, toca mantenerse. Coordinador Insular de IU, fue elegido por unanimidad candidato a el Cabildo Insular de La Palma y a la alcaldía de Los Llanos de Aridane para las elecciones de este domingo.
En los comicios de 2015, Izquierda Unida rompe con una larga travesía en el desierto, consiguiendo unos resultados históricos en La Palma: dos concejales en Los Llanos de Aridane, uno en Santa Cruz de La Palma y otro en Tazacorte. ¿Qué balance hace de estos cuatro de gestión política en las instituciones?
«Por un lado, llevar nuestras propuestas programáticas y otras que han ido surgiendo, fruto de determinadas demandas y reivindicaciones ciudadanas que creemos necesarias trasladar a la política institucional y, por otra parte, el control y fiscalización de los grupos de gobierno, porque hay que recordar que formamos parte de la oposición en los tres municipios en los que obtuvimos representación. Esa parte de control y fiscalización me gustaría destacarla especialmente, porque ha permitido que, en lugares como Los Llanos de Aridane, se haya conseguido que una concesión administrativa como era un parking subterráneo, que no pagaba absolutamente nada en forma de canon por una concesión durante un largo periodo de tiempo, y que gracias al análisis del pliego, permitiera, después de un largo proceso, que el concesionario comenzara a entregar a las arcas municipales lo que corresponde. La tarea de fiscalización ha tenido una diferencia notable entre los municipios de Los Llanos y Tazacorte. En este municipio nos hemos visto obligados a ir a la justicia para poder acceder a determinada documentación presente en algunos expedientes administrativos».
Habla usted de transparencia y de fiscalización. Consolidado como está el descrédito por la actividad política, ¿cree que la presencia en las instituciones de la formación que usted encabeza, es indispensable para cambiar esta realidad?
«Me cuesta entrar a valorar o poner una nota al trabajo que, en transparencia, han hecho otros grupos políticos antes de la llegada del nuestro. Es cierto que la llegada de una formación como Izquierda Unida, ha hecho que determinados temas que hasta entonces no eran motivo de debate en el pleno del ayuntamiento de Los Llanos, como asuntos relacionados con el planeamiento urbanístico, temas medioambientales o de exclusión social que hasta entonces no estaban en la agenda política se hayan introducido, con lo cual podemos entender que nuestra formación es indispensable para que se siga canalizando, a través de nuestra representación, una serie de demandas que sino no llegarían al conjunto de la ciudadanía».
No ha habido un acuerdo para que la izquierda a la izquierda del PSOE, en Cabildo y ayuntamientos, concurra en una colación de partidos a las elecciones del próximo 26 de mayo ¿cuáles han sido las dificultades máximas que, según su formación, han impedido el acuerdo?
«En la isla de La Palma se negoció un acuerdo a nivel insular en conjunto, al creer que era interesante que, en el caso de que se llegara a un acuerdo, este fuera global. Vimos que el acuerdo no era posible y ahí entran aspectos de la política más denostada, como quién encabeza o no una candidatura, que para nosotros es un elemento que también es importante, porque si en un municipio determinado una organización tiene presencia, trayectoria, afiliación y votantes, ¿por qué no puede seguir encabezándola?»
¿Considera que no se ha hecho la pedagogía suficiente por parte de las formaciones políticas, para entender que no siempre es posible esa deseada unidad en el espectro de la izquierda progresista?
«Es cierto, las organizaciones políticas no hemos hecho la pedagogía suficiente para que la ciudadanía entienda que tampoco es un drama que no se llegue a un acuerdo, aunque podamos estar en un ámbito similar o complementario».
Pero entienda que, si muchos votantes de izquierda progresista han visto que ha sido posible un acuerdo entre Podemos e Izquierda Unida para concurrir a las elecciones generales bajo la marca Unidas Podemos, se les haga difícil entender que no se den coaliciones en otros muchos ámbitos territoriales
«Hay que entender que los acuerdos y los marcos de referencia generales pueden funcionar muy bien en Madrid, en el Congreso de los Diputados, en el Senado, pero luego hay que articular eso a nivel territorial. Tenemos la sensación de que esta legislatura ha sido una ocasión perdida para la izquierda política y social palmera. Se consiguió representación en el Cabildo por una formación como Podemos que nunca ejerció un papel de fiscalización y control y de propuesta, sino una labor que tiene que ver con la difusión de los conflictos internos de esta formación».
¿Cree que ha habido falta de interés real por parte de Podemos, en la tarea de configuración de la lista conjunta para el Cabildo Insular de La Palma?
«Hemos echado en falta más generosidad por parte de Podemos para poder llegar a un acuerdo en las negociaciones. Izquierda Unida nunca dudó que la candidatura la encabezara un candidato o candidata de Podemos y que no hubiese un correlato en el sentido de que si no se obtenía más de un representante se pudiera compartir el consejero, que no hubiese un equilibrio en la composición del grupo mixto y que no hubiera personal de IU trabajando codo a codo y trasladando de una coalición para cuatro años. Nosotros planteamos que era tan importante como llegar a un acuerdo, articular los mecanismos para establecer una coordinación de cara a que las políticas de ambas organizaciones, mediante propuestas, mediante solicitud de información y no percibimos una voluntad por parte de Podemos en el Cabildo, de ser más generoso y tampoco nosotros estábamos dispuestos, en el ámbito en el que tenemos representación y estamos consolidados, como es el caso de Los Llanos de Aridane a ceder determinados hipotéticos puestos de salida a una formación que no existe, actualmente, en dicho municipio».
¿En qué municipios de la isla Izquierda Unida presenta lista para las elecciones del próximo 26 de mayo?
«Son las terceras elecciones a las que nos presentamos en Los Llanos de Aridane, Santa Cruz de La Palma y Tazacorte. Tenemos simpatizantes en la práctica totalidad de los municipios de la isla, pero a día de hoy, no hemos tenido una estructura como para poder aumentar el número de listas».
Que sea usted el cabeza de lista para el Cabildo Insular de La Palma y para el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane ¿no evidencia una falta de interés de simpatizantes y afiliados por estar en la primera línea política?
«Soy de la opinión de que en Izquierda Unida existen compañeros y compañeras que podían haber defendido la candidatura al Cabildo igual o mejor que yo, pero no han querido dar el paso. Yo soy la cabeza visible de un proyecto colectivo, pero es cierto que hay un enorme rechazo a significarse púbicamente ante el descrédito generalizado de los partidos políticos. Que algunas formaciones políticas hicieran de la corrupción su forma de ser, nos ha afacetado a todos, independientemente de que nosotros hayamos tenido un comportamiento diametralmente opuesto».
El objetivo de Izquierda Unida, ante la cita del próximo 26 de mayo, imagino que bascula entre mantener lo conseguido en la última convocatoria electoral de 2015 y mejorar aquellos resultados
«Hasta que no se cuentan los votos tras el cierre de los colegios electorales y aunque puede parecer propio de ilusionistas, el objetivo es el de mejorar la representación conseguida en 2015. Para nuestra formación, conseguir representación en el Cabildo Insular de La Palma significaría un éxito mayúsculo, pero somos conscientes que la fragmentación de la izquierda a la izquierda del PSOE, no nos lo pone fácil. Luego, en los municipios en los que ya tenemos representación trabajamos, evidentemente, para aumentarla y demostrar que somos capaces de gobernar y que no somos simplemente, los “pepitos grillos” de la política palmera. Tenemos el programa y las ideas para desarrollarlo y, para ello, necesitamos más votos y más apoyos y así tener mayor representación para poder gobernar».
Izquierda Unida apuesta por un cambio de modelo productivo, ante la sensación ampliamente extendida en la sociedad palmera, de que la economía de la isla está estancada.
«El estancamiento económico en la isla es una realidad que observamos, por ejemplo, en las cifras del paro. El desempleo fluctúa en valores similares durante los últimos años. No hay cambio sustancial, aunque el peso de la agricultura sigue siendo amplio y las rentas que se derivan de las subvenciones son importantes, el porcentaje de población activa que dedica a la agricultura es aproximadamente del 10%. La necesidad de transformar la economía y buscar un modelo productivo para la isla, en el que diferentes actividades sean complementarias».
La formación de la que usted es Coordinador Insular ha mostrado su rechazo frontal a la Ley de las Islas Verdes de ordenación turística para La Palma, El Hierro y La Gomera, porque más que una salida de crecimiento económico para la isla y generación de empleo, consideran es una ley que no respeta los valores ambientales y agrarios de la isla.
«Tenemos en La Palma núcleos turísticos consolidados. Si hay que hacer alguna actuación, que se haga ahí, en dichos núcleos, porque no necesitamos un picoteo de hoteles a lo largo y ancho de la isla. Existe un turismo rural que deja rentas en el territorio, integrado, de restauración, el turismo previo a la Ley de las Islas Verdes, que lo que plantea es un turismo de villas turísticas, de nuevas edificaciones que nada o poco tienen que ver con el medio, no respetando el patrimonio y absolutamente insostenible desde el punto de vista social y ambiental.
Sorprende, cuando hablamos de desarrollo económico, que el plátano, un producto tan potente, se mantenga, exclusivamente, gracias a las subvenciones. A pesar de que La Palma es una isla agrícola, ha vivido de espaldas a la transformación de sus productos. Es tristísimo que, con el potencial que tiene el plátano, no se haya hecho ni un solo derivado en décadas y ahí, tiene la culpa la iniciativa privada y también la iniciativa pública por no haber sabido canalizar, a través de un instrumento importantísimo que tiene el Cabildo y que es Sodepal (Sociedad de Desarrollo Económico de La Palma) una empresa pública que no está solo para organizar los grandes eventos del consejero o consejera de turno.
«La Ley de Islas Verdes plantea un desarrollo turístico absolutamente insostenible para La Palma»




















































