PLANETA CANARIO
El director técnico del Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (PEVOLCA) del Gobierno canario, Miguel Ángel Morcuende, informó este lunes, 11 de octubre, que se mantienen tres coladas activa en la erupción de La Palma, todas ellas por la zona evacuada desde el inicio de la erupción.
Además de la primigenia, que terminó en el mar y creó el delta lávico, hay otra más al sur que está sobre la fajana de la erupción de San Juan en 1949 que va hacia el Charcón, y la tercera, más al norte, con dos ramales.
Uno de ellos está quemando la cementera y el otro avanza en dirección al mar, por encima de la montaña de Todoque, detalló Morcuende, quien explicó que esta colada norte tiene una mayor alimentación de lava, lo que ha incrementado los daños en cultivos y edificaciones.
Además, señaló que los datos actualizados del Catastro sobre las fotos de satélite del programa europeo de observación de la Tierra Copernicus indican que son 753 las construcciones afectadas. De ellas, 620 son de uso residencial, 70 de uso agrícola, 29 de uso industrial, 19 de ocio /hostelería y 7 de uso público, entre otros.

En cuanto a la superficie de cultivos, dijo, se estima en 150 las hectáreas afectadas. De ellas, la mitad son plataneras, 45 hectáreas son de viñas y casi 9 de aguacates.
En este sentido, la portavoz del Comité Científico y directora del IGN en Canarias, María José Blanco, explicó que, tras el desbordamiento del lago de lava, el flujo principal discurre por el flanco norte, principalmente hacia el mar, bajando por la parte norte de las coladas previas, siguiendo trayectorias hacia el oeste, dentro de la zona de exclusión. Indicó que la distancia del frente de esta colada lávica al mar es del orden de 300 metros, por lo que puede llegar a formar otro delta lávico (fajana) en la playa de El Perdido, en caso de que se mantenga la actual tasa de emisión desde el centro eruptivo.
Asimismo, apuntó que el campo de lava que alimentaba el delta lávico de las playas de Los Guirres parece haber reducido su actividad, al igual que la colada que discurre sobre la fajana de la erupción de 1949 en la zona de El Charcón.
Morcuende detalló que la superficie afectada por la lava supera ya las 591 hectáreas, lo que supone 65,33 más que ayer, con una anchura máxima de la colada de 1.520 metros.
En cuanto a la sismicidad, desde ayer se ha registrado un alto número de sismos localizados ligeramente al sur de la zona donde se iniciaron los enjambres que dieron lugar a la erupción. “Lo más relevante es que son a media y alta profundidad”, explicó.
Por lo que se refiere a la calidad del aire, añadió que salvo la medida adoptada a última hora de confinamiento de un área muy localizada por el incendio que afecta a la fábrica de cemento, los valores registrados desde el día de ayer indican que la calidad es razonablemente buena, excepto algún pico muy puntual. Sobre las partículas en suspensión, expuso, están por debajo del umbral permisible.

Sin embargo, Morcuende indicó que la capa de inversión térmica se encuentra en estos momentos en niveles más bajos que los últimos días, lo que no ayudará a la dispersión de gases.
La configuración del viento dispone el penacho de cenizas y SO2 en dirección oeste-este desde el foco eruptivo. Según Blanco, la posición esperada del penacho afectará a la operatividad del Aeropuerto de La Palma y habló de que la zona más afectada por la caída de cenizas es la vertiente este de la isla. Aunque es poco probable, la caída de ceniza fina podría llegar al norte de Tenerife y afectar a la operatividad aeroportuaria en la isla, apuntó.






















































