PLANETA CANARIO
La Guardia Civil de la Comandancia de Las Palmas inició, durante el verano de 2024, la Operación Serrulatus, en la que se investigó a una persona a la que se le incautaron un total de 32 serpientes californianas, entre los que se encontraban animales exóticos invasores, especies incluidas en el Convenio internacional CITES, así como animales potencialmente peligrosos, destacando entre ellos un escorpión amarillo brasileño.
Los agentes del Seprona han constatado la existencia de un elevado número de personas residentes en Canarias (principalmente en las islas de Tenerife y Gran Canaria) dedicadas a la tenencia, comercio ilícito y traslado de todo tipo de animales a nivel autonómico.
La investigación del Seprona de las Palmas ha permitido analizar multitud de datos y personas relacionadas con la operación, poniendo al descubierto un mercado ilegal de animales entre las islas del archipiélago canario, según informa la Guardia CIvil en un comunicado.
El hallazgo, el pasado mes de agosto, de un espécimen de culebra real californiana (Lampropeltis californiae), por un vecino de La Laguna, en Tenerife, ha sido el detonante de las investigaciones que el Seprona de Las Palmas viene desarrollando desde hace varios años, alertando a las distintas administraciones competentes en materia de control de fauna.

En este sentido se ha impulsado un esfuerzo conjunto en el control y fiscalización de cualquier movimiento de animales, autóctonos y alóctonos, en todo el territorio canario, para proteger la integridad de su frágil ecosistema.
La información analizada por el Seprona de Las Palmas y, en concreto, la relativa a la aparición de este espécimen de culebra real en Tenerife, ha sido puesta en conocimiento de la autoridad administrativa competente en materia de fauna del Gobierno de Canarias.

Con ello, la Guardia Civil quiere aunar esfuerzos en el control y vigilancia interinsular, tratando de impedir el tráfico ilícito de especies animales, salvaguardando el bienestar animal, así como el propio ecosistema canario.
La tenencia de especies animales incluidas en el Convenio CITES o consideradas especies exóticas invasoras y/o peligrosas, puede estar prohibida, regulada o limitada legalmente, debido al grave riesgo que representa para la biodiversidad autóctona, recomendando evitar su adquisición y posesión, salvo autorización expresa, para no incurrir en posibles infracciones administrativas o penales.




















































