PLANETA CANARIO
La Empresa Mixta de Aguas de Santa Cruz de Tenerife, S.A. (EMMASA), mayoritariamente propiedad de Sacyr y con una mínima participación del Ayunamiento capitalino, se ha defendido de las quejas por la turbidez del agua, expuestas sobre todo en las redes sociales, así como por el Colegio Territorial de Administradores de Fincas, que ha iniciado una recogida de firmas con asociaciones de vecinos para exigir una mejora del liquido elemento así como para protestar por el elevado canon que se paga por el contador para la red de extinción de incendios.
La empresa defiende la calidad del agua y garantiza que el suministro que se distribuye en Santa Cruz de Tenerife es apto para el consumo humano, y señala que anualmente se realizan más de 14.000 análisis en la red de distribución. En este sentido, el agua de Santa Cruz cumple con los requisitos del Real Decreto 140/2003, así como los Reales Decretos 314/2016 y 902/2018, que establecen los criterios sanitarios que se deben cumplir para que las personas puedan consumir este bien.
La compañía, que gestiona el servicio de agua desde que fue privatizada su gestión durante 30 años en la etapa de Miguel Zerolo (CC) como alcalde, explica que aplica la normativa llevando a cabo los controles analíticos exigidos y cuyos resultados se remiten al Ministerio de Sanidad del Gobierno de España, a través del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC), donde todas las muestras han sido calificadas como aptas para el consumo. Además, destaca que la ciudadanía puede acceder a esta plataforma para consultar la información sobre el abastecimiento y comprobar toda la información acerca de la calidad del agua proporcionada por la compañía a través del siguiente enlace http://sinac.msssi.es/SinacV2
Respecto a los controles analíticos señalados, la compañía indica que se realizan tanto en los 38 depósitos de distribución de agua de consumo, así como en las 39 redes de distribución que parten de ellos. De manera concreta, los depósitos de almacenamiento son analizados con carácter bisemanal, es decir, que se realizan 3.952 análisis en un año.
En el caso de las redes de distribución, que son el conjunto de tuberías diseñadas para la distribución de agua de consumo humano desde cada depósito hasta las acometidas de los consumidores, son analizadas diariamente, por lo que se realizan más de 14.000 análisis al año. Asimismo, la entidad destaca que las localizaciones donde se ubican los puntos de control son representativas de cada red de abastecimiento y supervisados por Salud Pública del Gobierno de Canarias.
En cumplimiento de la normativa de aplicación, en los análisis que se realizan tanto en redes de distribución como en depósitos, se analizan distintos parámetros, hasta un total de 53, clasificados en 4 tipologías: parámetros indicadores, como son la turbidez, el pH, la conductividad o el cloro libre residual, parámetros químicos entre los que se incluyen análisis de gran variedad de metales (hierro, cobre, cromo, mercurio, aluminio, plomo), los plaguicidas o los hidrocarburos, parámetros microbiológicos, como son por ejemplo Escherichia coli, Enterococo o Clostridium perfringens y parámetros de radioactividad.

Existen, además, otros dos mecanismos de control paralelos. Por un lado, la autoridad sanitaria del Gobierno de Canarias realiza inspecciones mensuales y un control analítico semestral; y, por otro, el Servicio de Control y Gestión Medioambiental del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife realiza el control del grifo del consumidor mediante un laboratorio contratado, tal y como establece el Real Decreto. En este sentido, se recogen un total 290 muestras de agua en el grifo del consumidor al año, repartidas entre las 39 redes de distribución que compone la red de abastecimiento pública del Ayuntamiento del municipio, que están reguladas por el SINAC. Ninguno de estos mecanismos de control paralelos ha notificado ningún incumplimiento respecto de la calidad del agua, considerando el agua de Santa Cruz como apta para el consumo.
Emmasa controla también la calidad del agua mediante el Sistema de Telecontrol y Telemando, el cual visualiza y controla las instalaciones las 24 horas del día, los 365 días del año. Este mecanismo no solo controla parámetros físicos, como son el nivel de los depósitos y los caudales de entrada y salida, sino también los de calidad del agua, como son la concentración de cloro libre residual, concentración de fluoruro y medición de turbidez. Este sistema permite por tanto tener controlada cada segundo la calidad del agua distribuida, suponiendo una garantía en continuo para los ciudadanos.
Por otro lado, Emmasa destaca que del total de comunicaciones que recibe la entidad por parte de los usuarios, únicamente un 2% de las cuestiones realizadas anualmente están relacionadas con consultas sobre la calidad del agua.
Ante cualquier alteración o incidencia, sea el origen que sea, Emmasa da respuesta a los clientes de manera inmediata sobre las misma o sobre cualquier inquietud que tengan sobre la calidad del servicio de abastecimiento. Para ello, los usuarios hacen uso de los canales de comunicación puestos a disposición, que son a través de la vía telefónica, teléfono 24 h 900 84 84 83 y a través de las redes sociales de Emmasa, Facebook y Twitter.
Sin respuesta de Emmasa a las quejas sobre el canon por los contadores contraincendios
A pesar de esta respuesta de la compañía, lo cierto es que en los últimos meses vecinos de diferentes barrios de Santa Cruz, sobre todo en el distrito Ofra Costa Sur, pero también en el centro d ela ciudad, han denunciado la turbidez del agua que sale del grifo.
Aunque la respuesta que a la mayoría le da Emmasa es que puede tratarse de un problema de mal estado de las conducciones interiores de los edificios, lo cierto es que en algunos bloques los inquilinos han podido observar cómo operarios de Emmasa han realizado largos vaciados de agua turbia, a veces de color chocolate, en la red general, e incluso en algún lugar se han colocado conducciones provisionales a través de los jardines. Afectados en el distrito Ofra-Costa Sur consideran además que es imposible que coincida el problema en tantos inmuebles y barrios a la vez si este fuera ocasionado por mal mantenimiento de las tuberías particulares.
En cuanto al cobro por los contadores del sistema contraincendios, Emmsa no ha respondido en su comunicado a las quejas públicas del Colegio de Administradores de Fincas, que recuerda que no se cobraba hasta la privatización de la empresa del agua, en 2011. Este pago supone un coste medio anual de 1.675 euros en el presupuesto de las comunidades de Santa Cruz (279 euros cada dos meses). Y significa, a su vez, unos ingresos adicionales para Emmasa de entre 2,5 y 3 millones de euros anuales, no contemplados en el Pliego de Condiciones en el que fue adjudicado el servicio público de agua potable y saneamiento, según dicha entidad colegial
PLANETA CANARIO
La Empresa Mixta de Aguas de Santa Cruz de Tenerife, S.A. (EMMASA), mayoritariamente propiedad de Sacyr y con una mínima participación del Ayunamiento capitalino, se ha defendido de las quejas por la turbidez del agua, expuestas sobre todo en las redes sociales, así como por el Colegio Territorial de Administradores de Fincas, que ha iniciado una recogida de firmas con asociaciones de vecinos para exigir una mejora del liquido elemento así como para protestar por el elevado canon que se paga por el contador para la red de extinción de incendios.
La empresa defiende la calidad del agua y garantiza que el suministro que se distribuye en Santa Cruz de Tenerife es apto para el consumo humano, y señala que anualmente se realizan más de 14.000 análisis en la red de distribución. En este sentido, el agua de Santa Cruz cumple con los requisitos del Real Decreto 140/2003, así como los Reales Decretos 314/2016 y 902/2018, que establecen los criterios sanitarios que se deben cumplir para que las personas puedan consumir este bien.
La compañía, que gestiona el servicio de agua desde que fue privatizada su gestión durante 30 años en la etapa de Miguel Zerolo (CC) como alcalde, explica que aplica la normativa llevando a cabo los controles analíticos exigidos y cuyos resultados se remiten al Ministerio de Sanidad del Gobierno de España, a través del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC), donde todas las muestras han sido calificadas como aptas para el consumo. Además, destaca que la ciudadanía puede acceder a esta plataforma para consultar la información sobre el abastecimiento y comprobar toda la información acerca de la calidad del agua proporcionada por la compañía a través del siguiente enlace http://sinac.msssi.es/SinacV2
Respecto a los controles analíticos señalados, la compañía indica que se realizan tanto en los 38 depósitos de distribución de agua de consumo, así como en las 39 redes de distribución que parten de ellos. De manera concreta, los depósitos de almacenamiento son analizados con carácter bisemanal, es decir, que se realizan 3.952 análisis en un año.
En el caso de las redes de distribución, que son el conjunto de tuberías diseñadas para la distribución de agua de consumo humano desde cada depósito hasta las acometidas de los consumidores, son analizadas diariamente, por lo que se realizan más de 14.000 análisis al año. Asimismo, la entidad destaca que las localizaciones donde se ubican los puntos de control son representativas de cada red de abastecimiento y supervisados por Salud Pública del Gobierno de Canarias.
En cumplimiento de la normativa de aplicación, en los análisis que se realizan tanto en redes de distribución como en depósitos, se analizan distintos parámetros, hasta un total de 53, clasificados en 4 tipologías: parámetros indicadores, como son la turbidez, el pH, la conductividad o el cloro libre residual, parámetros químicos entre los que se incluyen análisis de gran variedad de metales (hierro, cobre, cromo, mercurio, aluminio, plomo), los plaguicidas o los hidrocarburos, parámetros microbiológicos, como son por ejemplo Escherichia coli, Enterococo o Clostridium perfringens y parámetros de radioactividad.

Existen, además, otros dos mecanismos de control paralelos. Por un lado, la autoridad sanitaria del Gobierno de Canarias realiza inspecciones mensuales y un control analítico semestral; y, por otro, el Servicio de Control y Gestión Medioambiental del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife realiza el control del grifo del consumidor mediante un laboratorio contratado, tal y como establece el Real Decreto. En este sentido, se recogen un total 290 muestras de agua en el grifo del consumidor al año, repartidas entre las 39 redes de distribución que compone la red de abastecimiento pública del Ayuntamiento del municipio, que están reguladas por el SINAC. Ninguno de estos mecanismos de control paralelos ha notificado ningún incumplimiento respecto de la calidad del agua, considerando el agua de Santa Cruz como apta para el consumo.
Emmasa controla también la calidad del agua mediante el Sistema de Telecontrol y Telemando, el cual visualiza y controla las instalaciones las 24 horas del día, los 365 días del año. Este mecanismo no solo controla parámetros físicos, como son el nivel de los depósitos y los caudales de entrada y salida, sino también los de calidad del agua, como son la concentración de cloro libre residual, concentración de fluoruro y medición de turbidez. Este sistema permite por tanto tener controlada cada segundo la calidad del agua distribuida, suponiendo una garantía en continuo para los ciudadanos.
Por otro lado, Emmasa destaca que del total de comunicaciones que recibe la entidad por parte de los usuarios, únicamente un 2% de las cuestiones realizadas anualmente están relacionadas con consultas sobre la calidad del agua.
Ante cualquier alteración o incidencia, sea el origen que sea, Emmasa da respuesta a los clientes de manera inmediata sobre las misma o sobre cualquier inquietud que tengan sobre la calidad del servicio de abastecimiento. Para ello, los usuarios hacen uso de los canales de comunicación puestos a disposición, que son a través de la vía telefónica, teléfono 24 h 900 84 84 83 y a través de las redes sociales de Emmasa, Facebook y Twitter.
Sin respuesta de Emmasa a las quejas sobre el canon por los contadores contraincendios
A pesar de esta respuesta de la compañía, lo cierto es que en los últimos meses vecinos de diferentes barrios de Santa Cruz, sobre todo en el distrito Ofra Costa Sur, pero también en el centro d ela ciudad, han denunciado la turbidez del agua que sale del grifo.
Aunque la respuesta que a la mayoría le da Emmasa es que puede tratarse de un problema de mal estado de las conducciones interiores de los edificios, lo cierto es que en algunos bloques los inquilinos han podido observar cómo operarios de Emmasa han realizado largos vaciados de agua turbia, a veces de color chocolate, en la red general, e incluso en algún lugar se han colocado conducciones provisionales a través de los jardines. Afectados en el distrito Ofra-Costa Sur consideran además que es imposible que coincida el problema en tantos inmuebles y barrios a la vez si este fuera ocasionado por mal mantenimiento de las tuberías particulares.
En cuanto al cobro por los contadores del sistema contraincendios, Emmsa no ha respondido en su comunicado a las quejas públicas del Colegio de Administradores de Fincas, que recuerda que no se cobraba hasta la privatización de la empresa del agua, en 2011. Este pago supone un coste medio anual de 1.675 euros en el presupuesto de las comunidades de Santa Cruz (279 euros cada dos meses). Y significa, a su vez, unos ingresos adicionales para Emmasa de entre 2,5 y 3 millones de euros anuales, no contemplados en el Pliego de Condiciones en el que fue adjudicado el servicio público de agua potable y saneamiento, según dicha entidad colegial
PLANETA CANARIO
La Empresa Mixta de Aguas de Santa Cruz de Tenerife, S.A. (EMMASA), mayoritariamente propiedad de Sacyr y con una mínima participación del Ayunamiento capitalino, se ha defendido de las quejas por la turbidez del agua, expuestas sobre todo en las redes sociales, así como por el Colegio Territorial de Administradores de Fincas, que ha iniciado una recogida de firmas con asociaciones de vecinos para exigir una mejora del liquido elemento así como para protestar por el elevado canon que se paga por el contador para la red de extinción de incendios.
La empresa defiende la calidad del agua y garantiza que el suministro que se distribuye en Santa Cruz de Tenerife es apto para el consumo humano, y señala que anualmente se realizan más de 14.000 análisis en la red de distribución. En este sentido, el agua de Santa Cruz cumple con los requisitos del Real Decreto 140/2003, así como los Reales Decretos 314/2016 y 902/2018, que establecen los criterios sanitarios que se deben cumplir para que las personas puedan consumir este bien.
La compañía, que gestiona el servicio de agua desde que fue privatizada su gestión durante 30 años en la etapa de Miguel Zerolo (CC) como alcalde, explica que aplica la normativa llevando a cabo los controles analíticos exigidos y cuyos resultados se remiten al Ministerio de Sanidad del Gobierno de España, a través del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC), donde todas las muestras han sido calificadas como aptas para el consumo. Además, destaca que la ciudadanía puede acceder a esta plataforma para consultar la información sobre el abastecimiento y comprobar toda la información acerca de la calidad del agua proporcionada por la compañía a través del siguiente enlace http://sinac.msssi.es/SinacV2
Respecto a los controles analíticos señalados, la compañía indica que se realizan tanto en los 38 depósitos de distribución de agua de consumo, así como en las 39 redes de distribución que parten de ellos. De manera concreta, los depósitos de almacenamiento son analizados con carácter bisemanal, es decir, que se realizan 3.952 análisis en un año.
En el caso de las redes de distribución, que son el conjunto de tuberías diseñadas para la distribución de agua de consumo humano desde cada depósito hasta las acometidas de los consumidores, son analizadas diariamente, por lo que se realizan más de 14.000 análisis al año. Asimismo, la entidad destaca que las localizaciones donde se ubican los puntos de control son representativas de cada red de abastecimiento y supervisados por Salud Pública del Gobierno de Canarias.
En cumplimiento de la normativa de aplicación, en los análisis que se realizan tanto en redes de distribución como en depósitos, se analizan distintos parámetros, hasta un total de 53, clasificados en 4 tipologías: parámetros indicadores, como son la turbidez, el pH, la conductividad o el cloro libre residual, parámetros químicos entre los que se incluyen análisis de gran variedad de metales (hierro, cobre, cromo, mercurio, aluminio, plomo), los plaguicidas o los hidrocarburos, parámetros microbiológicos, como son por ejemplo Escherichia coli, Enterococo o Clostridium perfringens y parámetros de radioactividad.

Existen, además, otros dos mecanismos de control paralelos. Por un lado, la autoridad sanitaria del Gobierno de Canarias realiza inspecciones mensuales y un control analítico semestral; y, por otro, el Servicio de Control y Gestión Medioambiental del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife realiza el control del grifo del consumidor mediante un laboratorio contratado, tal y como establece el Real Decreto. En este sentido, se recogen un total 290 muestras de agua en el grifo del consumidor al año, repartidas entre las 39 redes de distribución que compone la red de abastecimiento pública del Ayuntamiento del municipio, que están reguladas por el SINAC. Ninguno de estos mecanismos de control paralelos ha notificado ningún incumplimiento respecto de la calidad del agua, considerando el agua de Santa Cruz como apta para el consumo.
Emmasa controla también la calidad del agua mediante el Sistema de Telecontrol y Telemando, el cual visualiza y controla las instalaciones las 24 horas del día, los 365 días del año. Este mecanismo no solo controla parámetros físicos, como son el nivel de los depósitos y los caudales de entrada y salida, sino también los de calidad del agua, como son la concentración de cloro libre residual, concentración de fluoruro y medición de turbidez. Este sistema permite por tanto tener controlada cada segundo la calidad del agua distribuida, suponiendo una garantía en continuo para los ciudadanos.
Por otro lado, Emmasa destaca que del total de comunicaciones que recibe la entidad por parte de los usuarios, únicamente un 2% de las cuestiones realizadas anualmente están relacionadas con consultas sobre la calidad del agua.
Ante cualquier alteración o incidencia, sea el origen que sea, Emmasa da respuesta a los clientes de manera inmediata sobre las misma o sobre cualquier inquietud que tengan sobre la calidad del servicio de abastecimiento. Para ello, los usuarios hacen uso de los canales de comunicación puestos a disposición, que son a través de la vía telefónica, teléfono 24 h 900 84 84 83 y a través de las redes sociales de Emmasa, Facebook y Twitter.
Sin respuesta de Emmasa a las quejas sobre el canon por los contadores contraincendios
A pesar de esta respuesta de la compañía, lo cierto es que en los últimos meses vecinos de diferentes barrios de Santa Cruz, sobre todo en el distrito Ofra Costa Sur, pero también en el centro d ela ciudad, han denunciado la turbidez del agua que sale del grifo.
Aunque la respuesta que a la mayoría le da Emmasa es que puede tratarse de un problema de mal estado de las conducciones interiores de los edificios, lo cierto es que en algunos bloques los inquilinos han podido observar cómo operarios de Emmasa han realizado largos vaciados de agua turbia, a veces de color chocolate, en la red general, e incluso en algún lugar se han colocado conducciones provisionales a través de los jardines. Afectados en el distrito Ofra-Costa Sur consideran además que es imposible que coincida el problema en tantos inmuebles y barrios a la vez si este fuera ocasionado por mal mantenimiento de las tuberías particulares.
En cuanto al cobro por los contadores del sistema contraincendios, Emmsa no ha respondido en su comunicado a las quejas públicas del Colegio de Administradores de Fincas, que recuerda que no se cobraba hasta la privatización de la empresa del agua, en 2011. Este pago supone un coste medio anual de 1.675 euros en el presupuesto de las comunidades de Santa Cruz (279 euros cada dos meses). Y significa, a su vez, unos ingresos adicionales para Emmasa de entre 2,5 y 3 millones de euros anuales, no contemplados en el Pliego de Condiciones en el que fue adjudicado el servicio público de agua potable y saneamiento, según dicha entidad colegial
PLANETA CANARIO
La Empresa Mixta de Aguas de Santa Cruz de Tenerife, S.A. (EMMASA), mayoritariamente propiedad de Sacyr y con una mínima participación del Ayunamiento capitalino, se ha defendido de las quejas por la turbidez del agua, expuestas sobre todo en las redes sociales, así como por el Colegio Territorial de Administradores de Fincas, que ha iniciado una recogida de firmas con asociaciones de vecinos para exigir una mejora del liquido elemento así como para protestar por el elevado canon que se paga por el contador para la red de extinción de incendios.
La empresa defiende la calidad del agua y garantiza que el suministro que se distribuye en Santa Cruz de Tenerife es apto para el consumo humano, y señala que anualmente se realizan más de 14.000 análisis en la red de distribución. En este sentido, el agua de Santa Cruz cumple con los requisitos del Real Decreto 140/2003, así como los Reales Decretos 314/2016 y 902/2018, que establecen los criterios sanitarios que se deben cumplir para que las personas puedan consumir este bien.
La compañía, que gestiona el servicio de agua desde que fue privatizada su gestión durante 30 años en la etapa de Miguel Zerolo (CC) como alcalde, explica que aplica la normativa llevando a cabo los controles analíticos exigidos y cuyos resultados se remiten al Ministerio de Sanidad del Gobierno de España, a través del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC), donde todas las muestras han sido calificadas como aptas para el consumo. Además, destaca que la ciudadanía puede acceder a esta plataforma para consultar la información sobre el abastecimiento y comprobar toda la información acerca de la calidad del agua proporcionada por la compañía a través del siguiente enlace http://sinac.msssi.es/SinacV2
Respecto a los controles analíticos señalados, la compañía indica que se realizan tanto en los 38 depósitos de distribución de agua de consumo, así como en las 39 redes de distribución que parten de ellos. De manera concreta, los depósitos de almacenamiento son analizados con carácter bisemanal, es decir, que se realizan 3.952 análisis en un año.
En el caso de las redes de distribución, que son el conjunto de tuberías diseñadas para la distribución de agua de consumo humano desde cada depósito hasta las acometidas de los consumidores, son analizadas diariamente, por lo que se realizan más de 14.000 análisis al año. Asimismo, la entidad destaca que las localizaciones donde se ubican los puntos de control son representativas de cada red de abastecimiento y supervisados por Salud Pública del Gobierno de Canarias.
En cumplimiento de la normativa de aplicación, en los análisis que se realizan tanto en redes de distribución como en depósitos, se analizan distintos parámetros, hasta un total de 53, clasificados en 4 tipologías: parámetros indicadores, como son la turbidez, el pH, la conductividad o el cloro libre residual, parámetros químicos entre los que se incluyen análisis de gran variedad de metales (hierro, cobre, cromo, mercurio, aluminio, plomo), los plaguicidas o los hidrocarburos, parámetros microbiológicos, como son por ejemplo Escherichia coli, Enterococo o Clostridium perfringens y parámetros de radioactividad.

Existen, además, otros dos mecanismos de control paralelos. Por un lado, la autoridad sanitaria del Gobierno de Canarias realiza inspecciones mensuales y un control analítico semestral; y, por otro, el Servicio de Control y Gestión Medioambiental del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife realiza el control del grifo del consumidor mediante un laboratorio contratado, tal y como establece el Real Decreto. En este sentido, se recogen un total 290 muestras de agua en el grifo del consumidor al año, repartidas entre las 39 redes de distribución que compone la red de abastecimiento pública del Ayuntamiento del municipio, que están reguladas por el SINAC. Ninguno de estos mecanismos de control paralelos ha notificado ningún incumplimiento respecto de la calidad del agua, considerando el agua de Santa Cruz como apta para el consumo.
Emmasa controla también la calidad del agua mediante el Sistema de Telecontrol y Telemando, el cual visualiza y controla las instalaciones las 24 horas del día, los 365 días del año. Este mecanismo no solo controla parámetros físicos, como son el nivel de los depósitos y los caudales de entrada y salida, sino también los de calidad del agua, como son la concentración de cloro libre residual, concentración de fluoruro y medición de turbidez. Este sistema permite por tanto tener controlada cada segundo la calidad del agua distribuida, suponiendo una garantía en continuo para los ciudadanos.
Por otro lado, Emmasa destaca que del total de comunicaciones que recibe la entidad por parte de los usuarios, únicamente un 2% de las cuestiones realizadas anualmente están relacionadas con consultas sobre la calidad del agua.
Ante cualquier alteración o incidencia, sea el origen que sea, Emmasa da respuesta a los clientes de manera inmediata sobre las misma o sobre cualquier inquietud que tengan sobre la calidad del servicio de abastecimiento. Para ello, los usuarios hacen uso de los canales de comunicación puestos a disposición, que son a través de la vía telefónica, teléfono 24 h 900 84 84 83 y a través de las redes sociales de Emmasa, Facebook y Twitter.
Sin respuesta de Emmasa a las quejas sobre el canon por los contadores contraincendios
A pesar de esta respuesta de la compañía, lo cierto es que en los últimos meses vecinos de diferentes barrios de Santa Cruz, sobre todo en el distrito Ofra Costa Sur, pero también en el centro d ela ciudad, han denunciado la turbidez del agua que sale del grifo.
Aunque la respuesta que a la mayoría le da Emmasa es que puede tratarse de un problema de mal estado de las conducciones interiores de los edificios, lo cierto es que en algunos bloques los inquilinos han podido observar cómo operarios de Emmasa han realizado largos vaciados de agua turbia, a veces de color chocolate, en la red general, e incluso en algún lugar se han colocado conducciones provisionales a través de los jardines. Afectados en el distrito Ofra-Costa Sur consideran además que es imposible que coincida el problema en tantos inmuebles y barrios a la vez si este fuera ocasionado por mal mantenimiento de las tuberías particulares.
En cuanto al cobro por los contadores del sistema contraincendios, Emmsa no ha respondido en su comunicado a las quejas públicas del Colegio de Administradores de Fincas, que recuerda que no se cobraba hasta la privatización de la empresa del agua, en 2011. Este pago supone un coste medio anual de 1.675 euros en el presupuesto de las comunidades de Santa Cruz (279 euros cada dos meses). Y significa, a su vez, unos ingresos adicionales para Emmasa de entre 2,5 y 3 millones de euros anuales, no contemplados en el Pliego de Condiciones en el que fue adjudicado el servicio público de agua potable y saneamiento, según dicha entidad colegial






















































