NOÉ RAMON
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) da por válida la vía de la expropiación como medio para que el Ministerio de Defensa se convierta en propietario de gran parte de los terrenos de la base militar de Hoya Fría, en Santa Cruz. El TSJC, tampoco descarta que se recurra a la compra directa, tal y como quieren los propietarios. Pero eso sí, pide que antes se culmine el correspondiente expediente que el Estado dejó en el aire antes de decantarse por la expropiación.
Los dueños de estos solares, la familia Rodríguez López solicitan cuatro millones de euros frente al millón que le ofrece el Ministerio de Defensa por los 57.350 metros cuadrados que inicialmente iba a ocupar. Pero hace escasas fechas se dio a conocer que el Ejército también espera convertirse en propietario de otros 9.000 metros cuadrados más, con lo cual la diferencia de precios sería aún mayor. En estos momentos la cantidad a desembolsar está siendo objeto de discusión en el Tribunal Provincial de Expropiaciones que será donde se fije el valor de los metros cuadrados.
En el año 2009 los propietarios y el Ministerio firmaron un contrato de alquiler para permitir la ocupación de los terrenos donde se localiza la base militar de Hoya Fría. Con anterioridad los tribunales habían dado la razón a los dueños al haberse incumplido la cesión firmada hace más de medio siglo por medio de la cual se fijaba que este suelo sólo podía tener uso militar. Sin embargo, el Ministerio vendió una parte de este enclave para la construcción de la urbanización Hespérides. Como resultado la cesión volvió a manos de sus propietarios originales.
En 2016 cuando se iba a renovar el alquiler, el Ministerio mostró su intención de hacerse con este suelo. Pero en aquel entonces no quedaron claros los términos de la adquisición y por ello el TSJC considera ahora que no es viable recurrir un acto administrativo que en realidad no ha culminado. En ese momento se optaba por la compra directa pero esta alternativa tampoco acabó de concretarse. Ahora el TSJC da la razón a los dueños, en el sentido de que debe acabarse el expediente en el que se contemplaba esta opción. Sólo entonces los familiares podrá oponerse a la expropiación, alternativa que fue por la que finalmente se decantó el Estado y es respaldada por el TSJC.
De forma paralela se ha iniciado el deslinde de los terrenos ante el desajuste que existe entre los 114.000 metros cuadrados cedidos y los 120.000 ocupados en el lugar en el que se sitúa el Centro de Atención a los inmigrantes y la Base.
La familia advierte del anacronismo que supondrá en el futuro que el centro del nuevo Santa Cruz esté ocupado por unas instalaciones militares. Por ello, esperan que los ayuntamientos de la capital y de La Laguna y el Cabildo retomen la idea inicial de adquirir este suelo para dedicarlo a viviendas y a la Ciudad Sanitaria, proyectos que consideran más adecuados para el Santa Cruz del siglo XXI. Creen que las instituciones abandonaron esta idea después de que el Ministerio de Defensa les vendiera unas instalaciones que califican de “obsoletas” como son el cuartel del Cristo y el de La Cuesta.
NOÉ RAMON
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) da por válida la vía de la expropiación como medio para que el Ministerio de Defensa se convierta en propietario de gran parte de los terrenos de la base militar de Hoya Fría, en Santa Cruz. El TSJC, tampoco descarta que se recurra a la compra directa, tal y como quieren los propietarios. Pero eso sí, pide que antes se culmine el correspondiente expediente que el Estado dejó en el aire antes de decantarse por la expropiación.
Los dueños de estos solares, la familia Rodríguez López solicitan cuatro millones de euros frente al millón que le ofrece el Ministerio de Defensa por los 57.350 metros cuadrados que inicialmente iba a ocupar. Pero hace escasas fechas se dio a conocer que el Ejército también espera convertirse en propietario de otros 9.000 metros cuadrados más, con lo cual la diferencia de precios sería aún mayor. En estos momentos la cantidad a desembolsar está siendo objeto de discusión en el Tribunal Provincial de Expropiaciones que será donde se fije el valor de los metros cuadrados.
En el año 2009 los propietarios y el Ministerio firmaron un contrato de alquiler para permitir la ocupación de los terrenos donde se localiza la base militar de Hoya Fría. Con anterioridad los tribunales habían dado la razón a los dueños al haberse incumplido la cesión firmada hace más de medio siglo por medio de la cual se fijaba que este suelo sólo podía tener uso militar. Sin embargo, el Ministerio vendió una parte de este enclave para la construcción de la urbanización Hespérides. Como resultado la cesión volvió a manos de sus propietarios originales.
En 2016 cuando se iba a renovar el alquiler, el Ministerio mostró su intención de hacerse con este suelo. Pero en aquel entonces no quedaron claros los términos de la adquisición y por ello el TSJC considera ahora que no es viable recurrir un acto administrativo que en realidad no ha culminado. En ese momento se optaba por la compra directa pero esta alternativa tampoco acabó de concretarse. Ahora el TSJC da la razón a los dueños, en el sentido de que debe acabarse el expediente en el que se contemplaba esta opción. Sólo entonces los familiares podrá oponerse a la expropiación, alternativa que fue por la que finalmente se decantó el Estado y es respaldada por el TSJC.
De forma paralela se ha iniciado el deslinde de los terrenos ante el desajuste que existe entre los 114.000 metros cuadrados cedidos y los 120.000 ocupados en el lugar en el que se sitúa el Centro de Atención a los inmigrantes y la Base.
La familia advierte del anacronismo que supondrá en el futuro que el centro del nuevo Santa Cruz esté ocupado por unas instalaciones militares. Por ello, esperan que los ayuntamientos de la capital y de La Laguna y el Cabildo retomen la idea inicial de adquirir este suelo para dedicarlo a viviendas y a la Ciudad Sanitaria, proyectos que consideran más adecuados para el Santa Cruz del siglo XXI. Creen que las instituciones abandonaron esta idea después de que el Ministerio de Defensa les vendiera unas instalaciones que califican de “obsoletas” como son el cuartel del Cristo y el de La Cuesta.
NOÉ RAMON
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) da por válida la vía de la expropiación como medio para que el Ministerio de Defensa se convierta en propietario de gran parte de los terrenos de la base militar de Hoya Fría, en Santa Cruz. El TSJC, tampoco descarta que se recurra a la compra directa, tal y como quieren los propietarios. Pero eso sí, pide que antes se culmine el correspondiente expediente que el Estado dejó en el aire antes de decantarse por la expropiación.
Los dueños de estos solares, la familia Rodríguez López solicitan cuatro millones de euros frente al millón que le ofrece el Ministerio de Defensa por los 57.350 metros cuadrados que inicialmente iba a ocupar. Pero hace escasas fechas se dio a conocer que el Ejército también espera convertirse en propietario de otros 9.000 metros cuadrados más, con lo cual la diferencia de precios sería aún mayor. En estos momentos la cantidad a desembolsar está siendo objeto de discusión en el Tribunal Provincial de Expropiaciones que será donde se fije el valor de los metros cuadrados.
En el año 2009 los propietarios y el Ministerio firmaron un contrato de alquiler para permitir la ocupación de los terrenos donde se localiza la base militar de Hoya Fría. Con anterioridad los tribunales habían dado la razón a los dueños al haberse incumplido la cesión firmada hace más de medio siglo por medio de la cual se fijaba que este suelo sólo podía tener uso militar. Sin embargo, el Ministerio vendió una parte de este enclave para la construcción de la urbanización Hespérides. Como resultado la cesión volvió a manos de sus propietarios originales.
En 2016 cuando se iba a renovar el alquiler, el Ministerio mostró su intención de hacerse con este suelo. Pero en aquel entonces no quedaron claros los términos de la adquisición y por ello el TSJC considera ahora que no es viable recurrir un acto administrativo que en realidad no ha culminado. En ese momento se optaba por la compra directa pero esta alternativa tampoco acabó de concretarse. Ahora el TSJC da la razón a los dueños, en el sentido de que debe acabarse el expediente en el que se contemplaba esta opción. Sólo entonces los familiares podrá oponerse a la expropiación, alternativa que fue por la que finalmente se decantó el Estado y es respaldada por el TSJC.
De forma paralela se ha iniciado el deslinde de los terrenos ante el desajuste que existe entre los 114.000 metros cuadrados cedidos y los 120.000 ocupados en el lugar en el que se sitúa el Centro de Atención a los inmigrantes y la Base.
La familia advierte del anacronismo que supondrá en el futuro que el centro del nuevo Santa Cruz esté ocupado por unas instalaciones militares. Por ello, esperan que los ayuntamientos de la capital y de La Laguna y el Cabildo retomen la idea inicial de adquirir este suelo para dedicarlo a viviendas y a la Ciudad Sanitaria, proyectos que consideran más adecuados para el Santa Cruz del siglo XXI. Creen que las instituciones abandonaron esta idea después de que el Ministerio de Defensa les vendiera unas instalaciones que califican de “obsoletas” como son el cuartel del Cristo y el de La Cuesta.
NOÉ RAMON
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) da por válida la vía de la expropiación como medio para que el Ministerio de Defensa se convierta en propietario de gran parte de los terrenos de la base militar de Hoya Fría, en Santa Cruz. El TSJC, tampoco descarta que se recurra a la compra directa, tal y como quieren los propietarios. Pero eso sí, pide que antes se culmine el correspondiente expediente que el Estado dejó en el aire antes de decantarse por la expropiación.
Los dueños de estos solares, la familia Rodríguez López solicitan cuatro millones de euros frente al millón que le ofrece el Ministerio de Defensa por los 57.350 metros cuadrados que inicialmente iba a ocupar. Pero hace escasas fechas se dio a conocer que el Ejército también espera convertirse en propietario de otros 9.000 metros cuadrados más, con lo cual la diferencia de precios sería aún mayor. En estos momentos la cantidad a desembolsar está siendo objeto de discusión en el Tribunal Provincial de Expropiaciones que será donde se fije el valor de los metros cuadrados.
En el año 2009 los propietarios y el Ministerio firmaron un contrato de alquiler para permitir la ocupación de los terrenos donde se localiza la base militar de Hoya Fría. Con anterioridad los tribunales habían dado la razón a los dueños al haberse incumplido la cesión firmada hace más de medio siglo por medio de la cual se fijaba que este suelo sólo podía tener uso militar. Sin embargo, el Ministerio vendió una parte de este enclave para la construcción de la urbanización Hespérides. Como resultado la cesión volvió a manos de sus propietarios originales.
En 2016 cuando se iba a renovar el alquiler, el Ministerio mostró su intención de hacerse con este suelo. Pero en aquel entonces no quedaron claros los términos de la adquisición y por ello el TSJC considera ahora que no es viable recurrir un acto administrativo que en realidad no ha culminado. En ese momento se optaba por la compra directa pero esta alternativa tampoco acabó de concretarse. Ahora el TSJC da la razón a los dueños, en el sentido de que debe acabarse el expediente en el que se contemplaba esta opción. Sólo entonces los familiares podrá oponerse a la expropiación, alternativa que fue por la que finalmente se decantó el Estado y es respaldada por el TSJC.
De forma paralela se ha iniciado el deslinde de los terrenos ante el desajuste que existe entre los 114.000 metros cuadrados cedidos y los 120.000 ocupados en el lugar en el que se sitúa el Centro de Atención a los inmigrantes y la Base.
La familia advierte del anacronismo que supondrá en el futuro que el centro del nuevo Santa Cruz esté ocupado por unas instalaciones militares. Por ello, esperan que los ayuntamientos de la capital y de La Laguna y el Cabildo retomen la idea inicial de adquirir este suelo para dedicarlo a viviendas y a la Ciudad Sanitaria, proyectos que consideran más adecuados para el Santa Cruz del siglo XXI. Creen que las instituciones abandonaron esta idea después de que el Ministerio de Defensa les vendiera unas instalaciones que califican de “obsoletas” como son el cuartel del Cristo y el de La Cuesta.






















































