VICENTE PÉREZ
León XIV tiene antepasados en la isla de La Palma. Así lo acredita un estudio genealógico encargado por el Gobierno de Canarias que documenta el origen palmero de parte de la familia del pontífice y que fue entregado personalmente por el presidente canario, Fernando Clavijo, durante la visita del papa al archipiélago.
La investigación sitúa las raíces familiares de León XIV en Santa Cruz de La Palma entre los siglos XVI y XVII.
Más concretamente los orígenes del papa están en el barrio de La Asomada, antigua denominación de la zona de la Alameda, donde vivieron dos ramas familiares vinculadas al oficio de la pesca: los González Vázquez y los Hernández Pérez.

La investigación concluye que ambas familias quedaron unidas tras el matrimonio de Gaspar González y María Pérez, celebrado el 5 de enero de 1614 en la parroquia matriz de El Salvador, en Santa Cruz de La Palma.
De esa unión nació Juan González Vázquez, bautizado el 26 de junio de 1619, cuya descendencia acabaría conectando siglos después, tras el paso de parte de la familia por Cuba, con la línea genealógica del actual jefe de Estado del Vaticano.
LA DÉCIMA ABUELA DEL PAPA, PALMERA
Uno de los datos más significativos del estudio identifica a María Pérez, bautizada en La Palma el 12 de agosto de 1587, como décima abuela del papa León XIV, una conexión familiar que lo enlaza directamente con la emigración canaria hacia América, según ha informado el Gobierno canario.
La investigación se ha realizado a partir de documentación original conservada en el archivo parroquial de El Salvador, incluyendo partidas sacramentales de bautismo y matrimonio que acreditan la presencia y arraigo de estas familias palmeras desde finales del siglo XVI.

Una de las ramas familiares del pontífice siguió el mismo camino migratorio que miles de isleños durante siglos, partiendo desde La Palma hacia América.
El estudio fue elaborado por la genealogista María Carrillo de Albornoz Santana, secretaria de la Sociedad de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Canarias, quien le pudo explicar personalmente al papa los resultados de su trabajo.
El Gobierno de Canarias le entregó también al pontífice un lienzo con las trece generaciones de su árbol genealógico, acompañado de un cuaderno encuadernado con copias de las partidas de bautismo y matrimonio que acreditan su ascendencia canaria.

La obra incorpora además elementos simbólicos relacionados con Canarias y con la trayectoria del pontífice, como la Cruz de San Agustín —la misma que utilizó León XIV al ser nombrado papa— y referencias visuales a las ocho islas y a la flora del Archipiélago.
La ascendencia canaria del papa fue motivo de comentario en su despedida del aeropuerto Tenerife Norte, cuando, al saludar al delegado del Gobierno, el palmero Anselmo Pestana, este le comentó que le esperaba ver de nuevo por Canarias, la «tierra de sus ancestros».
El comentario llamó la atención del rey Felipe VI, que se hallaba al lado del papa, y desconocía a qué se refería Pestana, quien explicó que se trata de un estudio genealógico entregado a León XIV y lo vincula a La Palma, momento en el que el santo padre, que ya estaba saludando a la presidenta del Parlamento canario, se giró hacia ellos e intervino en la conversación para corroborar lo que le estaba explicando el delegado del Gobierno al monarca.
UN MANTEL DE INGENIO PARA EL VATICANO
Junto al estudio sobre sus raíces palmeras, el Ejecutivo autonómico entregó al pontífice un regalo artesanal elaborado por la Asociación de Caladoras de la Villa de Ingenio, en Gran Canaria: un mantel confeccionado según las medidas del altar del Vaticano, además de un alba y una estola personalizada, como muestra del patrimonio cultural de las Islas.

Para el Gobierno de Canarias, el obsequio tiene un valor que va más allá de lo institucional.
La intención ha sido trasladar al Papa no solo un hallazgo genealógico, sino también un mensaje sobre la identidad migrante del Archipiélago y los vínculos históricos que unen Canarias con América.




















































