PLANETA CANARIO / FOTOS: LUISA STINGA
El ministro de Cultura, José Guirao, ha visitado este miércoles la Casa-Museo de César Manrique, en el municipio lanzaroteño de Haría, dentro de los actos conmemorativos del centenario del nacimiento del artista, que falleció en 1992 pero cuyo legado custodia la fundación que lleva su nombre.
Guirao llegó a media mañana hasta el pueblo de Haría, al norte de Lanzarote, para recorrer las diferentes estancias de la que fuera vivienda y taller de César Manrique, acompañado por el director y el presidente de la fundación, Fernando Gómez Aguilera y José Juan Ramírez, respectivamente.
En Haría, el artista encontró la tranquilidad y el contacto con la naturaleza que tanto apreciaba. A comienzos de 1986, Manrique inició las obras de construcción de su nueva casa reutilizando y adaptando una vivienda de labranza, en ruinas, ubicada en una finca agrícola que había adquirido en los años setenta. Abordó el lenguaje de la arquitectura tradicional reconsiderada desde una visión moderna en la que prima lo estético y el confort. Este fue su hogar vivió hasta su muerte. En 2013 se abrió al público.

A través de dos patios, se accede a un sorprendente mundo de pertenencias personales, utensilios, objetos encontrados y piezas artesanales a los que Manrique dotó de función estética. Todo en un espacio caracterizado por la nobleza de los materiales y los rasgos de buen gusto. La exuberante vegetación exterior e interior contribuye a proporcionar ambientes serenos y acogedores. En el taller, aislado de la vivienda, se muestra el escenario original donde pintaba diariamente, rodeado de pigmentos, mesas con dibujos, caballetes y cuadros inacabados, conservados tal como el artista los dejó al fallecer.
Guirao ha disfrutado doblemente de esta visita, pues es un gestor cultural y experto en arte español relacionado con las vanguardias desde la década de 1990. Fue director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía entre 1994 y 2012 y de La Casa Encendida entre 2002 y 2014, espacio social y cultural perteneciente a la extinta Caja Madrid, transformada luego en Fundación Montemadrid.

El ministro inaugura este 8 de mayo a las 19:00 horas el ciclo de conversaciones presentado por Iñaki Gabilondo, que dialogará con el politólogo Sami Naïr sobre Europa, geoestrategia y migraciones, así como la exposición César Manrique. Lanzarote, que tiene como contenido el mural pintado por el artista en 1953 para la terminal de viajeros del primer aeropuerto de la isla, una pieza que no se exhibe desde hace casi cincuenta años.



PLANETA CANARIO / FOTOS: LUISA STINGA
El ministro de Cultura, José Guirao, ha visitado este miércoles la Casa-Museo de César Manrique, en el municipio lanzaroteño de Haría, dentro de los actos conmemorativos del centenario del nacimiento del artista, que falleció en 1992 pero cuyo legado custodia la fundación que lleva su nombre.
Guirao llegó a media mañana hasta el pueblo de Haría, al norte de Lanzarote, para recorrer las diferentes estancias de la que fuera vivienda y taller de César Manrique, acompañado por el director y el presidente de la fundación, Fernando Gómez Aguilera y José Juan Ramírez, respectivamente.
En Haría, el artista encontró la tranquilidad y el contacto con la naturaleza que tanto apreciaba. A comienzos de 1986, Manrique inició las obras de construcción de su nueva casa reutilizando y adaptando una vivienda de labranza, en ruinas, ubicada en una finca agrícola que había adquirido en los años setenta. Abordó el lenguaje de la arquitectura tradicional reconsiderada desde una visión moderna en la que prima lo estético y el confort. Este fue su hogar vivió hasta su muerte. En 2013 se abrió al público.

A través de dos patios, se accede a un sorprendente mundo de pertenencias personales, utensilios, objetos encontrados y piezas artesanales a los que Manrique dotó de función estética. Todo en un espacio caracterizado por la nobleza de los materiales y los rasgos de buen gusto. La exuberante vegetación exterior e interior contribuye a proporcionar ambientes serenos y acogedores. En el taller, aislado de la vivienda, se muestra el escenario original donde pintaba diariamente, rodeado de pigmentos, mesas con dibujos, caballetes y cuadros inacabados, conservados tal como el artista los dejó al fallecer.
Guirao ha disfrutado doblemente de esta visita, pues es un gestor cultural y experto en arte español relacionado con las vanguardias desde la década de 1990. Fue director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía entre 1994 y 2012 y de La Casa Encendida entre 2002 y 2014, espacio social y cultural perteneciente a la extinta Caja Madrid, transformada luego en Fundación Montemadrid.

El ministro inaugura este 8 de mayo a las 19:00 horas el ciclo de conversaciones presentado por Iñaki Gabilondo, que dialogará con el politólogo Sami Naïr sobre Europa, geoestrategia y migraciones, así como la exposición César Manrique. Lanzarote, que tiene como contenido el mural pintado por el artista en 1953 para la terminal de viajeros del primer aeropuerto de la isla, una pieza que no se exhibe desde hace casi cincuenta años.



PLANETA CANARIO / FOTOS: LUISA STINGA
El ministro de Cultura, José Guirao, ha visitado este miércoles la Casa-Museo de César Manrique, en el municipio lanzaroteño de Haría, dentro de los actos conmemorativos del centenario del nacimiento del artista, que falleció en 1992 pero cuyo legado custodia la fundación que lleva su nombre.
Guirao llegó a media mañana hasta el pueblo de Haría, al norte de Lanzarote, para recorrer las diferentes estancias de la que fuera vivienda y taller de César Manrique, acompañado por el director y el presidente de la fundación, Fernando Gómez Aguilera y José Juan Ramírez, respectivamente.
En Haría, el artista encontró la tranquilidad y el contacto con la naturaleza que tanto apreciaba. A comienzos de 1986, Manrique inició las obras de construcción de su nueva casa reutilizando y adaptando una vivienda de labranza, en ruinas, ubicada en una finca agrícola que había adquirido en los años setenta. Abordó el lenguaje de la arquitectura tradicional reconsiderada desde una visión moderna en la que prima lo estético y el confort. Este fue su hogar vivió hasta su muerte. En 2013 se abrió al público.

A través de dos patios, se accede a un sorprendente mundo de pertenencias personales, utensilios, objetos encontrados y piezas artesanales a los que Manrique dotó de función estética. Todo en un espacio caracterizado por la nobleza de los materiales y los rasgos de buen gusto. La exuberante vegetación exterior e interior contribuye a proporcionar ambientes serenos y acogedores. En el taller, aislado de la vivienda, se muestra el escenario original donde pintaba diariamente, rodeado de pigmentos, mesas con dibujos, caballetes y cuadros inacabados, conservados tal como el artista los dejó al fallecer.
Guirao ha disfrutado doblemente de esta visita, pues es un gestor cultural y experto en arte español relacionado con las vanguardias desde la década de 1990. Fue director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía entre 1994 y 2012 y de La Casa Encendida entre 2002 y 2014, espacio social y cultural perteneciente a la extinta Caja Madrid, transformada luego en Fundación Montemadrid.

El ministro inaugura este 8 de mayo a las 19:00 horas el ciclo de conversaciones presentado por Iñaki Gabilondo, que dialogará con el politólogo Sami Naïr sobre Europa, geoestrategia y migraciones, así como la exposición César Manrique. Lanzarote, que tiene como contenido el mural pintado por el artista en 1953 para la terminal de viajeros del primer aeropuerto de la isla, una pieza que no se exhibe desde hace casi cincuenta años.



PLANETA CANARIO / FOTOS: LUISA STINGA
El ministro de Cultura, José Guirao, ha visitado este miércoles la Casa-Museo de César Manrique, en el municipio lanzaroteño de Haría, dentro de los actos conmemorativos del centenario del nacimiento del artista, que falleció en 1992 pero cuyo legado custodia la fundación que lleva su nombre.
Guirao llegó a media mañana hasta el pueblo de Haría, al norte de Lanzarote, para recorrer las diferentes estancias de la que fuera vivienda y taller de César Manrique, acompañado por el director y el presidente de la fundación, Fernando Gómez Aguilera y José Juan Ramírez, respectivamente.
En Haría, el artista encontró la tranquilidad y el contacto con la naturaleza que tanto apreciaba. A comienzos de 1986, Manrique inició las obras de construcción de su nueva casa reutilizando y adaptando una vivienda de labranza, en ruinas, ubicada en una finca agrícola que había adquirido en los años setenta. Abordó el lenguaje de la arquitectura tradicional reconsiderada desde una visión moderna en la que prima lo estético y el confort. Este fue su hogar vivió hasta su muerte. En 2013 se abrió al público.

A través de dos patios, se accede a un sorprendente mundo de pertenencias personales, utensilios, objetos encontrados y piezas artesanales a los que Manrique dotó de función estética. Todo en un espacio caracterizado por la nobleza de los materiales y los rasgos de buen gusto. La exuberante vegetación exterior e interior contribuye a proporcionar ambientes serenos y acogedores. En el taller, aislado de la vivienda, se muestra el escenario original donde pintaba diariamente, rodeado de pigmentos, mesas con dibujos, caballetes y cuadros inacabados, conservados tal como el artista los dejó al fallecer.
Guirao ha disfrutado doblemente de esta visita, pues es un gestor cultural y experto en arte español relacionado con las vanguardias desde la década de 1990. Fue director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía entre 1994 y 2012 y de La Casa Encendida entre 2002 y 2014, espacio social y cultural perteneciente a la extinta Caja Madrid, transformada luego en Fundación Montemadrid.

El ministro inaugura este 8 de mayo a las 19:00 horas el ciclo de conversaciones presentado por Iñaki Gabilondo, que dialogará con el politólogo Sami Naïr sobre Europa, geoestrategia y migraciones, así como la exposición César Manrique. Lanzarote, que tiene como contenido el mural pintado por el artista en 1953 para la terminal de viajeros del primer aeropuerto de la isla, una pieza que no se exhibe desde hace casi cincuenta años.























































