PLANETA CANARIO
El megaincendio de Tenerife, se encuentra en gran parte perimetrado, excepto en Güímar, donde permanece activo al llegar la noche de este martes 22 de agosto en la zona de Malabrigo.
Sin embargo, hay muchos puntos calientes en el interior de los 8 km de perímetro en 12 municipios que se reactivan en las horas centrales del día y que pueden incluso sobrepasar alguna línea de control.
Durante el miércoles 23 continuarán trabajando en la zona 20 medios aéreos, dos de ellos en tareas de coordinación, ya que un helicóptero del Ministerio de Transición Ecológica ha sufrido una avería y uno del Cabildo tinerfeño ha quedado inoperativo tras recibir el impacto de una piedra en el rotor, por lo cual ha sido detenido un hombre güimarero de 80 años.

Por tierra, el dispositivo lo forman 610 efectivos, de los cuales 255 son de intervención directa, 197 de seguridad, 40 de logística y 160 voluntarios de diferentes agrupaciones municipales.

A pesar de ser complicada, en la zona de Malabrigo se ha hecho durante el día un trabajo importantísimo, desde el punto de vista técnico, que ha permitido mejorar la situación. La pericia y la profesionalidad de las brigadas forestales y de la UME son dignas de encomio.
No obstante, tanto el director técnico de la extinción, Pedro Martínez, como el jefe de Emergencias del Cabildo grancanario, en la unidad de análisis de riesgos, Federico Grillo, reiteran que no se ha podido cerrar en los fondos de barranco a pesar de las constantes descargas con medios aéreos y que esas tareas continuarán este miércoles 23 de agosto.

El punto débil del incendio se sitúa en la ladera de Anocheza, en Güímar, ya que puede abrirse hacia Fasnia donde se han realizado descargas con retardante para intentar conseguir que en el caso de que se produzcan carreras ascendentes en los barranos el fuego se frene.
La superficie afectada por el incendio alcanza 14.751 hectáreas, al sumarse 100 más en el municipio de Güímar.
El alcalde de Güímar, Gustavo Pérez, afirmó, entrevistado por PLANETA CANARIO, que las previsiones sobre el incendio son complicadas porque es un fuego errático, y se han vivido momentos de angustia en su municipio por el temor a que las llamas bajen de cota y arrasen la zona vitivinícola.
También afirma que la labor de los equipos contraincendios está siendo encomiende porque en el caso de Güímar se trata de un paraje muy abrupto, con barrancos muy profundos.
Mientras dure el riesgo, recomienda a los vecinos de los caseríos más altos que limpien de maleza los alrededores de sus viviendas.






















































