PLANETA CANARIO
El ciberataque sufrido por la cadena de tiendas de telefonía Phone House en abril, ha comprometido la seguridad de los datos de aproximadamente 40.000 clientes de Canarias, según ha informado este lunes, 3 de mayo, en un comunicado el Observatorio de Delitos Informáticos de Canarias (ODIC).
Los cibercriminales colgaron en una dark web o red profunda (una red superpuesta a la internet pública y que requiere de software específico y configuraciones o autorización para acceder) información de supuestamente millones de sus usuarios, después de amenazar a la empresa con revelarla si no pagaba un rescate económico.
El grupo Babuk, que se atribuyó la acción, publicó más de 100 gigas de información sensible que tenía en su poder.
El ODIC explica que ha analizado los archivos que se encuentran en esa red profunda y ha verificado que en Canarias se han visto afectados 40.000 clientes en todas las islas.
El ODIC examinó datos expuestos en los archivos CSV encontrados, los cuales antes habrá que descomprimirlos (estos archivos descargados se encuentran en formato de compresión gzip), para luego importarlos a una hoja de cálculo Excel donde, más concretamente, se filtró toda la información de los usuarios que se vieron afectados en Canarias.

«Por desgracia», afirma el ODIC, «nos encontramos con una preocupante realidad al verse expuesta información sensible, tales como, identificadores de cliente, DNI, algunos pasaportes, correos electrónicos (muchos de ellos repetidos y considerados falsos), números de teléfonos móvil (la mayoría correctos), teléfonos fijos, fecha de nacimiento, nacionalidad, direcciones físicas, códigos postales, provincias, ciudades, cuentas bancarias (IBAN)…; en muchos de los casos, también aparecen las tiendas desde las cuales se registraron los clientes. No obstante, según el diario Cinco Días, quedaron a salvo los datos de las tarjetas bancarias y contraseñas porque Phone House no almacena este tipo de información.
Phone House confirmó la filtración de toda la información expuesta de la red profunda debido a un ataque sufrido el 11 de abril por medio de ransomware (en ingles, secuestro de datos, un tipo de programa dañino que restringe el acceso a determinadas partes o archivos del sistema operativo infectado y pide un rescate a cambio de quitar esta restricción).
Quienes realizaron el ataque, se habrían hecho con varias bases de datos de Phone House, exponiendo en la red profunda registros de hasta 3 millones de clientes y empleados.
Phone House cumplió con la obligatoriedad de comunicar estos ataques y brechas a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) y ha denunciado los hechos a la Brigada Central de Investigación Tecnológica (BCIT) de la Policía Nacional, según subraya el ODIC.






















































