VICENTE PÉREZ
Una recientes jornadas celebradas en el Museo de la Naturaleza y la Arqueología, en Santa Cruz de Tenerife, acabaron con calentamiento que no era precisamente el que se abordaba en el debate (el cambio climático) sino un rifirrafe entre un ecólogo profesor de la Universidad de La Laguna (ULL), Ramón Arévalo, que niega que se trate de un fenómeno global esté causado por la contaminación por actividades humanas, y el director del Observatorio Meteorológico de Izaña, Emilio Cuevas, quien expuso cómo el centro que dirige, dependiente de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), ha medido ya un notable incremento de la temperartura en el ultimo siglo y advirtió de que «los datos son alarmantes, tal vez peores de lo que se pensó, y hay que actuar ya en todo el mundo” contra los efectos de los gases de efecto invernadero.
El debate -organizado con motivo del Día Mundial del Agua por el Consejo Insular de Aguas de Tenerife y el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Santa Cruz de Tenerife- se caldeó cuando Arévalo planteó que, si bien no cuestionaba algunos datos, sí la interpretación «excesiva» que se les hace.
«Los jóvenes están manipulados»

Y causó sorpresa entre el público al afirmar que «los jóvenes que se manifiestan» contra el cambio climático «están manipulados y lo que deberían estar es en clase, estudiando» pues «el clima claro que cambia, pero no por la actividad humana». Asimismo, reprochó a quienes defienden «cambiar el modelo político y económico para hacer más miserable la vida del planeta tan solo por un grado de aumento de temperatura».
«Hay muchos científicos que cuestionan el cambio climático; algunos hay convertido en un fraude el estudio de este asunto para objetivos diferentes», apostilló, al tiempo que justificó que Estados Unidos se haya desmarcado de los acuerdos mundiales contra el calentamiento global, «y más países importantes lo están haciendo y lo harán en el futuro aún más», pues «hasta China sigue aumentando el consumo de carbón».
«Esto es como debatir un astrofísico con Rappel»

La reacción del científico de la AEMET no se hizo esperar. «Me siento en este debate como un astrofísico debatiendo con Rappel, o como un médico oncólogo con otro que dice que tiene una cura milagrosa contra el cáncer», comenzó afirmando, para añadir que «este señor no está capacitado para interpretar los datos, solo quiere un minuto de gloria por alguna razón extraña, así que no me siento a gusto en esta tertulia». «Me resulta bochornoso y vengonzoso que yo esté en una charlotada como esta», remachó.
Instantes antes, Cuevas, doctor en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid (Física de la Atmósfera y Geofísica), había expuesto unos augurios nada halagüeños para el clima en Canarias: a partir de 2030-2040 aumentarán las sequías en el Archipiélago canario, y que ya hay indicios de tropicalización de las Islas. En Izaña, el Observatorio de la AEMET ha constatado un incremento de 1,6 o 1,7 grados desde 1916. Y en cuanto al nivel del mar, dijo que se ha detectado un aumento de 20 centímetros, con mediciones en diversas partes de Europa, Canarias incluida.
Allí, en la cumbre tinerfeña situada más de 2.000 metros de altitud, se ha comprobado que la concentración de gases con efecto invernadero -la mayoría de los científicos los consideran responsables del calentamiento global-, aumentan al año 2,2 partes por millón (moléculas por millón de aire), y se ha superado ya la “barrera psicológica” de las 400 partes por millón. Una intervención, la de Cuevas, de la que ya PLANETA CANARIO ofreció una amplia información.

«Canarias está mejor que hace años, con más superficie forestal»
En los antípodas está la visión de Arévalo, doctor en Ciencias Biológicas por la ULL, donde es profesor de Ecología y director del Departamento de Botánica, Ecología y Fisiología Vegetal. «Los ecosistemas en Canarias», dijo, «están mejor que hace algunos años, la laurisilva ha aumentado un 22%, y, en general, la superficie forestal ha crecido en Gran Canaria y Tenerife, pero el cambio climático se ha convertido en un movimiento político y social» cuyos postulados no comparte. Incluso minimizó el incremento de la temperatura «de 0,6 grados entre 1940 y 2010.
Admitió que «hay muchos problemas ambientales en Tenerife y en el planeta» pero insistió en que no comparte la visión de la AEMET, y, como mucho, la necesidad de seguir estudiando los datos. A su juicio, «el cambio climático sí lo hay como siempre lo ha habido, pero no es por las emisiones de CO2, pues ese es el gran comodín de los políticos para no hacer nada», por lo que dio a entender que se debe a un proceso natural.
«No hay un aumento del nivel de las olas en Canarias»

En el mismo debate (que estuvo moderado por el géografo Eustaquio Villalba) participó Juan Antonio Afonso Mosegue, director técnico del Master Interuniversitario en Ingeniería de Puertos y Costas, que se imparte en las dos universidades públicas canarias, quien, también cuestionó que el nivel del mar se haya incrementado, pues pone en duda la fiabilidad del propio método: «Se mide con satélites el nivel de mar y me parece increíble que lleguen a tal precisión de decir que subido tantos o cuantos centímetros».
Este ingeniero concluyó, con datos de mediciones, que no se ha constatado un aumento de la altura de olas en Canarias por lo que «ningún ingeniero ha hecho una obra marítima o rectificado una porque el nivel del mar le haya afectado».
De ahí que su mensaje fuera de escepticismo en este sentido. Y apuntó que existen posiciones sobre este asunto: la que representa el panel de científicos de la ONU sobre el cambio climático, para quienes ya ha se ha elevado el nivel del mar, y quienes opinan que no, «que no les dejan ni publicar sus trabajos».
«Cada vez llegan a Canarias más especies tropicales» 
Quien sí se posicionó con Cuevas y con los efectos de la actividad humana en el cambio climático fue José Luis Martín Esquivel, doctor en Biología y coordinardor de Conservación en el Parque Nacional del Teide, quien previno de que «hay que analizar los datos de 100 años, no los 30 últimos, como dice Ramón Arévalo, y la realidad es que la temperatura mínima ha subido un grado».
Este biólogo advirtió de una «subtropicalización» de los ecosistemas canarios, lo que se constata en que «las especies tropicales [peces y aves] suben cada vez más hacia el norte, hacia Canarias», cuyas aguas oceánicas han llegado a alcanzar 28 grados en los últimos años.
Enumeró otras tendencias en los ecosistemas canarios: los sebadales retroceden porque son de aguas frías, los bosques de pinar están ganando altura y entrando en la zona oeste del Parque Nacional del Teide y se ralentiza el crecimiento de las retamas en las ultimas décadas en el sur de este espacio natural,
Los organizadores avisan de la «trascendencia del cambio climático para el agua»

En la presentación de las jornadas intervinieron el decano del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, Emilio José Grande, y el consejero de Aguas del Cabildo de Tenerife, Manuel Martínez, que precisamente justificaron la organización de estas jornadas por «la trascendencia de la conexión del cambio climático con los recursos hídricos en Canarias»:
«Nuestro trabajo nos obliga a conocer la naturaleza del terreno donde se asientan las infraestructuras, para hacer frente al cambio climático», manifestó Grande, quien reivindicó un convenio entre el Consejo Insular de Aguas y su colegio profesional, al igual que ya existe uno a escala nacional con la Secretaría de Estado de Medio Ambiente.
Por su parte, Martínez, enfatizó que «la clase política debe dar una respuesta a la sociedad que se está movilizando por el cambio climático; porque debemos hacer una reflexión sobre este problema, y darnos cuenta de que no tenemos tiempo que perder para actuar».



















































