PLANETA CANARIO
Juan Diego Amador es el único canario que ha coronado el Everest. El alpinista y geógrafo tinerfeño se encontraba el pasado jueves, día en que comenzó el voraz incendio en Arico, haciendo escalada en las cumbres de este municipio. Al ver las dimensiones que luego adquirió, el avezado montañero se ha mostrado muy crítico con la gestión que se hizo de este siniestro en las primeras horas, pues de un conato se pasó a un fuego que ya ocupa 27 kilómetros de perímetro y afecta a 3.300 hectáreas.
«Para mi sorpresa se declaró el nivel 2 al anochecer; doce horas perdidas y el fuego camino al Parque Nacional», afirma en Facebook, en alusión a que la emergencia se mantuvo en nivel 1 todo ese tiempo, en la que el control del operativo lo mantuvo el Cabildo de Tenerife, hasta que stimas horas del día pasó a manos del Gobierno canario a solicitud de la institución insular.
«El lugar y las condiciones exigían la movilización de todos los medios de manera inmediata; aún así, no hace falta haber estudiado para concluir esto, de hecho los lugareños con los que hablé comentaban: si no le meten mano ya, lo van a tener jodido», se lamenta el alpinista, en un post escrito el viernes 21, un día después del inicio del incendio.

Aunque admite que no es especialista en labores de extinción de incendios, señala que como montañero y geógrafo conoce muy bien los montes del sur de Tenerife y sabe bastante de meteorología.
A su juicio, «todos somos responsables, de una u otra manera; reflexionemos y saquemos conclusiones; a quienes corresponda esta gestión que tomen las decisiones oportunas para que los grandes incendios en Canarias pasen a ser historia».
Dicho esto, Amador expresa su «mayor reconocimiento» a quienes están al frente de las labores de extinción y su «mayor desprecio a quienes le tiembla el pulso para tomar decisiones valientes en momentos complejos».

«Seguimos cambiando de colores políticos de la misma manera que una base de hidroaviones sigue siendo una promesa», ironiza el deportista.
En este contexto, recuerda que hace 25 años trabajaba como técnico en Medio Ambiente cuando se comenzó a construir el puente del Barranco del Río para facilitar las labores de extinción de incendio. «Algunos decidieron parar aquella obra, de la que hoy quedan los pilares en el fondo del cauce; una vez más, pésima gestión; de aquellos barros, estos lodos», critica.

Confía e escalador en qur se investigue, persiga y condene a quienes «hacen del fuego su herramienta de chantaje, con la vida no se juega, y con el patrimonio tampoco». «Días tristes para los que amamos y vivimos la naturaleza», apostilla.
El alpinista canario que ha tocado el cielo

Juan Diego Amador ha ascendido a diversas cumbres de las principales cordilleras del planeta, entre ella la del Himalaya, donde ha coronado tres de las catorce montañas superiores a 8.000 metros. Sus últimas expediciones han buscado salirse de lo común, ascendiendo a montañas en las antípodas, como puede ser el Monte Cook, en Nueva Zelanda, o adentrándose en valles inexplorados del Himalaya.
Este alpinista, natural de La Laguna (Tenerife), ha escalado en roca en distintas escuelas de Canarias, la Península Ibérica, Marruecos y los Alpes franceses.
Desde 1998 ha participado en competiciones que combinan la montaña y otras modalidades deportivas como carrera, bicicleta de montaña, espeleología, escalada, piragüismo, orientación, patín, natación, etc.
Ha sido el primer canario en ascender a un ochomil, cuando holló el Cho-Oyu (8.020 m) en Nepal. Asimismo, ha sido el primer y único canario en haber ascendido dos ochomil, gesta lograda después de coronar el Gasherbrum II (8.035 m) en Pakistán. También ha sido el primer y único canario en ascender al Everest que, con sus 8.848 m, es la cumbre más alta del Planeta.
Tras tres años y un único intento de ascensión, en 2007 culminó con éxito el proyecto 7 Cimas para 7 Islas, que consistió en ascender a la cumbre más alta de cada continente: Everes, Monte Vinson (4.897 m, en la Antártida), Elbrus (5.642 m, en Rusia), Pirámite Carstenz (4.884 m, en Papua-Indonesia), Aconcagua (6.962 m, en Argentina), Kilimanjaro (5.895 m, en Tanzania), Mckinley (6.195 m. en Estados Unidos). Ha sido el primer canario y el cuarto español en lograr esta hazaña.
Licenciado en Geografía y Guía de Montaña y Barrancos, combina su profesión de profesor de enseñanza secundaria y de Técnicos Deportivos de Montaña.
Entre sus proyectos actuales destaca coronar los volcanes más altos del Planeta, ascender montañas que no han sido coronadas y seguir sumando cimas superiores a 8.000 metros, sin menospreciar su intensa labor docente y divulgativa, según reconoce en su página de Internet.






















































