VICENTE PÉREZ
La emergencia sanitaria del coronavirus y la paralización de la economía para guardar confinamiento social se han convertido en un reto para los servicios sociales públicos. Si antes eran importantes para cientos de miles de canarios, la crisis transitoria prevista para estos meses próximos lo convierten en parte fundamental para poder sobrellevarla como sociedad.
En el caso de la capital tinerfeña, miles de familias no se habían recuperado aún de la crisis económica anterior, cuando ha llegado este traspiés, sin contar las bolsas de pobreza que han existido siempre, incluso en tiempos de bonanza en la economía.
El funcionamiento de los servicios sociales en Santa Cruz de Tenerife ha sido desde años pasados, cuando gobernaban CCy PP, motivo de crítica por parte de la Plataforma 29 de Enero, que integra a una serie de asociaciones y colectivos vecinales. Y en este mandato, con el nuevo gobierno PSOE-Ciudadanos, está también alzando la voz para exigir mejoras que, a su juicio, o no llegan o llegan de manera aún insuficiente ante la gran demanda de ayudas que observan en los barrios chicharreros.
Así lo afirma el presidente de la Plataforma 20E, Manuel Dorta Encinoso, quien asegura que las deficiencias en los servicios sociales municipales se han agravado con el estado de alarma, por lo que reclama un giro a su gestión y, por acuerdo de las entidades que forman este movimiento vecinal, solicita incluso la dimisión de la edil de Atención Social, Marcha Arocha.
«A mucha gente necesitada las ayudas no llegan o se eterniza su trámite»

«Hemos denunciado desde hace muchos meses que los teléfonos de atención y citas no funcionan o funcionan peor que antes, y lo mismo con la atención a la gente necesitada, tanto a quienes no pueden desplazarse o sufren limitaciones como a quienes no tienen acceso a la información porque la mayoría carecen de medios tecnológicos o de canales de información eficientes». Además, se trata de teléfonos de Bienestar Social a los que solo se puede llamar en horario de oficina (no por las tardes ni fines de semana) en pleno estado de alarma.
A su juicio, los usuarios «vienen sufriendo un mal funcionamiento de la atención personalizada, pues no llegan o se eternizan las ayudas al alquiler, las prestaciones económicas de emergencia social (PEAS) o las ayudas médicas y transporte, etc…, pues no llegan o se eternizan».
Tampoco funciona, según su versión, la colaboración con algunas ONGs «tan reconocidas como Sonrisas Canarias», y en este caso critica también que así ocurra con otras municipios, como La Laguna, donde esta asociación no recibe ayuda pese a haber auxiliado a 800 familias.
También ve insuficiente la atención que en la capital tinerfeña se está haciendo con las personas sin hogar. A pesar de que desde el consistorio en este mandato ha sacado de la calle a personas sintecho y está trabajando para superar el modelo de un gran albergue insular como única salida para quienes duermen en la calle -dándoles atención sociosanitaria e incluso el acceso a una vivienda, si cumple determinado perfil-, la Plataforma 29E no ve suficientes avances.
«Albergue saturado e inseguro»

«Cada vez hay más personas que quisieran un techo que no sea un albergue saturado e inseguro, y no encuentran una solución a tantas promesas, que quedan en un constante canto al sol», sostiene Manuel Dorta, quien critica además que en el estado de alerta se optara por no dar comida caliente a las personas sin hogar sino un menú de cáterin.
La plataforma está integrada por asociaciones como Santa María 3 Barrios, Guacimara, Unión La Gallega, El Humilladero, Azorín, El Perenquen, Los Pocitos, Capuchino Alianza de Vecinos de Tenerife, Sonrisas Canarias y Chincanairo, entre otras.
Se quejan además de que ha sido posible la colaboración de estas entidades sociales y vecinales con el Ayuntamiento pues «no se acepta la critica» y se actúa con «prepotencia y desprecio»
Sin límites en el IMAS para contratar recursos y personal necesarios

Entre tanto, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha adoptado diversas decisiones en las últimas semanas para reforzar los servicios sociales por la crisis del coronavirus. El Consejo Rector del IMAS facultó la pasada semana a la concejala Marta Arocha para que contrate «todos los recursos que sean necesarios para atender las necesidades derivadas de la crisis sanitaria» y atender así a las prioridades sociales que figuran en el decreto de la alcaldesa, Patricia Hernández, con motivo de la alerta provocada por el Covid-19.
La concejala ha asumido así a las atribuciones que habitualmente corresponden al Consejo Rector en cuanto a autorización y disposición del gasto en las contrataciones de emergencia del organismo autónomo, adoptando medidas que, de manera directa o indirecta, vayan “dirigidas a atender las necesidades derivadas de la protección de las personas frente al Covid-19”.
La edil socialista ha destacado el esfuerzo del IMAS para atender a la ciudadanía que en este momento más lo necesita a través de un equipo de personas «que está demostrando cada día su gran profesionalidad».
Decreto de la alcaldesa para afrontar la emergencia

A mediados de marzo, el inicio de confinamiento de la población en su casa por el estado de alarma sanitario, la alcaldesa, Patricia Hernández, dictó un decreto con una serie de medidas, que, en el caso de los servicios sociales, incluía cuatro puntos: «implementar recursos complementarios para personas sin hogar que garanticen el cumplimiento de las condiciones de seguridad y salud; garantizar el suministro de energía eléctrica y agua a los hogares de Santa Cruz de Tenerife; establecer un sistema de localización y ayuda a las personas mayores que vivan solas y sin autonomía suficiente, a efectos de facilitarles el acceso a la compra de alimentos y bienes de primera necesidad y medicamentos; y reforzar la asistencia, servicio y ayuda a las personas en el marco de la atención social».
Medidas municipales adoptadas hasta ahora

El IMAS se ha hecho cargo de la contratación de emergencia de bienes y servicios, como el suministro de 600 tarjetas extraordinarias de alimentación para la adquisición de productos básicos por personas en
situación de vulnerabilidad social.
El Consistorio capitalino ha puesto en marcha dos dispositivos de emergencia, uno de ellos con 30 plazas para la acogida integral de personas sin hogar en el pabellón Paco Álvarez, y otro para acoger a 25 personas, en el recinto deportivo Quico Cabrera.
Otras medidas, según se detalla en una nota de prensa, son la entrega de picnic para la alimentación de personas sin techo, el servicio a domicilio de medicación y alimentos para mayores dependientes sin apoyo familiar y la ampliación del servicio de información y atención telefónica del IMAS para dar respuesta a la situación generada por la pandemia.
Arocha animó en un comunicado a que cualquier vecino de Santa Cruz que tenga conocimiento de la falta de recursos básicos en personas de su entorno que pertenezcan a este colectivo, llamen sin dudarlo al teléfono 922 28 24 82”. Un teléfono que funciona de 8 a 16 horas, cuando precisamente desde colectivos integrantes de la Plataforma 29E se considera que debe tener un horario que no sea de oficina, sino que se pueda llamar por la tarde y los fines de semana, dado el confinamiento social obligatorio.

En cuanto a la ayuda de emergencia alimentaria, el Consistorio asegura que ha agilizado el procedimiento con la entrega de tarjetas de compra en supermercados para las unidades familiares sin recursos suficientes para llegar a fin de mes. En este caso el teléfono que se ha habilitado para estos casos en concreto es el 900 111 333.
El Ayuntamiento ha atendido cientos de llamadas en el recurso habilitado para facilitar la adquisición de alimentos, productos de higiene y limpieza y de medicación para personas mayores y/o dependientes y vulnerables que viven en soledad, de las cuales se han realizado 119 acciones desde que se pusiera en marcha el servicio específico a domicilio de bienes de primera necesidad para este colectivo. En concreto esta ayuda para poder contar con alguien que les lleve la compra o las medicinas que requieran se puede solicitar a través del teléfono 922282482 de lunes a viernes y en horario de 8 a 16 horas.

Apoyo a los ancianos que viven solos
Trabajadores sociales del Ayuntamiento han localizado y atendido ya personalmente a alrededor de cerca de mil mayores que viven solos de todo el municipio. Se trata de llamadas en las que además de comprobar el estado general de estas personas y conocer de primera mano su situación y necesidades también se realiza trabajos de acompañamiento y de apoyo emocional.
Este equipo de profesionales que forman parte del Programa para mayores en situación de vulnerabilidad del IMAS, realizó en solo cuatro días alrededor de 180 llamadas a los domicilios de estos mayores para comprobar su situación y estado.
El IMAS ha incorporado a más trabajadores sociales y teleoperadores y ha incrementado el horario de atención telefónica de cita previa, a través del número gratuito 900 111 333 desde las 8 hasta las 15 horas, de lunes a viernes.






















































