PLANETA CANARIO
La Guardia Civil, gracias a los controles que realiza para interceptar a personas huidas de la justicia con órdenes internacionales de detención en vigor, ha logrado averiguar que uno de los principales implicados en la famosa estafa piramidal de OmegaPro, se encontraba alojado en un hotel de la isla de Tenerife.
La investigación de una estafa de 650 millones de dólares a sus inversores la lidera el FBI de Estados Unidos.
El acusado, quien había ejercido de director de la entidad internacional, se dedicaba a atraer a sus clientes mediante una importante campaña publicitaria en la que llegaron a participar reconocidos futbolistas a nivel mundial, en la que se prometían muy altas rentabilidades con falsos paquetes de inversión, llegando a convertirse en la mayor estafa piramidal de la historia.
Finalmente, tras las comprobaciones oportunas, agentes de la Guardia Civil del Puesto Principal de Guía de Isora establecieron un dispositivo que finalizó con la detención de esta persona, según informa el instituto armado en una nota de prensa.
Fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente, que decretó su ingreso en prisión provisional hasta su pase ante el órgano judicial reclamante.

El Departamento de Justicia de EE.UU. publicó en enero pasado en su web la acusación contra dos personas por la estafa de Omegapro: Michael Shannon Sims y Juan Carlos Reynoso, en un caso del distrito judicial de Puerto Rico.
Se ha programado un juicio con jurado para el 9 de noviembre próximo ante el Juez Raúl M. Arias-Marxuach. Y el 30 de julio de 2025, se ordenó a Reynoso permanecer detenido en espera de juicio.
La Fiscalía acusa a los dos investigados de asociación delictuosa para cometer fraude electrónico y para lavar dinero.
Según documentos judiciales, Sims, que fue fundador, consultor estratégico y promotor de OmegaPro, y Reynoso, que dirigió las operaciones de OmegaPro en América Latina y partes de los EE. UU., incluido Puerto Rico, operaron y promovieron OmegaPro como un plan de marketing multinivel para que los inversores compraran paquetes de inversión, que los acusados y otras personas prometieron falsamente que generarían una rentabilidad del 300 por ciento en 16 meses a través de transacciones bursátiles en divisas extranjeras (Forex) manejadas por agentes de élite.

Los inversores recibieron instrucciones de comprar estos paquetes de inversión utilizando moneda virtual.
La acusación formal alega que, a través de las tergiversaciones de los acusados y de otras personas, OmegaPro recaudó más de 650 millones de dólares en moneda virtual de miles de inversores.
Según la versión del Departamento de Justicia de EEUU, después de que OmegaPro anunciara que había sufrido un hackeo de red, en enero de 2023 o alrededor de esa fecha Reynoso y otros dijeron a las víctimas que sus inversiones estaban seguras y que OmegaPro estaba transfiriendo sus inversiones a otra plataforma llamada Broker Group.
A pesar de estas declaraciones, las víctimas no han podido retirar dinero ni de sus cuentas de OmegaPro ni de sus cuentas en Broker Group, lo que ha provocado pérdidas millonarias a los estafados, según la misma fuente oficial.
El dinero obtenido por esta estafa fue enviado primero a direcciones de billeteras virtuales controladas por ejecutivos de OmegaPro y luego supuestamente se transfirieron a personas con información privilegiada y promotores de alto rango de OmegaPro para dispersar los fondos y ocultar su origen.




















































