PLANETA CANARIO
Canarias sigue con preocupación la situación en Venezuela a raíz de los dos terremotos devastadores ocurridos este miércoles al norte de Venezuela y que han dejado, al menos de forma provisional, 164 personas fallecidas y cerca de un millar heridas, cifra dada por el Gobierno venezolano, y que se teme sea mucho mayor, sobre todo en la zona más afectada, La Guaria.
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, suspendió este jueves toda su agenda para seguir de manera directa la evolución de la emergencia. «Solo puedo expresar dolor y tristeza ante las trágicas consecuencias de los terremotos registrados hace unas horas en Venezuela», afirmó.
Clavijo explicó que el Ejecutivo canario permanece en contacto permanente con las entidades canarias presentes en Venezuela y con el Consulado General de España para conocer la evolución de la situación y coordinar la respuesta ante una crisis cuya magnitud todavía está por determinar.
«La incertidumbre es muy grande y desde el Gobierno de Canarias queremos estar cerca de nuestro país hermano y especialmente de los miles de canarios y canarias que viven allí y de sus familias», señaló.

El Consulado General de España en Venezuela ha activado un teléfono de emergencias (+58 424-2090264) para atender a los españoles que puedan necesitar asistencia.
La imposibilidad de contactar con La Guaira constituye uno de los principales motivos de inquietud para las autoridades canarias.

El viceconsejero de Acción Exterior, José Luis Perestelo, explicó en la Cadena SER que sí ha podido hablar con algunos canarios residentes en Caracas y Valencia, pero no con quienes viven en La Guaira, donde se concentra una parte importante de la emigración canaria.
«La situación es muy difícil, muy complicada, y uno espera que el número de fallecidos se quede así, pero mucho nos tememos que puede haber muchísimos más», afirmó Perestelo, quien insistió en que todavía es demasiado pronto para conocer el alcance real de la tragedia.
Cerca de 75.000 venezolanos viven en el Archipiélago y más de 70.000 canarios residen en el país sudamericano.

Desde Madrid, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, aseguró este jueves que, por el momento, no existe constancia de víctimas españolas, aunque subrayó que aún es prematuro descartar que pueda haber afectados debido a las dificultades para evaluar la situación sobre el terreno. Albares trasladó también la solidaridad del Gobierno de España con el pueblo venezolano, un mensaje al que se sumaron posteriormente el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó de un balance provisional de al menos 32 fallecidos y más de 700 heridos. Sin embargo, precisó que esas cifras no incluyen todavía el estado de La Guaira, al que calificó como «zona de desastre» tras el colapso de decenas de edificios, por lo que se teme que el número de víctimas aumente significativamente conforme avancen las labores de búsqueda y rescate.

El Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) informó de que la Red Sísmica Canaria registró los dos terremotos a las 23:04 horas del 24 de junio (hora canaria), correspondientes a las 18:04 horas en Venezuela. Según los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), ambos seísmos alcanzaron magnitudes de 7,2 y 7,5.
De acuerdo con la información científica difundida por INVOLCAN, el primer terremoto tuvo su origen entre las ciudades de San Felipe y Puerto Cabello, mientras que el segundo se produjo a lo largo de una falla de más de 150 kilómetros que se extiende aproximadamente entre San Felipe y Caracas. Debido a la elevada magnitud y a la cercanía de zonas densamente pobladas, la intensidad sísmica alcanzó en algunos puntos el grado IX de la escala de Mercalli, capaz de provocar daños severos en edificios e infraestructuras.
Los investigadores explican que ambos terremotos se produjeron en una falla de desgarre situada en el límite entre las placas Sudamericana y del Caribe, una estructura tectónica responsable de algunos de los terremotos más destructivos registrados en la historia del país, entre ellos los de 1812 (magnitud 7,7), 1900 (7,6), 1967 (6,6) y 2018 (7,3).






















































