PLANETA CANARIO
Toda la población canaria respiró en 2021 un aire perjudicial para la salud según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) debido a la llegada de calima desde el Sahara. Se registraron elevados niveles de partículas PM10 por la frecuencia de los episodios de intrusión de polvo sahariano. La zona con peor calidad del aire por este motivo afectó 330.000 los canarios (el 15% de la población) que viven en la única zona donde la media de las estaciones de medición superó el límite legal diario de partículas PM10: el sur de Gran Canaria.
En contra de la tendencia general en el Estado español, la concentración media de las PM10 se incrementó en Canarias en 2021 un 9% en relación a la del periodo 2012-2019, debido a la mayor frecuencia de calima, en especial durante el primer trimestre del año, aunque con una fuerte caída respecto a 2020.
Así lo advierte el Informe sobre la calidad del aire en el Estado español durante 2021 presentado por Ecologistas en Acción, en el que este es el problema en el que Canarias sale peor parada, la contaminación natural.

El cuadro general de Canarias presenta determinados puntos de contaminación importantes, cómo son las centrales termoeléctricas, el tráfico marítimo en los principales puertos de las islas, el tránsito aeroportuario y el tráfico rodado de las áreas metropolitanas de Santa Cruz de Tenerife – La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria. La polución generada en estos focos se esparce por el resto de los territorios insulares alcanzando lugares alejados de estas fuentes, señala Ecologistas en Acción.
En todas las islas, la totalidad de las estaciones excedieron los valores medios anual y/o diario recomendados por la OMS para las partículas PM10. Siete estaciones (El Charco en Fuerteventura, Castillo del Romeral, ITC, Playa del Inglés y San Agustín al Sur de Gran Canaria, y Galletas y El Médano al Sur de Tenerife) rebasaron las superaciones del valor limite diario establecido en la normativa (50 μg/m3) en más de los 35 días permitidos, y la estación Playa del Inglés al Sur de Gran Canaria desbordó el valor límite anual (40 μg/m3). Si bien la evaluación legal de dichos incumplimientos queda pendiente de los descuentos por aporte natural que realice la Administración, tras el procedimiento reglamentario.
El polvo africano, más determinante que el tráfico y las centrales térmicas

Aunque una parte relevante de esta contaminación proceda del tráfico motorizado y marítimo y de las centrales térmicas que producen la electricidad, Ecologistas en Acción señala que «parece claro que en 2021 el factor determinante del alza de la contaminación ha sido la intrusión de polvo africano, en un año en que los niveles de este contaminante se mantuvieron elevados, pese a la pandemia». De hecho, como en 2020 los peores registros se dieron en las islas de Fuerteventura y Lanzarote, más próximas al continente africano, y al Sur de Gran Canaria y Tenerife.
También la totalidad de las estaciones que miden partículas PM2,5 en todo el Archipiélago registraron más de tres superaciones de los valores medios diario y anual recomendado por la OMS. Los peores registros tuvieron lugar en las estaciones El Charco (Fuerteventura), Caletillas (Sur de Tenerife), Piscina Municipal y Parque de la Granja (Santa Cruz de Tenerife) e ITC (Sur de Gran Canaria), con respectivamente 73, 54, 53, 51 y 51 días de superación, empeorando la situación del año anterior. Así, los niveles de este contaminante aumentaron un 7% en 2021 respecto al periodo 2012- 2019, sin incumplir el valor límite anual establecido por la legislación (20 μg/m3).
Las partículas de la materia en suspensión (PM2.5 y PM10) son los productos contaminantes de mayor impacto medioambiental. Cuanto más pequeñas son, más dañinas para la salud pueden resultar. Esto quiere decir que las PM2.5 son las más peligrosas
Críticas a la deficiente red de estaciones medidoras

Durante el año 2021, Ecologistas en Acción ha recopilado los datos de 55 estaciones de control de la contaminación, pertenecientes a las redes de vigilancia atmosférica del Gobierno de Canarias y de distintas instalaciones industriales.
Hay que notar que 22 de estas estaciones han registrado porcentajes de captura de datos para algún contaminante inferiores a los mínimos establecidos por la normativa, por lo que las conclusiones expuestas en este apartado deben ser consideradas teniendo en cuenta esta insuficiencia de la información de partida.
Además, la principal aglomeración de las islas, Las Palmas de Gran Canaria, carece de estaciones orientadas al tráfico, estando ubicada una de las dos estaciones existentes en la azotea de un mercado, incumpliendo las condiciones legales básicas para la ubicación de los medidores de la calidad del aire.
Asimismo, las mediciones del puerto de Las Palmas y del aeropuerto de Gran Canaria (el puerto y los aeropuertos de Tenerife carecen de analizadores) son muy escasas y por ello poco representativas de la calidad del aire en el entorno de estas grandes infraestructuras. Durante 2021, la única cabina del puerto ha estado en proceso de calibración, mientras AENA no ha realizado mediciones de la calidad del aire en el aeropuerto de Gran Canaria.
Por segundo año consecutivo, durante 2021 la única estación de la zona Norte de Tenerife (Balsa de Zamora, en Los Realejos) «proporcionó una información insuficiente sobre los niveles de partículas, dejando desasistidos a su cuarto de millón de habitantes durante uno de los peores episodios de contaminación por polvo africano de los últimos años», indica el informe de los ecologistas.
Y el Gobierno de Canarias «no ha facilitado los datos de las estaciones móviles dispuestas en la isla de La Palma durante la erupción volcánica del último cuatrimestre del año, que tuvo una repercusión temporal notable en la calidad del aire por dióxido de azufre (SO2)». «Resulta elemental por ello que el Gobierno de Canarias se esfuerce por mejorar la medición y la información de la calidad del aire», se queja Ecologistas en Acción.
Dióxido de azufre: desaparecido en Tenerife por el cierre de la refinería

El dióxido de azufre (SO2) también redujo su presencia de forma muy importante, en el entorno de las centrales termoeléctricas. En 2021 desaparecieron los tradicionalmente niveles de contaminación causados por la refinería -ya paralizada definitivamente- y la central térmica ubicadas en el interior de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, con aportes del tráfico marítimo de su puerto, así como los excesos en torno a la central térmica de Jinamar en Telde (Gran Canaria), limitándose las superaciones de la recomendación de la OMS a un máximo de dos días, en la estación Edificio Polivalente de Puerto del Rosario (Fuerteventura).
A lo largo de 2013, el Gobierno de Canarias elaboró el plan de mejora de la calidad del aire de la aglomeración Santa Cruz de Tenerife – La Laguna, referido a las superaciones en años pasados de los valores límite legales de SO2, y que vino a sustituir al Plan de 2008. Los niveles de este contaminante vienen disminuyendo desde el inicio de la crisis económica, coincidiendo con el cierre en 2014 de la refinería de CEPSA.
La erupción de La Palma disparó el SO2

Como hecho excepcional, hay que destacar la elevación de las concentraciones de SO2 en la isla de La Palma por la erupción volcánica acaecida entre el 19 de septiembre y el 13 de diciembre. Así, las estaciones fijas La Grama, El Pilar y San Antonio registraron dos o tres superaciones de la recomendación diaria de la OMS (60 µg/m3), siendo más numerosas las superaciones de este umbral y de los valores límite horario y diario fijados por la normativa en las cuatro estaciones móviles dispuestas temporalmente al oeste de la isla. Lo que dio lugar al confinamiento de la población en varias ocasiones, durante la erupción.
El dióxido de nitrógeno

Los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) fueron significativamente más bajos que en años anteriores. En conjunto, la reducción media de los niveles de NO2 en Canarias fue del 16% de la concentración del periodo 2012-2019, registrando los niveles más bajos de este contaminante en la última década, siendo los descensos más acusados en el Norte de Gran Canaria y Tenerife (por encima del 40%).
No obstante, todas las estaciones de las aglomeraciones de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife – La Laguna excedieron las nuevas guías diaria y anual de la OMS, registrando las peores situaciones en las estaciones urbanas de tráfico. En concreto, la guía diaria (25 µg/m3) se superó en las estaciones Piscina Municipal, Casa Cuna y Hacienda de Santa Cruz de Tenerife respectivamente en 134, 111 y 110 días, limitados a 63 en Mercado Central, al carecer Las Palmas de Gran Canaria de estaciones de tráfico.
Puntualmente, en las estaciones Edificio Polivalente (Fuerteventura) y Casa Cuna (Santa Cruz de Tenerife), se produjeron tres superaciones del valor límite horario de NO2, por debajo en ambos casos de las 18 que como máximo admite la legislación.
Ozono troposférico
Como resultado de la caída de las emisiones de sus principales precursores, los óxidos de nitrógeno (NOx), también se redujeron las normalmente escasas superaciones del valor objetivo legal para la protección de la salud establecido el ozono troposférico, que registró en Canarias los niveles más bajos del Estado, junto a Asturias, Cantabria y Galicia.
En conjunto, al igual que en 2020 el año pasado se redujeron las superaciones de dicho objetivo legal en un 92% respecto al promedio del periodo 2012-2019, siendo las superaciones registradas en 2021 las más bajas de la última década, nulas en todas las estaciones salvo La Grama y Las Balsas en La Palma, Parque de la Granja en Santa Cruz de Tenerife y Buzanada y La Hidalga al Sur de Tenerife.
Las únicas estaciones que alcanzaron niveles significativos de ozono troposférico fueron Tefía en Fuerteventura y Buzanada al Sur de Tenerife, sobrepasando ambas el valor octohorario recomendado por la OMS en más de 25 días, que es la referencia anual (en el promedio de tres años) establecida por la normativa para evaluar este contaminante. No obstante, casi todas las estaciones superaron la nueva guía estival establecida por la OMS (60 µg/m3), mostrando la persistencia de esta contaminación entre abril y septiembre.
De manera puntual y siempre en niveles bajos o moderados, el ozono aumentó en algunas estaciones urbanas de Las Palmas de Gran Canaria (Néstor Álamo) y Santa Cruz de la Palma (El Pilar), probablemente por la fuerte disminución en estas vías del monóxido de nitrógeno (NO), contaminante que destruye el ozono, derivada de la menor movilidad motorizada durante el segundo estado de alarma y meses estivales posteriores. No obstante, el aumento sólo fue importante en la estación industrial Buzanada, perteneciente a la red de la central térmica de Arona (Tenerife), con 100 días de superación de la recomendación de la OMS, muy por encima de los registrados en los últimos años.
Ninguna estación superó el más laxo objetivo legal para la protección de la salud en el trienio 2019-2021, habiendo sido muy escasas las superaciones del objetivo a largo plazo, siendo en Canarias más habituales en invierno que en verano, por la menor frecuencia de los vientos alisios y el mantenimiento de una importante radiación solar.
Tampoco se rebasó en ninguna estación (salvo Buzanada) el objetivo a largo plazo para la protección de la vegetación, ni el valor objetivo establecido con esta finalidad por la normativa para el ozono durante el quinquenio 2017-2021. En todo caso, debido a las características climáticas de las Islas Canarias (buena dispersión de la contaminación por la circulación de los vientos alisios) la acumulación de ozono es baja, evitando que se alcancen las elevadas concentraciones que tienen lugar en otros territorios del Estado.
Por último, durante 2021 se superó en siete ocasiones el umbral de información a la población, en las estaciones La Grama en La Palma, Casa Cuna y Depósito Tristán en Santa Cruz de Tenerife y Caletillas al Sur de Tenerife. Y se registraron dos de las tres superaciones del umbral de alerta en el Estado español durante el año pasado, en la estación Casa Cuna de Santa Cruz de Tenerife.
Escasa información oficial sobre otros contaminantes
Finalmente, hay que notar que para la elaboración de este informe se ha dispuesto de escasa información sobre los niveles de hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) y metales pesados (arsénico, cadmio, níquel y plomo), cuya evaluación es obligada. Se han muestreado estos contaminantes tóxicos en cinco ubicaciones de Las Palmas de Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma y el Sur de Tenerife, a partir de mediciones muy escasas, que no resultan representativas de su presencia en el aire, y en el caso del del cancerígeno benzo(α)pireno (BaP) con límites de detección superiores a la recomendación de la OMS (0,12 ng/m3), por lo que no es posible evaluarlo.
Sí se ha dispuesto de mediciones de benceno en la aglomeración Santa Cruz de Tenerife – La Laguna y en Puerto del Rosario (Fuerteventura), que en 2021 se han mantenido muy por debajo del valor límite legal y de la recomendación de la OMS para este contaminante.
La comunidad autónoma de Canarias regula las actuaciones informativas ante los episodios de partículas de origen natural (calima) a través de la legislación de protección civil, mediante un plan específico por fenómenos meteorológicos adversos, que resulta completamente insuficiente incluso desde el punto de vista meramente informativo para proteger la salud de la población más sensible, a la vista de su aplicación en 2020 y 2021.






















































