PLANETA CANARIO
El Comité Científico del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico (PEVOLCA), reunido este sábado 18 de septiembre, ha recomendado mantener el semáforo volcánico en amarillo en la zona de Cumbre Vieja, en La Palma, ya que el proceso continúa y no se descarta que pueda tener «una evolución rápida a corto plazo».
El comité considera «probable» que ocurran terremotos sentidos de mayor intensidad, que pueden causar daños a las edificaciones. También pueden provocar desprendimientos de rocas en el entorno de Puerto Naos (de La Bombilla a El Remo), según ha informado la Dirección General de Seguridad y Emergencias.

Además, este grupo científico señaló que las deformaciones del terreno siguen en curso, manteniendo la velocidad del día anterior. Tampoco han descartado el comienzo de otros fenómenos observables en superficie (cambios de temperatura, olor y color del agua, comportamiento anómalo de animales, etc). En este sentido, solicitan a la ciudadanía que comunique a las autoridades si observan cualquier anomalía.
Los expertos han indicado que en conjunto se mantiene una baja sismicidad, aunque desde las 03:00 UTC (04:00 en Canarias) tras la ocurrencia de un terremoto de magnitud 3.2 sentido con intensidad III, se ha iniciado una intensificación de la sismicidad, con numerosos sismos con eventos localizados tanto a profundidades de 6-8 km, como superficiales (0-2 km).

El Comité Científico está coordinado por la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias y lo integran representantes del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Instituto Español de Oceanografía (IEO), Universidad de La Laguna y Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
El PEVOLCA establece un semáforo volcánico como sistema de alerta a la población basado en cuatro colores en función del riesgo: verde, amarillo, naranja y rojo. En el amarillo se intensifica la información a la población, las medidas de vigilancia y monitorización de la actividad volcánica y sísmica.

La población de la zona en riesgo debe estar atenta a los comunicados de las autoridades competentes en Protección Civil, a través de los canales oficiales y los medios de comunicación.
Antes de una erupción volcánica, se produce un aumento gradual de la actividad sísmica, que puede prolongarse durante mucho tiempo y puede ser percibida por la población, por lo que se debe mantener la calma.
En semáforo amarillo se recomienda conocer la red de comunicaciones del entorno en el que reside para una posible evacuación y tener localizada alguna vivienda de familiares fuera de las zonas de riesgo.






















































