VICENTE PÉREZ
Leovigildo Redondo Alivia presentó en la Casa de la Cultura de Güímar su libro Relámpagos en el cerebro: mi vida con epilepsia. Un testimonio de resiliencia y esperanza, obra autobiográfica en la que relata sus 21 años de convivencia con esta enfermedad.
El autor, residente en Güímar, fue diagnosticado de epilepsia del lóbulo temporal derecho a los 28 años. Desde entonces ha atravesado periodos marcados por las crisis, los tratamientos y la incertidumbre, pero también por la mejoría y el apoyo de su entorno. Esa experiencia constituye la materia principal de su primer libro, publicado en 2026 por el propio escritor y Ediciones Ibhuku.
«La epilepsia llega sin avisar. Hubo momentos de incertidumbre y miedo. Yo no iba nunca al médico y me vi metido de repente en hospitales», explicó durante la presentación. Sin embargo, añadió que incluso en esas etapas difíciles descubrió «un poquito de luz», de la que, precisamente, nació este libro.

La publicación tiene 140 páginas y se estructura en diez capítulos en los que Redondo recorre su historia personal desde el diagnóstico hasta su fase actual.
Reconoce que trasladar esas vivencias al papel fue un proceso emocionalmente exigente: «No fue fácil escribir este libro. Muchas páginas las escribí con un nudo en la garganta. Está escrito sin adornos, con el corazón; es mi historia real».
Su propósito es que este relato autobiográfico acompañe a quienes afrontan una situación semejante: «Quiero que las personas con epilepsia que se sientan perdidas sepan que se puede convivir con la enfermedad y quizá se vean reflejadas en mi testimonio».
Para Redondo, el esfuerzo habrá merecido la pena «si una sola persona o una familia encuentra esperanza» en sus páginas y comienza a mirar la epilepsia sin prejuicios, incomprensión ni miedo. Esta actitud queda resumida en una de las ideas que compartió con el público: «Caer forma parte del camino y levantarse es una decisión para seguir adelante».
De la oscuridad a la mejoría

El autor recordó que atravesó «momentos de oscuridad total», en los que sufría crisis de manera continua. Frente a esas etapas, también experimentó periodos de esperanza a medida que los especialistas encontraban combinaciones de medicamentos que mejoraban su estado.
Redondo puso de relieve los progresos médicos alcanzados tanto en farmacología como en cirugía. Según explicó, existen medicamentos de tercera generación más eficaces y con menos efectos secundarios, mientras que las intervenciones quirúrgicas son cada vez menos invasivas.
También valoró de manera positiva la atención recibida en la sanidad pública, tanto en Canarias como en la Península. «Se han portado muy bien conmigo», afirmó. En su opinión, el sistema público dispone de medios para atender a las personas con epilepsia, por lo que no considera imprescindible recurrir a la sanidad privada.

Durante su intervención puso asimismo el foco en las consecuencias que las crisis epilépticas tienen para el entorno más cercano del enfermo. Explicó que, durante algunos episodios, puede permanecer desconectado entre diez y quince minutos. En esas situaciones, remarcó, el respaldo familiar resulta fundamental.«Tu familia te ve convulsionar y también lo pasa mal», expresó.
Por ello, su testimonio no se dirige únicamente a los pacientes, sino también a quienes los acompañan y viven la enfermedad desde el ámbito familiar.
Combatir la desinformación
Redondo es creador de contenido y divulgador sobre la epilepsia a través de la web https://vivirconepilepsia.net/. Mantiene un canal en redes sociales desde el que comparte información y experiencias personales.

Fue precisamente una sugerencia recibida a través de esta actividad la que lo animó a convertir su historia en un libro.
Su labor divulgativa busca desestigmatizar la enfermedad y ofrecer compañía real a quienes conviven con ella. A su juicio, el rechazo social hacia las personas con epilepsia se debe «en un 99 %» a la falta de información.
Para ilustrar la dificultad de combatir esas ideas preconcebidas, recordó una frase atribuida a Albert Einstein: «Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio».

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Güímar, David Román Escobar, fue el encargado de presentar al autor. Durante su intervención definió la obra como «un testimonio valiente» capaz de aportar luz a quienes afrontan la enfermedad con incertidumbre.
Román defendió también la necesidad de romper los prejuicios y estigmas relacionados con la epilepsia para evitar que quienes la padecen se sientan solos.
Al acto asistió asimismo el concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Güímar, José Daniel Pérez.
Con Relámpagos en el cerebro, Leovigildo Redondo invita a comprender la epilepsia desde la perspectiva de quien ha aprendido a lidiar con los momentos más difíciles de la enfermedades y también a disfrutar de la mejoría gracias a su esfuerzo e ilusión y a la atención médica.




















































