PLANETA CANARIO
Miles de personas (unas 5.000, según los convocantes), se han manifestado este sábado 20 de mayo en el Sur de Tenerife para reclamar una ley de moratoria turística que frene la construcción de nuevos complejos hoteleros y extrahoteleros, la promulgación de una ley de vivienda y residencia para contener la superpoblación de las islas, un impuesto (ecotasa) al turismo, la conservación real de los espacios naturales protegidos y poner fin al encarecimiento de los precios de la vivienda (por el fenómeno de la gentrificación).

La protesta, a una semana de las elecciones autonómicas y locales, discurrió desde Metrópolis Center hasta la plaza de La Pescadora en Los Cristianos, con una pancarta de cabecera con el lema «Canarias ya no es un paraíso. Por un cambio de modelo». Fue convocada por los colectivos ecologistas ATAN, Salvar El Puertito, Plataforma Los Silos-Isla Baja, Salvar Tenerife, ADNT, Ben Magec-Ecologistas en Acción, Salvar La Tejita y la Fundación Telesforo Bravo-Juan Coello.
Por lo que respecta a la moratoria turística, las asociaciones convocantes piden prohibir la construcción de nuevas camas, establecer un cupo de turistas al año en cada isla una vez se haya determinado «la capacidad de carga de cada isla teniendo en cuenta parámetros ambientales y de servicios disponibles», no consumir más suelo para la construcción de infraestructuras y equipamientos turísticos, reconvertir la planta hotelera obsoleta para adaptarla a las nuevas necesidades y reorientar el sector de la construcción hacia la rehabilitación y las viviendas bioclimáticas.
Entre los proyectos más criticados está la construcción de la polémica urbanización turística Cuna del Alma, en El Puertito de Adeje, por cuya autorización piden la dimisión del alcalde adejero, José Miguel Rodríguez Fraga.

Propugnan igualmente diversificar la economía apostando por otros sectores y reduciendo la dependencia del turismo, al tiempo que evitar traer mano de obra foránea para trabajar en el sector turístico.
En cuanto a la Ley de Vivienda y Residencia, reivindican negociar con las instituciones de la Unión Europea «un estatuto especial para Canarias que permita aprobar una normativa que impida la compra de inmuebles y terrenos por parte de no residentes».

Por lo que respecta a la ecotasa, la finalidad de este impuesto a cada turistas es reinvertir la recaudación principalmente en los espacios naturales protegidos de las islas y en los servicios municipales e insulares (gestión de residuos, saneamiento, sanidad, educación, etc.), con la creación de empleo cualificado en el sector medioambiental (contratación de inspectores, agentes forestales y de medio ambiente, personal de limpieza, de mantenimiento y acondicionamiento, educadores, científicos…), y en el público. Además, proponen cobrar el acceso de no residentes a espacios naturales protegidos.
Pues igual no éramos 5 ó 6, verdad? 😉🙌👇 https://t.co/gpck7dmZcw
— Salvar La Tejita (@salvartejita) May 20, 2023
La tabla reivindicativa planteada por los colectivos convocantes abarca muchos más temas y propuestas. Así, defienden proteger con leyes al sector primario local para depender menos de la importación de productos, fomentar la agricultura ecológica y crear reservas marinas de interés pesquero.

En materia de energía, apuestan por las renovables, «pero sin macro infraestructuras, sino en un modelo descentralizado de generación de electricidad usando cubiertas municipales o privadas», reclaman no consumir más suelo rústico para implantar nuevo parques eólicos y fotovoltaicos, fomentar el autoconsumo de energía e
implantar pequeñas centrales hidroeólicas aprovechando infraestructuras existentes y en desuso (presas, etc.), sin necesidad de alterar más territorio.

Otras de sus propuestas son la aprobación de la Ley de Patrimonio Natural de Canarias, que lleva un retraso de 17 años; incrementar en al menos 12 las plazas de agentes de medio ambiente para cada parque nacional y aumentar la cuantía de las sanciones por infracciones y delitos medioambientales.

En la gestión del agua, propugnan reforestar las islas para incrementar la captación de humedad y su deriva al acuífero; y limitar la desalación de aguas de mar, por su coste energético y los residuos generados, y que, en todo caso, las plantas desaladoras que se implanten deberán usar energías renovables. En este capítulo también abogan por no generalizar la regeneración de aguas residuales para el uso agrícola y ganadero, «por su potencial grado de contaminación y su insostenibilidad energética».

En el caso de las aguas residuales, exigen liminar completamente los vertidos contaminantes, tanto al mar como al subsuelo; construir redes de saneamiento en los municipios donde no existan y terminarlas donde estén incompletas; así como imponer tasas al comercio de aguas embotelladas en recipientes de plástico y no retornables.

La mejora del paisaje es otra de las reivindicaciones: eliminación de impactos (vertederos incontrolados, flora invasora, mamotretos y construcciones abandonadas, canteras, pistas y senderos superfluos), renaturalización y revegetación autóctona de los espacios; programas para encalar y pintar viviendas, homogeneizar fachadas;
eliminar o reducir en lo posible la presencia de vallas publicitarias y planes Insulares de soterramiento de cableado eléctrico y de telecomunicaciones.

En el apartado de movilidad y transporte, piden implantar carriles bus-VAO en las principales autopistas de Tenerife, unido a una mejora en la frecuencia y en las conexiones ofrecidas por la guagua; usar el taxi-bus para los núcleos pequeños; fomentar el uso de vehículos compartidos, los carriles bici y las vías peatonales entre barrios; aplicar «tasas de congestión» para acceder a los centros urbanos; y la puesta en marcha de transporte gratuito para los trabajadores, con lanzaderas privadas a los lugares de trabajo.

En lo tocante a la gestión de los residuos, plantean establecer la reducción como principio básico; compostar la fracción orgánica implantando sistemas como el quinto contenedor doméstico; implantar de manera obligatoria un sistema de depósito, devolución y retorno de todo tipo de envases, así como la eliminación de los plásticos de un solo uso.

En referencia al problema de la especulación en el sector inmobiliario, solicitan que se garantice el acceso universal a la vivienda, apostando en primer lugar por la rehabilitación y puesta en uso de las vacías y, en segunda instancia, por la construcción de vivienda social.

No se olvidan de los animales y este sentido piden «crear mecanismos legales y técnicos efectivos para conseguir evitar la presencia de felinos en el medio natural, garantizando tanto el bienestar de las especies autóctonas y endémicas como el de los gatos», mejorar y ampliar la red de refugios y albergues para animales abandonados; así como eliminar el uso de pirotecnia sonora, permitiendo solamente los fuegos artificiales sin ruido.























































