PLANETA CANARIO
El Cabildo de Tenerife ha sacado a concurso la explotación privada de una parcela pública de 25.000 metros cuadrados en el vertedero insular de Arico para la instalación de una planta que, además de reciclaje convencional, podrá incorporar tratamientos térmicos, que consisten en aplicar calor a los residuos, para reducir su tamaño más de un 95%, a entre 300 y 5.000 grados centígrados, y obtener además energía, según ha publicado El Día.
El Cabildo no está de acuerdo con que se llame a estos procesos incineración, pues asegura que en el concurso se excluye esta opción, ya que no está contemplada en el Plan de Residuos de Canarias (PIRCAN). Pero lo cierto es que al respecto se ha generado una polémica entre el gobierno insular (PSOE-Cs), por un lado, y, por otro, CC-PNC, Podemos, el Ayuntamiento ariquero y voces del mundo ecologista, favorables a implantar las instalaciones de reciclaje planificadas en toda la Isla y descartar cualquier cosa que huela a quemar.
La tecnología que el Cabildo quiere contratar emplea calor en ausencia de oxígeno (pirólisis, con temperaturas de 300 a 800 grados), oxígeno para destruir la materia (gasificación, con temperaturas superiores a 750 grados) y un campo eléctrico (proceso de plasma, con temperaturas de 4.000 grados y superiores). Este último, a diferencia de los anteriores, permite tratar gases y residuos peligrosos, según detalló El Día.

En cualquier caso, y a los efectos de esta noticia, PLANETA CANARIO utiliza el término quemar, aparecido desde el titular, en las acepciones del Diccionario de la Real Academia según las cuales este verbo significa no solo «destruir o dañar» algo «con fuego» sino también «por la acción de una fuente de energía o de un agente corrosivo».
Lo que sí parece claro es que la decisión del Cabildo demuestra que las políticas reutilización de residuos no están siendo suficientemente eficaces ante el incuestionable hecho del enorme volumen de basura que se sigue enterrando en el suelo de Arico. El propio consejero de Transición Ecológica y Lucha contra el Cambio Climático del Cabildo, Javier Rodríguez (PSOE), ha declarado a Diario de Avisos, con ocasión de esta polémica, que “en el Complejo Medioambiental de Arico entran todos los años casi 600.000 toneladas de residuos y más del 80% se entierran y ese es el escenario con el que nosotros queremos acabar”. Sí, han leído bien: el 80% los residuos que se generan en Tenerife se entierran.

Coalición Canaria, tanto en Arico como en el Cabildo como el partido ha escala insular, ha rechazado «de manera tajante la incineración de residuos en Tenerife» y acusa al Cabildo de «atentado medioambiental que contraviene la normativa europea y causará un perjuicio a toda la Isla». Al respecto, la secretaria de Organización de CC de Tenerife y diputada autonómica, Rosa Dávila, no da por buena la explicación del gobierno insular sobre lo que ha salido a licitación y señala en un comunicado que “se trata de una planta para quemar la basura”. Por todo ello, Dávila anuncia que llevará este asunto al Parlamento de Canarias, donde preguntará al Gobierno de Canarias y al departamento de Transición Ecológica, también gestionado por el PSOE, por este asunto.
Dávila acusa al PSOE de «tratar de confundir a la población con palabras técnicas como valorización energética cuando la realidad es que quieren quemar la basura. Quieren llevar el debate a que no se utilizará oxígeno para quemar la basura y quieren utilizar la pirolisis y la gasificación, pero ambas están consideradas por la Unión Europea como procesos de incineración de residuos. El PSOE está tratando de confundir a la gente porque la realidad es que quieren incinerar los residuos en vez de favorecer el reciclaje y el compostaje”.
“El PSOE y Pedro Martín quieren romper con todo lo bueno que se hizo en el pasado y, de hecho, en marzo de 2019 se aprobó en el Cabildo de Tenerife un acuerdo por parte de todos los grupos políticos para que la Isla fuese declarada territorio libre de incineradoras. Ahora se saltan el acuerdo y apuestan por incinerar cuando la normativa de la UE establece que primero hay que reducir, reutilizar y reciclar”, sentencia la secretaria de Organización nacionalista.
Desde el grupo de Sí Podemos se ha advertido que rechazan «la incineradora encubierta» que propone el PSOE.

La planta que quiere construir el Cabildo, según El DIA, es única en Canarias y solo hay 11 en la Península. La empresa adjudicataria podrá ocupar esos terrenos durante 15 años –ampliables a 20– con una instalación que, además del reciclaje convencional, podrá incorporar tres tratamientos térmicos novedosos: pirólisis, gasificación y plasma, que el Cabildo no considera incineración y sus detractores sí.
La empresa ganadora del concurso tendrá el encargo de tratar a través del reciclaje o los «tratamientos térmicos» 76.000 toneladas al año de esas 150.000 sobrantes que acaban en las celdas de vertido. Además, deberá pagar un canon mínimo de 81.500 euros al año. Amortizará la inversión a través de la explotación de la energía que obtenga en los diferentes procesos admitidos por el concurso.

El alcalde de Arico, Sebastián Martín, del partido local Primero Arico, ha manifestado su indignación en Onda Tenerife sobre la propuesta de instalar una incineradora en el complejo ambiental, pues “si ya teníamos bastante con el conjunto de desaciertos del Cabildo, ahora se sacan por debajo de la manga algo que estaba ya enterrado que es el tema de la incineradora”. Martín sentencia que se lo podrá llamar de diferentes maneras, pero lo que dice el pliego del concurso es que con determinadas técnicas se va a producir la quema de basura.
También se quejó el regidor municipal de no contar con Arico “cuando estamos hablando de la necesidad de la compensación del PIRS y buscando reducir el impacto del vertedero del municipio, ahora van a quemar la basura en nuestro propio municipio, en vez de buscar otras alternativas como es la Planta de Reutilización de Materia Orgánica”. Ante esta situación, el mandantario municipal cree que “lo que hace falta es ejecutar el Plan de Gestión de Residuos aprobado por el Cabildo que contempla el desarrollo de las plantas de tratamientos de materia orgánica, la implantación de puntos limpios en toda la isla y, sobre todo, la política de formación, capacitación y concienciación a la población”.
Para que no hubirea lugar a dudas, Martín enfatizó que “desde el Ayuntamiento no vamos a permitir que se implante una incineradora o una planta para quemar la basura, vamos a tener el apoyo de todos los colectivos sociales, Gobierno y espero que los partidos de la oposición”.

Frente a las críticas recibidas, Javier Rodríguez ha tratado de desmentir que se trate de una quema o incineración de residuos, afirmando que “se ha creado una polémica artificial, que no existe” pues “se prioriza el reciclaje ante la valoración energética, que de forma literal queda excluida del proceso; no es interpretable”.
Asegura que «se prima el reciclaje frente a cualquier tipo de valorización, tal y como se hace constar en el apartado 5 de la cláusula 9 del pliego de condiciones». «En caso de empate entre dos o más ofertas, se adjudicará la concesión a la licitadora que haya propuesto una operación de reciclaje frente a otras formas de valorización», ha asegurado en EL DIA el consejero.

En esta polémica, el Foro Canario contra la Incineración, con una larga trayectoria de lucha contra la incineración y defensa de las políticas de reciclaje, sostiene que el Cabildo de Tenerife ha renunciado a instalaciones que se encontraban previstas en el Plan Territorial Especial de Ordenación de Residuos de Tenerife (PTEOR) aprobado en 2009, que, si bien contemplaba la posibilidad de incineradoras, «se planteaba la reducción, tres plantas de tratamiento de materia orgánica (compostaje), quinto contenedor, más plantas de clasificación de envases, puntos limpios en todas las comarcas y políticas encaminadas a conseguir los objetivos a los que nos obliga la Unión Europea en esta materia».
«Pues bien, 12 años después y sin implementar absolutamente nada», afirma Juan Jesús González, portavoz del Foro, «llega este gobierno insular iluminado a imponer la incineración como solución a todo sin consenso alguno y después de llevar años vendiendo y poniéndose medallas por todo lo contrario». «¿Asumible? Qué remedio, pero que vergüenza para todos y qué hipoteca que nos hemos echado arriba para el futuro», se lamenta.

Este activista, al que el enterior mandato el Cabildo le privó de serguir formando parte de la Comisión de Seguimiento del PTEOR mediante una modificación de la composición de este órgano de participación social, tiene claro que la apuesta por el reciclaje planificada desde 2009 «hubiera permitido plantarle cara a la incineración si se hubiera aplicado, pero en el pasado mandato el gobierno insualr de CC-PSOE, con su nuevo modelo de residuos cero que nadie nunca supo qué significaba, lo enterró con la ayuda de Podemos,, para ahora encontrarnos sin nada y con una incineradora en ciernes que por sí sola tampoco vendrá a aportar otra cosa que un gran negocio para sus promotores y una gran hipoteca para esta Isla que tendrá que rascarse la cartera para pagarla y enfrentar los problemas ambientales que se nos puedan venir arriba.»
«Ni el vertedero es la alternativa a la incineración ni la incineración es la alternativa al vertedero; lapuesta habría de ser por la reducción, por el control de los envases (imposible cuando el Cabildo está en manos de los que no los quieren reciclar ni mucho menos reducir) y por una apuesta seria por la recuperación de la materia orgánica, asunto al que plantó cara el PTEOR con tres plantas comarcales de compostaje de las que doce años después no hay ninguna», concluye Juan Jesús González.






















































