PLANETA CANARIO
El rastro de destrucción de la erupción volcánica en La Palma no para de agrandarse. Las construcciones destruidas o dañadas, según los datos facilitados por el Catastro, ascienden a 1.280 edificaciones, de las cuales 1.030 son de uso residencial, 132 agrícola, 64 industrial, 30 de ocio y hostelería, 11 de uso público y 14 de otros usos, según informó el Gobierno de Canarias este viernes, 22 de octubre.
Esta cifra contrasta con las que se observan desde el satélite, a través del programa europeo Copernicus, según el cual las edificaciones o construcciones destruidas son 2.122 .

Es decir, si se comparan las fotos de satélite de antes de la erupción con las actuales, ya con la zona cubierta de lava, han desaparecido engullidas por las coladas casi 842 construcciones o edificaciones que no constan en el Catastro. Se trata de un dato sobre el que ninguna autoridad pública ha dado explicaciones hasta ahora, pero que cada vez queda más en evidencia.
Esto puede suponer, aparte de que el satélite pueda indentificar como construcciones algunas que no lo son, que gran parte no estén legalizadas, lo que podría constituir un problema a la hora de solicitar ayudas por las personas damnificadas por la erupción.

La lava cubre ya 845 hectáreas, 20,49 hectáreas más en 24 horas, y la anchura máxima entre los puntos extremos de las coladas se mantiene en 2.900 metros, aproximadamente, aunque dentro de esta extensión existen zonas que no han sido afectadas por la lava.
La superficie de cultivos afectada alcanza 258,23 hectáreas, de las que más del 56%, 144, 93 hectáreas, corresponden a cultivos de plataneras.

El Comité Director analizó este viernes el estado de los servicios básicos (electricidad, telefonía, escuelas y colegios) en los que no se han registrado incidentes relevantes, así como las obras de las desaladoras portátiles en Puerto Naos que avanzan a buen ritmo y que previsiblemente entrarán en funcionamiento este sábado si no existen contratiempos.
Asimismo, se analizaron los trabajos que está realizando el Consejo Insular de Aguas de La Palma para enviar agua por encima de la colada aprovechando la red contra incendios disponible y el depósito y estación de bombeo de Las Cuevas para llegar hasta la zona de Jedey. Allí se construirá otro depósito que permitirá llevar agua hasta la balsa de Cuatro Caminos.





















































