PLANETA CANARIO
Ya son 9 las personas inmigrantes que han sido enviadas a prisión preventiva por el Juzgado de Instrucción Número 4 de La Laguna a raíz de la revuelta ocurrida el pasado martes en el centro de acogida temporal de migrantes habilitado por el Gobierno estatal en Las Raíces, ubicado en el citado municipio.
A los 5, de nacionalidad marroquí, que ya se encontraban en la cárcel por estos hechos, el Juzgado ha ordenado este viernes, 9 de mayo, el ingreso en prisión de otros cuatro, concretamente tres ciudadanos senegaleses y un mauritano, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Canarias .
Se les imputa a todos ellos la comisión de presuntos delitos de lesiones, riña tumultuaria, desórdenes públicos y atentado a agente de la autoridad, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.
La Policía Nacional intervino el 7 de abril en centro de acogida temporal de migrantes de Las Raíces, ubicado en el municipio tinerfeño de La Laguna, donde se han producido revueltas. Durante los incidentes, en los que algunas personas lanzaban piedras y llevaban palos, la Policía Nacional disparó pelotas de goma y detuvo a ocho inmigrantes. Posteriormente se han producido más intervenciones policiales.
Autelesiones e intentos de suicidio en el campamento
La Asamblea de Apoyo a Migrantes en Tenerife ha informado de una nueva actuación de la Policía la noche del jueves, 8 de marzo, en Las Raíces, usando otra vez las escopetas de balas de goma.
De acuerdo con esta fuente, se han producido nuevos incidentes y fue preciso en la noche de este jueves que dos ambulancias trasladaran al hospital a heridos por la Policía, y se han producido además 6 nuevas detenciones.
Esta asamblea asegura que es tal la «desesperanza» de estos migrantes que «las autolesiones y los intentos de suicidio son diarios y constantes en el campamento de la vergüenza».

Este colectivo describe estas acciones policiales de «estrategia de sometimiento en guerra a través del pánico» y «del terror», e insiste en que los inmigrantes protestan por las malas condiciones del campamento: falta de espacio hasta para dormir (60 personas en menos de 30 metros cuadrados), comida escasa y de mala calidad, deficiente atención sanitaria (dos médicos para casi 2.000 personas y 5 enfermeros para todos los turnos, en lo que califican de vulneración de derechs humanos.
«La gente de Las Raíces se encuentra en un túnel de dirección única que parece desembocar en la muerte, bien por omisión de responsabilidades, bien por decisión de los responsables, a menos que esta barbarie se frene a tiempo», afirma este colectivo.






















































