PLANETA CANARIO
Un total de 25.888 personas estaban pendientes en Canarias de una operación al finalizar el año pasado; esto es, 1.259 más que al término de 2018, lo que supone un incremento del 5,1%. La lista de espera quirúrquica se incrementó en el segundo semestre de 2019 en 1.026 pacientes, y el tiempo que debe aguardarse para ser intervenido creció en 5,97 días, según los datos avanzados este jueves por el Servicio Canario de la Salud, y que serán publicados de forma definitiva en los próximos días.
No obstante, en el cómputo de los últimos 12 meses el tiempo de espera para someterse a una operación en la sanidad pública de Canarias se ha reducido en 6,72 días en 2019 (-4,8%). Esta evolución, según expone la consejería en un comunicado, «demuestra el grado de implicación de todos los profesionales sanitarios en la mejora de la calidad de ese servicio esencial para todos los ciudadanos». Actualmente, una persona ya diagnosticada y pendiente de ser intervenida en la sanidad pública canaria debe esperar 133 días, un avance respecto a los 139 en que se terminó el año 2018.
Los tiempos de espera en la sanidad pública canaria contemplan cuatro fases de atención al paciente: la primaria, la de atención especializada, la prueba diagnóstica y la intervención quirúrgica. De las dos primeras, aún no se dispone de cifras completas para el año 2019.

Respecto a la lista de espera para pruebas diagnósticas, los resultados son bastantes satisfactorios según el descenso logrado en relación con el dato de 2018. Ahora hay registradas en esa lista, al cierre del pasado año, 24.929 personas (3.195 menos que el año precedente).
La Consejería de Sanidad, que está en manos del PSOE, achaca esta evolución distinta del número de operaciones entre el primer y el segundo semestre de 2019 a que «de julio a diciembre no se dispuso, por imperativo legal, de fondos públicos suficientes para seguir derivando personas a centros concertados, una actividad que sí podrá retomarse con el nuevo presupuesto, el de 2020».
También destaca al Consejería de Sanidad el hecho de que, ·a medida que se aminora la lista de espera en pruebas diagnósticas, suele aumentar en intervenciones quirúrgicas, lo que a su vez eleva el tiempo que se tarda en operarse, sobre todo cuando no es posible mantener el ritmo de derivaciones hacia la sanidad concertada por la falta de fondos presupuestarios, justo lo que ocurrió en el segundo semestre de 2019·.
En todo 2019, se hicieron, por el motivo indicado, 4.215 operaciones menos en los centros privados concertados. Pese a ello, la lista de espera quirúrgica «solo» (el adjetivo es el que pone el Gobierno canaroi) ha subido en 1.026 personas, «lo que da buena muestra del mayor volumen de intervenciones realizadas en los hospitales públicos».
PP y CC-PNC piden la dimisión de la Consejera de Sanidad

El diputado del PP en el Parlamento de Canarias Miguel Angel Ponce ha afirmado que la amenaza de una huelga en la sanidad pública canaria “es la gota que ha colmado el vaso en la serie de despropósitos que ha protagonizado la consejera de este área», la socialista Teresa Cruz, y consideró que «no debe permanecer ni un día más al frente de la consejería”.
“Peor no lo ha podido hacer”, insistió el portavoz popular, quien recordó que “en un semestre ha puesto en pie de guerra a los sindicatos y al personal sanitario, ha recuperado el copago de medicamentos para casi 300.000 jubilados y ha aumentado las listas espera culpando a los médicos de prácticas poco éticas”.
El diputado advirtió en el Parlamento de Canarias que la consejera no estaba diciendo la verdad cuando afirmó en Octubre que las listas de espera quirúrgicas seguían bajando cuando era exactamente lo contario.
Por su parte, el diputado regional de CC-PNC José Alberto Díaz Estébanez ha pedido también al presidente del Gobierno regional, Ángel Víctor Torres, el cese «de la consejera de Sanidad y su equipo, y sustituirlo por otras personas más cualificadas que cuenten con la actitud y aptitud necesarias para dirigir y mejorar la atención sanitaria en las Islas”.
«Un ejemplo de esa incompetencia», según Díaz Estébanez, «han sido los datos que hemos conocido sobre la listas de espera, que lamentablemente han empeorado en los últimos seis meses, o la política de tierra quemada que ha llevado a cabo en la que ha roto puentes con los trabajadores y sus representantes sindicales”.






















































