PLANETA CANARIO
La Fundación César Manrique se ubica en la singular y espectacular vivienda proyectada por el propio César Manrique a su regreso de Nueva York, cuando decide instalarse definitivamente en Lanzarote. Habitada por el artista durante 20 años, desde 1968 hasta 1988, constituye la casa en la que más tiempo vivió, según explica la fundación en su web. Fue emplazada en medio de una colada de lava que originaron las grandes erupciones ocurridas en la isla entre 1730 y 1736. En esta construcción, que ocupa 3.000 metros cuadrados, en una finca de 30.000, destaca el diálogo entre el edificio y la naturaleza, fundiendo volcán y arquitectura en una relación de respeto permanente.
La planta superior está inspirada en la arquitectura tradicional de Lanzarote a la que incorpora elementos funcionales de concepción moderna (amplios ventanales, espacios generosos, iluminación cenital, etc.).
En el nivel inferior se aprovechan cinco burbujas volcánicas naturales comunicadas mediante túneles excavados en la lava. Configuran un lugar habitable sorprendente y singular en lo que se refiere a una actuación sobre el espacio natural. Además, puede visitarse la piscina, la pequeña pista de baile, el horno, la barbacoa… todo acompañado de una abundante vegetación y la presencia constante del basalto. El último espacio, a la salida, es el antiguo estudio del pintor, hoy convertido en una sala donde se expone su pintura.
En los jardines que rodean la casa se combinan los contrastes fascinantes de la vegetación, las obras de arte –incluido un colorido mural- , la negrura de la lava, la ceniza volcánica y los socos (muros cortavientos) con frutales y otras plantas.

Con motivo del centenario del nacimiento de Manrique, PLANETA CANARIO ha recorrido esta casa y muestra en el vídeo que ilustra esta información algunos de sus más hermosos y sorprendentes rincones.
Entre el 24 de abril de 2019 y el 24 de abril de 2020, la Fundación César Manrique conmemora esta efemérides con la celebración de un amplio programa de actividades desarrollado bajo el lema El desafío inmediato del presente: una humanidad contemporánea del futuro.
Se recuerda así a un pionero de la cultura universal en el campo de las relaciones entre arte y naturaleza y en la sostenibilidad ambiental y territorial. Un creador singular que practicó la integración de las artes en grandes espacios naturales. Una gran conciencia crítica y propositiva que convirtió una isla, Lanzarote, en una obra de arte.




















































