PLANETA CANARIO
Una valla publicitaria amenazaba con venirse abajo junto a la playa de Las Teresitas, adosada a un muro del histórico cementerio de San Andrés.
Vecinos de este barrio y usuarios de la playa habían advertido a este periódico este jueves, 22 de junio, del riesgo que representa esta estructura metálica deteriorada y oxidada.

Hace unas dos semanas alguna de las vigas cayó sobre la capilla del cementerio, cuyo frágil techo de madera se ve parcialmente destrozado, presuntamente por esta causa.
Según han informados testigos, los bomberos han actuado en la mañana de este mismo jueves y han cortado las piezas más peligrosas, dado que no solo peligra el cementerio sino las personas que pasan por el lugar hacia Las Teresitas y los coches que se estacionan al pie de esta valla.

Relatan que un fragmento de la valla cayó y dañó la capilla del camposanto, que está considerado patrimonio histórico del municipio por sus valores etnográficos. La Policía Local colaboró asegurando la zona durante el trabajo de los bomberos, según las mismas fuentes.

El cementerio, humilde y con las tumbas en tierra, es muy querido en este pueblo de Anaga, lo que en su día fue determinante para frenar su desaparición en los planes urbanísticos y de remodelación del entorno de las Teresitas.
A menudo han sido los colectivos vecinales los que han llegado a costear su mantenimiento, que han denunciado su deficiente estado. En febrero de 2020, el Ayuntamiento anunció su intención de una rehabilitación integral, con una inversión de al menos de 500.000 euros.

En 2019, el cronista oficial de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Ledesma, reclamó en un artículo que se eliminen del perímetro de este cementerio las vallas publicitarias, al estar catalogado con una protección de grado ambiental 1, entre otras propuestas para mejorar este bien patrimonial.
Se construyó en1893, para acoger los restos mortales de los 40 vecinos que habían fallecido durante la epidemia de cólera-morbo-asiático que afectó gravemente al pueblo de San Andrés, y para ello se hizo uno nuevo alejado del vecindario, entre la montaña de San Roque y la playa de Traslarena, muy cerca del barranco de Las Huertas.























































