Pedro Sánchez se faja como un luchador porque Podemos se estrelló en las municipales, si aguanta, sabe que acabará teniendo mayoría absoluta, o casi. Con esta frase se resume la estrategia del PSOE, todo lo demás es carne de tertulia que sabe a nada, a pollo hervido con palabras. Rajoy puso de moda el inmovilismo, aguantar aunque las olas fuesen como edificios. Pedro hace lo mismo. En las generales se veía obligado a pactar a regañadientes con la izquierda que se sitúa justo a su izquierda, pero resulta que van y se hunden en las municipales, justo en las elecciones que gustan a los partidos que presumen de estar cerca del votante. «Quieto Pedro»- escuchó de un compañero o de su conciencia; «aguanta y te comes la tarta entera». Y eso es lo que hace, convertirse en un político más que busca ganar como si las elecciones fuesen un partido de fútbol, mi equipo es el mejor, punto, queremos ganar. Los ciudadanos andan cabreados con tener que votar otra vez, como si fuese un ritual, y todo, oficialmente, por la incapacidad de los partidos de llegar a un consenso. Error. Vamos a ir a votar porque en España se sabe ganador el que más aguanta, como en un combate de boxeo, da igual cuanta leña recibas, si te mantienes en pié acabarás sentándote en el trono. La moraleja de esta historia es que dado que les importa un pimiento gastar fortunas en repetir elecciones por jugar a ‘Juego de Tronos’, sigamos y acompañemos la fiesta, votemos a partidos minoritarios, hagamos del derecho a voto una garantía del caos, y así, ya que nos toman el pelo, les presionamos para que entiendan de una vez que son empleados nuestros, y no al revés.
Pedro Sánchez se faja como un luchador porque Podemos se estrelló en las municipales, si aguanta, sabe que acabará teniendo mayoría absoluta, o casi. Con esta frase se resume la estrategia del PSOE, todo lo demás es carne de tertulia que sabe a nada, a pollo hervido con palabras. Rajoy puso de moda el inmovilismo, aguantar aunque las olas fuesen como edificios. Pedro hace lo mismo. En las generales se veía obligado a pactar a regañadientes con la izquierda que se sitúa justo a su izquierda, pero resulta que van y se hunden en las municipales, justo en las elecciones que gustan a los partidos que presumen de estar cerca del votante. «Quieto Pedro»- escuchó de un compañero o de su conciencia; «aguanta y te comes la tarta entera». Y eso es lo que hace, convertirse en un político más que busca ganar como si las elecciones fuesen un partido de fútbol, mi equipo es el mejor, punto, queremos ganar. Los ciudadanos andan cabreados con tener que votar otra vez, como si fuese un ritual, y todo, oficialmente, por la incapacidad de los partidos de llegar a un consenso. Error. Vamos a ir a votar porque en España se sabe ganador el que más aguanta, como en un combate de boxeo, da igual cuanta leña recibas, si te mantienes en pié acabarás sentándote en el trono. La moraleja de esta historia es que dado que les importa un pimiento gastar fortunas en repetir elecciones por jugar a ‘Juego de Tronos’, sigamos y acompañemos la fiesta, votemos a partidos minoritarios, hagamos del derecho a voto una garantía del caos, y así, ya que nos toman el pelo, les presionamos para que entiendan de una vez que son empleados nuestros, y no al revés.
Pedro Sánchez se faja como un luchador porque Podemos se estrelló en las municipales, si aguanta, sabe que acabará teniendo mayoría absoluta, o casi. Con esta frase se resume la estrategia del PSOE, todo lo demás es carne de tertulia que sabe a nada, a pollo hervido con palabras. Rajoy puso de moda el inmovilismo, aguantar aunque las olas fuesen como edificios. Pedro hace lo mismo. En las generales se veía obligado a pactar a regañadientes con la izquierda que se sitúa justo a su izquierda, pero resulta que van y se hunden en las municipales, justo en las elecciones que gustan a los partidos que presumen de estar cerca del votante. «Quieto Pedro»- escuchó de un compañero o de su conciencia; «aguanta y te comes la tarta entera». Y eso es lo que hace, convertirse en un político más que busca ganar como si las elecciones fuesen un partido de fútbol, mi equipo es el mejor, punto, queremos ganar. Los ciudadanos andan cabreados con tener que votar otra vez, como si fuese un ritual, y todo, oficialmente, por la incapacidad de los partidos de llegar a un consenso. Error. Vamos a ir a votar porque en España se sabe ganador el que más aguanta, como en un combate de boxeo, da igual cuanta leña recibas, si te mantienes en pié acabarás sentándote en el trono. La moraleja de esta historia es que dado que les importa un pimiento gastar fortunas en repetir elecciones por jugar a ‘Juego de Tronos’, sigamos y acompañemos la fiesta, votemos a partidos minoritarios, hagamos del derecho a voto una garantía del caos, y así, ya que nos toman el pelo, les presionamos para que entiendan de una vez que son empleados nuestros, y no al revés.
Pedro Sánchez se faja como un luchador porque Podemos se estrelló en las municipales, si aguanta, sabe que acabará teniendo mayoría absoluta, o casi. Con esta frase se resume la estrategia del PSOE, todo lo demás es carne de tertulia que sabe a nada, a pollo hervido con palabras. Rajoy puso de moda el inmovilismo, aguantar aunque las olas fuesen como edificios. Pedro hace lo mismo. En las generales se veía obligado a pactar a regañadientes con la izquierda que se sitúa justo a su izquierda, pero resulta que van y se hunden en las municipales, justo en las elecciones que gustan a los partidos que presumen de estar cerca del votante. «Quieto Pedro»- escuchó de un compañero o de su conciencia; «aguanta y te comes la tarta entera». Y eso es lo que hace, convertirse en un político más que busca ganar como si las elecciones fuesen un partido de fútbol, mi equipo es el mejor, punto, queremos ganar. Los ciudadanos andan cabreados con tener que votar otra vez, como si fuese un ritual, y todo, oficialmente, por la incapacidad de los partidos de llegar a un consenso. Error. Vamos a ir a votar porque en España se sabe ganador el que más aguanta, como en un combate de boxeo, da igual cuanta leña recibas, si te mantienes en pié acabarás sentándote en el trono. La moraleja de esta historia es que dado que les importa un pimiento gastar fortunas en repetir elecciones por jugar a ‘Juego de Tronos’, sigamos y acompañemos la fiesta, votemos a partidos minoritarios, hagamos del derecho a voto una garantía del caos, y así, ya que nos toman el pelo, les presionamos para que entiendan de una vez que son empleados nuestros, y no al revés.




















































