PLANETA CANARIO
El Cabildo de Tenerife ha reabierto este martes, 2 de enero, días antes de los previsto, la carretera general del Norte, la TF-5, que desde el sábado pasado permanecía cerrada en horario diurno por obras en los acantilados de Los Realejos, cerca de los límites con San Juan de la Rambla, para prevenir nuevos desprendimientos sobre esta vía que da servicio a más de 50.000 habitantes de las comarcas de Icod y la Isla Baja.
Las maniobras de aseguramiento del talud han sido complicadas y han tenido que intervenir operarios expertos en trabajo vertical.
Ante los derrumbes habidos (el pasado año la vía estuvo más de un mes cerrada también entre Los Realejos y San de la Rambla por el mismo motivo, y semanas pasadas volvieron a caer rocas sobre esta carretera, en ambos casos con daños a vehículos), el Cabildo informa de que está reforzando las labores de inspección de los taludes en esta y otras vías insulares.
Durante estos días se ha tenido que desviar el tráfico entre los puntos kilométricos 39,5 y 48,5 de la TF-5 y utilizar la sinuosa carretera general de Icod el Alto hasta La Guacha, por las medianías, aunque se ha permitido el paso de vehículos pesados entre determinados tramos horarios, con el fin de facilitar el tránsito en la medida de lo posible.
El Cabildo y el Gobierno canario pretenden retomar en este mismo mandato los tramos del Anillo Insular que faltan por ejecutar, uno entre Buen Paso y San Juan de la Rambla, de más fácil ejecución, y otro desde este municipio hasta Los Realejos, donde se producen los desprendimientos, y en el que la dificultad estriba en la existencia de un espacio natural protegido (los acantilados y el barranco de Ruiz) y un paisaje costero de gran belleza, con abundantes fincas de plátanos. Por ello se ha barajado atravesar toda esta zona en túnel.
PLANETA CANARIO
El Cabildo de Tenerife ha reabierto este martes, 2 de enero, días antes de los previsto, la carretera general del Norte, la TF-5, que desde el sábado pasado permanecía cerrada en horario diurno por obras en los acantilados de Los Realejos, cerca de los límites con San Juan de la Rambla, para prevenir nuevos desprendimientos sobre esta vía que da servicio a más de 50.000 habitantes de las comarcas de Icod y la Isla Baja.
Las maniobras de aseguramiento del talud han sido complicadas y han tenido que intervenir operarios expertos en trabajo vertical.
Ante los derrumbes habidos (el pasado año la vía estuvo más de un mes cerrada también entre Los Realejos y San de la Rambla por el mismo motivo, y semanas pasadas volvieron a caer rocas sobre esta carretera, en ambos casos con daños a vehículos), el Cabildo informa de que está reforzando las labores de inspección de los taludes en esta y otras vías insulares.
Durante estos días se ha tenido que desviar el tráfico entre los puntos kilométricos 39,5 y 48,5 de la TF-5 y utilizar la sinuosa carretera general de Icod el Alto hasta La Guacha, por las medianías, aunque se ha permitido el paso de vehículos pesados entre determinados tramos horarios, con el fin de facilitar el tránsito en la medida de lo posible.
El Cabildo y el Gobierno canario pretenden retomar en este mismo mandato los tramos del Anillo Insular que faltan por ejecutar, uno entre Buen Paso y San Juan de la Rambla, de más fácil ejecución, y otro desde este municipio hasta Los Realejos, donde se producen los desprendimientos, y en el que la dificultad estriba en la existencia de un espacio natural protegido (los acantilados y el barranco de Ruiz) y un paisaje costero de gran belleza, con abundantes fincas de plátanos. Por ello se ha barajado atravesar toda esta zona en túnel.
PLANETA CANARIO
El Cabildo de Tenerife ha reabierto este martes, 2 de enero, días antes de los previsto, la carretera general del Norte, la TF-5, que desde el sábado pasado permanecía cerrada en horario diurno por obras en los acantilados de Los Realejos, cerca de los límites con San Juan de la Rambla, para prevenir nuevos desprendimientos sobre esta vía que da servicio a más de 50.000 habitantes de las comarcas de Icod y la Isla Baja.
Las maniobras de aseguramiento del talud han sido complicadas y han tenido que intervenir operarios expertos en trabajo vertical.
Ante los derrumbes habidos (el pasado año la vía estuvo más de un mes cerrada también entre Los Realejos y San de la Rambla por el mismo motivo, y semanas pasadas volvieron a caer rocas sobre esta carretera, en ambos casos con daños a vehículos), el Cabildo informa de que está reforzando las labores de inspección de los taludes en esta y otras vías insulares.
Durante estos días se ha tenido que desviar el tráfico entre los puntos kilométricos 39,5 y 48,5 de la TF-5 y utilizar la sinuosa carretera general de Icod el Alto hasta La Guacha, por las medianías, aunque se ha permitido el paso de vehículos pesados entre determinados tramos horarios, con el fin de facilitar el tránsito en la medida de lo posible.
El Cabildo y el Gobierno canario pretenden retomar en este mismo mandato los tramos del Anillo Insular que faltan por ejecutar, uno entre Buen Paso y San Juan de la Rambla, de más fácil ejecución, y otro desde este municipio hasta Los Realejos, donde se producen los desprendimientos, y en el que la dificultad estriba en la existencia de un espacio natural protegido (los acantilados y el barranco de Ruiz) y un paisaje costero de gran belleza, con abundantes fincas de plátanos. Por ello se ha barajado atravesar toda esta zona en túnel.
PLANETA CANARIO
El Cabildo de Tenerife ha reabierto este martes, 2 de enero, días antes de los previsto, la carretera general del Norte, la TF-5, que desde el sábado pasado permanecía cerrada en horario diurno por obras en los acantilados de Los Realejos, cerca de los límites con San Juan de la Rambla, para prevenir nuevos desprendimientos sobre esta vía que da servicio a más de 50.000 habitantes de las comarcas de Icod y la Isla Baja.
Las maniobras de aseguramiento del talud han sido complicadas y han tenido que intervenir operarios expertos en trabajo vertical.
Ante los derrumbes habidos (el pasado año la vía estuvo más de un mes cerrada también entre Los Realejos y San de la Rambla por el mismo motivo, y semanas pasadas volvieron a caer rocas sobre esta carretera, en ambos casos con daños a vehículos), el Cabildo informa de que está reforzando las labores de inspección de los taludes en esta y otras vías insulares.
Durante estos días se ha tenido que desviar el tráfico entre los puntos kilométricos 39,5 y 48,5 de la TF-5 y utilizar la sinuosa carretera general de Icod el Alto hasta La Guacha, por las medianías, aunque se ha permitido el paso de vehículos pesados entre determinados tramos horarios, con el fin de facilitar el tránsito en la medida de lo posible.
El Cabildo y el Gobierno canario pretenden retomar en este mismo mandato los tramos del Anillo Insular que faltan por ejecutar, uno entre Buen Paso y San Juan de la Rambla, de más fácil ejecución, y otro desde este municipio hasta Los Realejos, donde se producen los desprendimientos, y en el que la dificultad estriba en la existencia de un espacio natural protegido (los acantilados y el barranco de Ruiz) y un paisaje costero de gran belleza, con abundantes fincas de plátanos. Por ello se ha barajado atravesar toda esta zona en túnel.






















































