PLANETA CANARIO
El ruido y las vibraciones de los motores de las plataformas petrolíferas instaladas en el puerto de Granadilla de Abona impiden conciliar el sueño y han provocado incluso grietas en algunas viviendas. Así lo han denunciado personas residentes en urbanizaciones del litoral de este municipio tinerfeño y la Asociación Salvare La Tejita, que acompaña su denuncia pública con un vídeo en el que un vecino afectado muestra cómo vibra su vivienda y agrietamentos en las paredes que atribuye a esta causa.
En la plataforma Change.org se creó el pasado viernes una recogida de firmas que este lunes, 1 de febrero, ya lleva recabadas cerca de 700, y los promotores de esta iniciativa han pedido la intervención del Ayuntamiento granadillero.
Se quejan de que las plataformas petrolíferas impiden a muchos vecinos conciliar el sueño, algo comprobable cuando no sopla viento (habitual en la zona) y asustan a los más pequeños por el ruido de la vibración de los cristales de las ventanas durante la noche. Y algunas personas comentan que el zumbido es insoportable, al punto de provocarles ansiedad.

La intensidad del impacto acústico y vibratorio se ha incrementado en los últimos meses, y los residentes en zonas como Montaña Pelada los consideran ya insostenibles. También se perciben en las urbanizaciones de El Cabezo e incluso próximas a la playa de La Tejita, y hasta hay en las redes sociales algún testimonio al respecto de residentes en San Isidro.
Es, a juicio de Salvar La Tejita,» un problema de contaminación lumínica, acústica y de fuertes vibraciones; especialmente desde que fueron trasladadas al puerto algunas plataformas de mayor tamaño que causaron anteriormente las mismas molestias cuando se encontraban instaladas en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, según manifiestan vecinos consultados de la avenida de Anaga, cuyas quejas eran las mismas: ‘era insoportable poder dormir».
Salvar La Tejita considera que «presuntamente la solución de algún o algunos políticos fue muy sencilla: trasladar el problema a los vecinos de Granadilla de Abona, y, mientras no se quejen…, todos contentos».

Los vecinos de Granadilla y la asociación ecologista Salvar La Tejita solicitan al alcalde, Domingo Regalado, que intervenga. Así, solicitan al Ayuntamiento que haga mediciones de la intensidad de las vibraciones y de los ruidos producidos por la noche por las plataformas, con el fin de que se hacer cumplirlos artículos 43 y 44 de niveles de perturbación de 22 a 8 horas contenidos en la Ordenanza municipal de protección medioambiental de ruidos y vibraciones.
Piden también acceder a los estudios o informes técnicos, permisos y mapas sonoros que, según la normativa vigente, deben acompañar a cualquier actividad industrial que genere ruido ambiental.
Sostienen que el Ayuntamiento que debe tener un mapa de ruido actualizado cada 5 años, documento que aseguran no haber localizado publicado, y que «se implique en hacer cumplir a las empresas instaladas en su municipio la normativa relativa a ruido y vibraciones producidos por estas plataformas industriales en el supuesto de rebasarlos» y que se vigile el impacto de estas gigantescas embarcaciones en los sebadales (praderas submarinas).
Argumenta la pataforma ciudadana, tras asesorarse con un experto, que «el gran problema es que se trata de un ruido continuo y constante de bajas frecuencias entre los 20 HZ y los 110 HZ, muy perceptibles para la población (y mucho más por algunas especies marinas a las que provoca desorientación)». El ruido de las bajas frecuencias se propaga por vía terrestre y por agua, de ahí las vibraciones. Estos ruidos son mucho más difíciles de aislar que los que se transmiten de forma aérea. No se pueden medir a través de un sonómetro normal. Para su medición es necesario un espectrómetro o espectrógrafo, que barre distintos campos de frecuencia, detalla la asociación denunciante.
Preguntado al respecto por este asunto, desde el Ayuntamiento de Granadilla han respondido en la tarde de este lunes, 1 de febrero, a PLANETA CANARIO, que no tiene competencias en esta materia, al proceder el ruido desde el puerto industrial, que compete a la Autoridad Portuaria. Este diario se ha dirigido también esta misma tarde a este organismo, dependiente del Gobierno estatal, para conocer su versión, aunque no ha sido posible recabarla para incluirla en esta información.
Este movimiento ecologista critica además que estas plataformas están cerca del espacio natural protegido de Montaña Pelada, paraje que ha sufrido otros impactos, como los vertidos fecales en 2019 y 2020, por lo que reprochan al Ayuntamiento el que «no valore» la importancia ecolóica de este litoral.





















































