PLANETA CANARIO
El presidente de la Cofradía de Pescadores de El Hierro, Fernando Gutiérrez, ha asegurado este miércoles que el Gobierno de España puede dar un “tiro de gracia” al sector pesquero de las islas si autoriza que 10 barcos atuneros vascos que ya no pueden pescar en Senegal puedan capturar tuna o patudo en Canarias.
Uno de estos pesqueros ya está faenando en aguas de Canarias, a juicio de Gutiérrez «de modo ilegal con el visto bueno de la Secretaría General de Pesca».
El representante del sector pesquero herreño manifiesta en un comunicado que la Secretaría General de Pesca ha montado un “modelo criminal” de reparto de la cuota de patudo (tuna en Canarias) con el cual se pretende liquidar a la mayor parte la flota polivalente», pues de las 2.422 toneladas de cuota que se asignan a Canarias, 2.198 se le dan por la “gracia divina” a 34 barcos, y el resto, solo 223 toneladas, a otros 220 pesqueros.
Este reparto, según el representante de la cofradía herreña, «no solo arruina a la mayoría del sector, sino que además genera una división y un enfrentamiento entre los pescadores de nuestra región, de consecuencias muy peligrosas».
Otro «grave perjuicio» a la flota canaria y a los recursos marinos se produce, según este pescador herreño, por el hecho de que el atún «hace de veda natural de la pesca local de las islas, y con esta injusta forma de proceder, podemos romper el equilibrio ecológico de siglos por la nefasta actuación de la Secretaria General de Pesca».
Por ello, Gutiérrez pide al Gobierno canario que se pronuncie sobre este asunto en defensa de la flota pesquera del Archipiélago.
Sostiene el patrón mayor de El Hierro que los pescadores canarios no le han causado ningún tipo de daño al recurso atunero del Atlántico, y por tanto no tenemos que pagar el gran crimen que cometen los supercerqueros vascos en el Golfo de Guinea».
En este sentido, afirma que «en Canarias se hace un modelo de pesca absolutamente responsable y sostenible con el tema de los atunes, al ser capturados un a uno y además un hombre, un anzuelo, respetando las tallas mínimas y, además, una riqueza repartida entre muchas familias».
En cambio, añade, «los cerqueros matan millones de piezas de esta especie anualmente, poniendo en peligro la supervivencia del recurso, ya que su media de peso es de 3 kg, cuando su primera madurez está en 23 kg, con lo que están matando alevines».






















































