PLANETA CANARIO
Doce días después de iniciados los fuegos forestales en Gran Canaria que han calcinado cerca de 10.500 hectáreas, el presidente del Gobierno estatal, Pedro Sánchez, ha visitado la zona del siniestro, que abarca 112 kilómetros de perímetro, en el que garantizó el apoyo (logístico y financiero) de la Administración del Estado para «acabar con el incendio» y también «para que los vecinos puedan volver a su vida lo antes posible».
En cualquier caso, recordó que el incendio «no está extinguido, sino estabilizado», por lo que hizo un llamamiento a la «prudencia» y desaconsejó que se suba a la cumbre de la isla.

El fuego se halla estabilizado desde este miércoles, cuatro días después de que se desatara en los montes del municipio de Valleseco, poniendo en vilo luego a más 10 municipios y obligando al desalojo de 10.000 vecinos, que han podido ir regresando ya a sus hogares. Días antes otro incendio también devoró más de 1.200 hectáreas en la cumbre grancanaria.
El mandatario, acompañado del presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, ha sobrevolado en helicóptero el área afectada por el fuego, y acudió al puesto de mando situado en el campo de fútbol de Valleseco, donde matuvo un contacto directo con las autoridades y técnicos involucrados en el operativo de extinción.
«Gracias infinitas a todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, el Ejército y los servicios de emergencias y Protección Civil que estos días han trabajado hasta la extenuación frente al fuego en Gran Canaria; son héroes anónimos que velan por la vida de los demás, incluso arriesgando la suya», manifestó Sánchez.
Reiteró el también secretario general del PSOE que «el Gobierno de España garantizará todos los instrumentos y capacidades para acabar con el incendio; ayudaremos, en la medida de nuestras posibilidades, para que los vecinos puedan volver a su vida cotidiana lo antes posible». «El objetivo de todos alcanzar la seguridad y la protección de este entorno natural tan maravilloso que hoy he visitado», apostilló.

«Juntos somos mucho más fuertes» para combatir el incendio, arengó el presidente de España, quien lamentó las llamas «se han llevado un patrimonio natural» de notable riqueza, si bien confió en que «en poco tiempo pueda ser repoblado, en primer lugar por la propia naturaleza».
En cuanto a la respuesta estatal a este siniestro, Sánchez se autoevaluó: «Hemos demostrado compromiso, resolución y cooperación», y además, para la recuperación una vez extinguido el incendio, prometió «todos sus recursos para garantizar su seguridad y la protección de su entorno natural».





















































