VICENTE PÉREZ
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha informado de que la suma de vehículos que entraron y salieron de la ciudad el pasado año se incrementó un 6,8% con respecto al año anterior, y un 8,9% en cinco años. Eso supone que en 2018 realizaron 80.5 millones de movimientos de vehículos para acceder y salir de Santa Cruz.
Se da circunstancia de que el transporte público también incrementó en ese periodo su número de viajeros: las guaguas públicas urbanas el 7,36% respecto a 2017, con 9.295.830 de viajeros transportados; mientras que en el área metropolitana Titsa tuvo un 12,2% de usuarios más. El tranvía movió a 14,7 millones de personas, lo que supuso un aumento interanual del 4,23%.
Con estos datos, queda claro que aunque crece el número de viajeros en transporte colectivo, no deja de aumentar en la capital tinerfeña el uso del coche. En el último lustro, de 2014 a 2018, la suma total del incremento porcentual de vehículos y el parámetro de intensidad media diaria ha sido del 8,9%, aunque el dato más significativo fue el último año de ese periodo, según informó este miércoles el Ayuntamiento en un comunicado. En 2018, entraron en Santa Cruz 38.816.655 vehículos, a razón de 106.347 cada jornada del año. Salieron de la ciudad en ese año 41.692.125 vehículos, es decir, 114.225 cada día.
Con la divulgación de estos datos el concejal santacrucero de esta área, Florentino Guzmán, pretende mostrar “la entidad y rotundidad», del problema y la necesidad de “replantearnos la movilidad urbana, porque el sistema actual, además de no ser sostenible, genera múltiples efectos indeseados y precisamente para ello estamos preparando el desarrollo y la aplicación de un gran pacto ciudadano por la movilidad en Santa Cruz, con el compromiso de que entre todos lograremos una ciudad más amable y transitable”.
El asunto de cómo aliviar de tráfico rodado la ciudad ya lleva años siendo noticia, con propuestas de unos y otros, gobierno y oposición, pero sin que se haya logrado frenar la avalancha diaria que colapsa las entradas y salidas a la ciudad por la TF1 y la TF5 y, en general, el resto de vías arteriales de la urbe.
Está claro que mejorar el transporte público, y no dar más facilidades a los coches, es lo que hace que en todas las grandes ciudades del mundo se puedan mover cada día millones de personas, aliviando de contaminación el centro urbano, y aún así se producen colapsos de vehículos.
El transporte público en Tenerife, incluyendo su capital, no llega a satisfacer aún a muchos usuarios, que optan por el coche, debido a la insuficiente frecuencia de algunas líneas de guaguas, la dificultad para llegar al destino en un tiempo prudencial con trasbordos, la falta de carriles bus -lo que hace que las guaguas se tengan que tragar las mismas colas que el resto del tráfico- y, finalmente, los precios aún poco económicos para un amplio sector de la población (a veces es más caro el gasto mensual en guagua que en el combustible del coche).




















































