Acogerse a las líneas ICO está siendo una odisea, casi imposible para muchos autónomos. En muchos casos, esos créditos no hubiesen sido necesarios si los autónomos hubiesen tenido vías eficaces de tramitación de las ayudas.
La justificación de reducción de facturación del 75% ha sido una quimera, incluso facturando cero durante la alarma en marzo. Para percibir la prestación se compara el mes completo, incluyendo días que no se está en alarma, y, por lo tanto, con ingresos normales, con la media del semestre anterior.
Pongo un ejemplo: supongamos que la media de ingresos y del semestre anterior es 1.000€ mensuales. Eso quiere decir que se tiene que justificar un ingreso inferior al 25%, 250€ mensual. Se coge como referencia el mes completo y no a partir del 14 de marzo cuando se decretó la alarma. Si se hubiese solicitado en marzo, se hubiese cogido como referencia el mes completo de febrero, que ni siquiera estábamos en alarma, por lo tanto, si en febrero facturaste más de un cuarto de tu facturación normal (250€) no tenías ayuda. Si se solicita en abril, cogen como referencia el mes completo de marzo, con dos semanas de facturación normal (500€) y las dos semanas con alarma. Facturar cero durante la alarma no es suficiente, se requiere que las dos primeras semanas de marzo haya disminuido tu facturación más de la mitad. Es decir que hayas facturado menos de 250€ en dos semanas de trabajo normales en vez de los 500€ que solías facturar.
Hoy nos sorprendemos porque Suiza es capaz de dar créditos en media hora y aquí simplemente se hubiese agradecido haber sido más congruente a la hora de regular la tramitación. Para aquellos autónomos que contemplen una drástica reducción de ingresos en el mes de abril, mayor del 75%, y que su actividad no haya sido de obligado cierre podrán tramitarla en marzo. Hasta entonces, todos los gastos corren de su cuenta, incluidas las cuotas a la seguridad social.

MARC CABARGA
Arquitecto
Acogerse a las líneas ICO está siendo una odisea, casi imposible para muchos autónomos. En muchos casos, esos créditos no hubiesen sido necesarios si los autónomos hubiesen tenido vías eficaces de tramitación de las ayudas.
La justificación de reducción de facturación del 75% ha sido una quimera, incluso facturando cero durante la alarma en marzo. Para percibir la prestación se compara el mes completo, incluyendo días que no se está en alarma, y, por lo tanto, con ingresos normales, con la media del semestre anterior.
Pongo un ejemplo: supongamos que la media de ingresos y del semestre anterior es 1.000€ mensuales. Eso quiere decir que se tiene que justificar un ingreso inferior al 25%, 250€ mensual. Se coge como referencia el mes completo y no a partir del 14 de marzo cuando se decretó la alarma. Si se hubiese solicitado en marzo, se hubiese cogido como referencia el mes completo de febrero, que ni siquiera estábamos en alarma, por lo tanto, si en febrero facturaste más de un cuarto de tu facturación normal (250€) no tenías ayuda. Si se solicita en abril, cogen como referencia el mes completo de marzo, con dos semanas de facturación normal (500€) y las dos semanas con alarma. Facturar cero durante la alarma no es suficiente, se requiere que las dos primeras semanas de marzo haya disminuido tu facturación más de la mitad. Es decir que hayas facturado menos de 250€ en dos semanas de trabajo normales en vez de los 500€ que solías facturar.
Hoy nos sorprendemos porque Suiza es capaz de dar créditos en media hora y aquí simplemente se hubiese agradecido haber sido más congruente a la hora de regular la tramitación. Para aquellos autónomos que contemplen una drástica reducción de ingresos en el mes de abril, mayor del 75%, y que su actividad no haya sido de obligado cierre podrán tramitarla en marzo. Hasta entonces, todos los gastos corren de su cuenta, incluidas las cuotas a la seguridad social.

MARC CABARGA
Arquitecto
Acogerse a las líneas ICO está siendo una odisea, casi imposible para muchos autónomos. En muchos casos, esos créditos no hubiesen sido necesarios si los autónomos hubiesen tenido vías eficaces de tramitación de las ayudas.
La justificación de reducción de facturación del 75% ha sido una quimera, incluso facturando cero durante la alarma en marzo. Para percibir la prestación se compara el mes completo, incluyendo días que no se está en alarma, y, por lo tanto, con ingresos normales, con la media del semestre anterior.
Pongo un ejemplo: supongamos que la media de ingresos y del semestre anterior es 1.000€ mensuales. Eso quiere decir que se tiene que justificar un ingreso inferior al 25%, 250€ mensual. Se coge como referencia el mes completo y no a partir del 14 de marzo cuando se decretó la alarma. Si se hubiese solicitado en marzo, se hubiese cogido como referencia el mes completo de febrero, que ni siquiera estábamos en alarma, por lo tanto, si en febrero facturaste más de un cuarto de tu facturación normal (250€) no tenías ayuda. Si se solicita en abril, cogen como referencia el mes completo de marzo, con dos semanas de facturación normal (500€) y las dos semanas con alarma. Facturar cero durante la alarma no es suficiente, se requiere que las dos primeras semanas de marzo haya disminuido tu facturación más de la mitad. Es decir que hayas facturado menos de 250€ en dos semanas de trabajo normales en vez de los 500€ que solías facturar.
Hoy nos sorprendemos porque Suiza es capaz de dar créditos en media hora y aquí simplemente se hubiese agradecido haber sido más congruente a la hora de regular la tramitación. Para aquellos autónomos que contemplen una drástica reducción de ingresos en el mes de abril, mayor del 75%, y que su actividad no haya sido de obligado cierre podrán tramitarla en marzo. Hasta entonces, todos los gastos corren de su cuenta, incluidas las cuotas a la seguridad social.

MARC CABARGA
Arquitecto
Acogerse a las líneas ICO está siendo una odisea, casi imposible para muchos autónomos. En muchos casos, esos créditos no hubiesen sido necesarios si los autónomos hubiesen tenido vías eficaces de tramitación de las ayudas.
La justificación de reducción de facturación del 75% ha sido una quimera, incluso facturando cero durante la alarma en marzo. Para percibir la prestación se compara el mes completo, incluyendo días que no se está en alarma, y, por lo tanto, con ingresos normales, con la media del semestre anterior.
Pongo un ejemplo: supongamos que la media de ingresos y del semestre anterior es 1.000€ mensuales. Eso quiere decir que se tiene que justificar un ingreso inferior al 25%, 250€ mensual. Se coge como referencia el mes completo y no a partir del 14 de marzo cuando se decretó la alarma. Si se hubiese solicitado en marzo, se hubiese cogido como referencia el mes completo de febrero, que ni siquiera estábamos en alarma, por lo tanto, si en febrero facturaste más de un cuarto de tu facturación normal (250€) no tenías ayuda. Si se solicita en abril, cogen como referencia el mes completo de marzo, con dos semanas de facturación normal (500€) y las dos semanas con alarma. Facturar cero durante la alarma no es suficiente, se requiere que las dos primeras semanas de marzo haya disminuido tu facturación más de la mitad. Es decir que hayas facturado menos de 250€ en dos semanas de trabajo normales en vez de los 500€ que solías facturar.
Hoy nos sorprendemos porque Suiza es capaz de dar créditos en media hora y aquí simplemente se hubiese agradecido haber sido más congruente a la hora de regular la tramitación. Para aquellos autónomos que contemplen una drástica reducción de ingresos en el mes de abril, mayor del 75%, y que su actividad no haya sido de obligado cierre podrán tramitarla en marzo. Hasta entonces, todos los gastos corren de su cuenta, incluidas las cuotas a la seguridad social.

MARC CABARGA
Arquitecto






















































