VICENTE PÉREZ
El Gobierno de Canarias (PSOE-NC-Sí Podemos-ASG) ha echado el freno a uno de los mayores proyectos hoteleros previstos en Canarias, cuatro hoteles de cinco estrellas en Punta de Abona (Arico), con casi 3.000 camas y una inversión de 300 millones de euros, una iniciativa que lleva caminando muchos años pero a la que se le había dado un trámite exprés gracias a que el anterior Ejecutivo canario (CC-PSOE) la designó en marzo de 2016 como «de interés estratégico» para la economía.
Pero el actual Ejecutivo autonómico acordó este jueves 29 de julio rechazar lo que se había hecho hasta ahora desde el punto de vista de la ordenación de este ámbito, es decir, la propuesta de suspender las normas subsididarias de planeamiento de Arico en Punta de Abona, para permitir encajar este complejo hotelero con unas normas transitorias de ordenación. Esta operación urbanística deberá ahora seguir su trámite con la elaboración del Plan General de Ordenación (PGO) de Arico, por lo que está por determinar qué se permite finalmente en esa zona, aunque ninguna de las alternativas planteadas en el documento servirán.
La propuesta ahora desestimada la impulsó el Cabildo de Tenerife en 2018 (cuando gobernaban esta institución CC-PSOE), promovida por la sociedad Playa de Arico, S.A.,de la familia italiana Giacomini. Además de cinco hoteles con 2.985 plazas en total, el proyecto prevé un gran parque recreativo, un balneario para talasoterapia y un centro comercial, mientras que se dejaba para un estudio de detalle posterior el área que abarcan las edificaciones, inacabadas desde los años 50 del siglo pasado, de lo que iba a ser una leprosería, donde se hacían maniobras militares y fueron vendidas por el Ejército a dichos promotores italianos.
En 2020 los ecologistas y Sí Podemos avisaron del ecosistema de arenas

Ya a principios de 2020 portavoces de la asociación ecologista Salvar La Tejita y Sí Podemos en el Cabildo de Tenerife alertaron de que en Punta de Abona existe un corredor de arena que va de El Porís a Abades, los dos extremos de Punta de Abona, deberían ser incluidos en el dominio público marítimo terrestre debido a que existen claros indicios de que las playas de Los Abriguitos y Los Cardones -junto a Abades- se alimentan del ecosistema dunar que comienza en la zona de El Porís. Así lo manifestaron a Mírame TV tanto la consejera de Sí Podemos en el Cabildo de Tenerife Ruth Acosta como el geógrafo de la asociación Salvar La Tejita Rubén Pérez, en un reportaje elaborado por Esaú Hernández, Sara Barrientos y Carlos López.
El trasiego de arena por la acción de los alisios se refleja en la siguiente imagen, donde las flechas indican cómo circula este material arrastrado por el viento dominante en más del 70% de los días del año:

Llama la atención que en el propio documento de evaluación ambiental que tramitó el Cabildo de Tenerife se llega a afirmar que “todo apunta a que la reposición de las playas de Los Abriguitos y de los Cardones también dependa de la libre circulación de las arenas depositadas al otro lado de la Punta, en Playa Grande”.
Nada que ver con la explicación que da el geógrafo contratado por los promotores de este complejo turístico, Ignacio Hernández Cordeo, que sí sostiene que los vientos alisios introducen la arena en Punta de Abona procedente de Playa Grande, pero en cambio, defiende la extraña teoría de que a solo un par de kilómetros en línea recta más al sur, estos mismos vientos no tienen influencia en las playas próximas a Abades, de modo que, para este experto, son los del suroeste (de frecuencia muy escasa a lo largo del año) los que alimentan de arena el litoral de la parte sur de Punta de Abona, junto a la que arrastran las escorrentías de barranquillos (la zona es semidesértica):
Ninguna alternativa compatible con la conservación de los valores naturales
En cualquier caso, el Gobierno canario no entra a detallar este fenómeno y fundamenta su decisión de parar este proyecto, entre otros motivos, por «su potencial afección a especies catalogadas como en peligro de extinción (Pimelia canariensis y Atractylis preauxiana) o como vulnerables (Polygonum maritimum y Traganum moquinii), así como a tres hábitats de interés comunitario: acantilados con vegetación endémica de las costas macaronésicas, dunas móviles de litoral y matorrales termomediterráneos y pre-estépicos». Todos estos reparos ambientales se reflejan en un informe emitido por la Viceconsejería de Lucha contra el Cambio Climático en abril de 2021, perteneciente a la Consejería que preside José Antonio Valbuena.
En este informe se llega a la siguiente conclusión: «Tras analizar detalladamente la información correspondiente a cada una de las alternativas presentadas en la documentación, y atendiendo a la incidencia de las mismas sobre los valores ambientales de la zona se concluye que en todas ellas se produce una afección a los hábitats de interés comunitario y a las especies protegidas presentes […], por lo que, atendiendo a la normativa vigente ,en materia de conservación de hábitats y especies protegidas, no son compatibles con la conservación de los valores naturales de la zona.»
Los técnicos del Gobierno creen que replantar tabaibas no compensará el daño

Comoquiera que los promotores han planteando replantar tabaibales, de modo que incluso el balance entre lo que se destruya y lo que se replantaría supondría aumentar la superficie de tabaibas en Punta de Abona, el informe de la la Viceconsejería sostiene que esta destrucción «no se puede reparar con el trasplante de espevies vegetales, en islas de suelo situadas entre infraestructuras y equipamientos dotacionales, ya que pierden su condición de hábitats naturales y pasan a convertirse en zonas ajardinadas, cubiertas verdes o parques ambientales, que pudiendo ser interesantes desde el punto de vista medioambiental en zonas urbanas desarrolladas, en ningún caso reemplazan a los ecosistemas naturales que se van a destruir como consecuencia de la ordenación pormenorizada prevista».
Punta de Abona deberá ordenarse dentro del Plan General
Por otro lado, según el Ejecutivo autonómico, una de las justificaciones fundamentales para incoar el procedimiento era la situación de paralización de la tramitación del procedimiento de aprobación del Plan General de Ordenación supletoria de Arico.
Esta situación, subraya el Ejecutivo regional, ha cambiado, ya que se ha firmado un convenio entre el Ayuntamiento de Arico y la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial para la redacción, tramitación y aprobación de dicho plan, «lo que no justifica la continuidad en la aprobación de una medida excepcional cuando se puede resolver por la vía ordinaria».
La propuesta para Punta de Abona modificaba el PIOT
Asimismo, señala el Gobierno canario, las pretendidas normas sustantivas transitorias de ordenación desestimado ahora «incumple la determinación del Plan Insular de Ordenación (PIOT) relativa al ámbito de implantación de los usos turísticos (artículo 3.7.2.2-AD de la normativa)», pues la propuesta de suspensión «ha sido modificada para extender la suspensión al citado artículo del PIOT».
Esta pretensión, según sostiene el Ejecutivo autonómico, «conlleva pasar de actuar sólo sobre el planeamiento municipal a suspenderse y modificar determinaciones territoriales de interés y alcance insular, lo cual desborda la naturaleza de intervención excepcional y cautelar de la medida de suspensión y merece una mayor reflexión que permita un mejor seguimiento y un alto grado de consenso a través de las vías ordinarias de modificación recogidas en el ordenamiento jurídico».
El Cabildo de Tenerife impulsó el proyecto pero le puso límites
Tras su paso por el Cabildo de Tenerife, durante el pasado mandato se le pusieron algunos condicionantes al proyecto. Así, el consejero insular de Planificación en ese momento, Miguel Ángel Pérez (y ahora viceconsejero de Lucha contra el Cambio Climático del Gobierno canario), explicó que, respecto al documento inicial presentado por los promotores, se había suprimido un gran campo de golf (se sustituye por un parque recreativo); se habçian alejado de la costa los hoteles, que no irían en primera línea de playa sino junto a la autopista del sur; se había evitado la demolición del sanatorio-leprosería (que el Servicio de Patrimonio HIstórico del Cabildo cree que merecen conservarse), y se replantarían 67 hectáreas de tabaibal dulce para compensar otras tantas de esa planta que serían desbrozadas para este proyecto.
Los redactores del proyecto admiten que hay un paso de arena

Tan evidente resulta la acción de los alisios en esta costa ( y en toda Canarias) que los propios arquitectos redactores de esta modificación urbanística, Juan Manuel Palerm y Leopoldo Tabares, admitieron, durante una rueda de prensa ofrecida por los promotores italianos en enero del pasado año, que los hoteles, sobre el papel, los habían reubicados hacia la autopista del sur y alejados de la costa para dejar libre este pasillo de arena. “En 2014, cuando se presentó el documento para el plan de Arico se detectó que había este trasvase de arena de Playa Grande hasta las dos playas del lado de Los Abriguitos”, explicó Tabares.
En aquel acto público, los empresarios italianos explicaron que también se construirá un parque ambiental, que permitirá la regeneración de todo el litoral de Punta de Abona, a su juicio “uno de los más degradados de la isla”, así como la recuperación de poblaciones de fauna y flora autóctonas, como la tabaiba, cuya superficie se incrementaría del 23% actual al 50%, y destacaron además que esta inversión crearía crear 1.550 empleos directos y muchos centenares más indirectos e inducidos, más de la mitad para residentes en Arico.






















































