VICENTE PÉREZ
El veterinario director del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Tafira en Cabildo de Gran Canaria, Pascual Calabuig, ha provocado una polémica en las redes sociales con su comentario en Facebook a una noticia de Canarias 7 sobre la amenaza que representan para la flora y fauna endémicas los animales asilvestrados.
«En el campo, el único gato bueno es el gato muerto». Esta ha sido la escueta pero contundente reflexión de este veterinario en un post de dicho periódico grancanario, en la que reaccionaba a una noticia sobre unas declaraciones del presidente de la Sociedad de Cazadores de Gran Canaria, Rodolfo Marrero Fernández, a favor declarar el gato asilvestrado como especie cinegética (es decir, que se pueda cazar, y, por tanto, abatir a tiros) al ser una «especie destructora y transmisora de enfermedades».
Calabuig, desde el centro del que es responsable, ha participado en la recuperación de especies autóctonas amenazadas, como algunas aves y reptiles, por las actividades humanas y el asilvestramiento de animales, como los gatos.
Las palabras de Calabuig en Facebook llegan en plena polémica entre colectivos ecologistas y de profesionales expertos en medio ambiente (como la Asociación para la Conservación de la Biodiversidad de Canarias) y animalistas sobre este asunto, al estar en elaboración la Ley de Biodiversidad por parte del Gobierno canario.
En esta controversia, los primeros advierten de los daños que felinos y herbívoros asilvestrados están causando a los ecosistemas canarios -y, por tanto, defienden controlarlos cuanto antes, a tiros si es necesario-, mientras que los segundos, aunque no niegan el problema, sí piden que se solucione con métodos «éticos», es decir, capturándolos vivos y esterilizándolos.
En esta línea contraria a las matanzas se inscribe también la Asociación de Veterinarios contra la Tauromaquia y el Maltrato Animal (AVATMA).
La reacción de algunos grupos animalistas al lapidario y taxativo pensamiento de Calabuig no se ha hecho esperar. Así, la Red Cabama (Red Canaria de Abogados por el Bienestar Animal y su Medio Ambiente) ha expresado su indignación por este comentario al punto de que incluso considera que «pudiera ser constitutivo de delito de incitación a cometer un delito», máxime en el responsable de un centro del Cabildo grancanario.
«No nos ha quedado más remedio que pedir aclaración y rectificación de este comentario ya que el gato (lo repetimos por enésima vez), ni está catalogado como especie invasora ni está desprotegido por el Código Penal contra el daño y maltrato castigado con penas de prisión. Esperemos que impere la sensatez y se busque el asesoramiento adecuado en la forma de tratar y gestionar a los animales por parte de los cargos públicos», afirma en su grupo de Facebook esta asociación de abogados animalistas.
El Gobierno canario ya ha anunciado que en la futura Ley de Biodiversidad no va a incluir procedimientos cruentos contra los animales asilvestrados, y, en concreto ha aclarado que no habrá mención en esa futura normativa a los gatos, como ha indicado la Consejería de Cambio Climático y Transición Ecológica a este diario.
Pero el debate no ha hecho más que empezar, pues la ley solo tiene aún un documento técnico de trabajo que es el que ha sido sometido a consulta de la sociedad, y en el que se incluye la posibilidad de declarar especie de caza los gastos asilvestrados en zonas cinegéticas.
Un texto de casi 200 artículos que aún no refleja la posición del Gobierno canario y en el que todo es revisable, según ha manifestado a PLANETA CANARIO el viceconsejero de Transición Ecológica, Miguel Ángel Pérez.
Consciente del calado de este debate y del puesto que ocupa Calabuig, PLANETA CANARIO, le ha ofrecido recabar su versión sobre este problema medioambiental, al tiempo que replicar, si lo desea, a las críticas animalistas, y si bien en el momento de publicarse esta información, no fue posible, este diario ha contactado después con este veterinario y próximamente abordará esta y otras cuestiones en una entrevista con este periódico.
