VICENTE PÉREZ
Las próximas semanas se ponen muy interesantes en una política canaria que llevaba décadas un poco de emoción, pues hasta ahora todo era cosa de tres que turnaban en las combinaciones, aunque siempre con CC de eje dominante. Pero la reforma del sistema electoral y la decisión de los votantes ha abierto un poco las posibilidades de diferentes pactos.
Por lo pronto, el secretario general del PSOE canario, y candidato a la presidencia del Gobierno, se sabe ganador y con un resultado “histórico” de 25 diputados, 5 de ventaja sobre CC, que ha detenido su caída y recupera decenas de miles de votos perdidos, a costa del PP. Por ello, este lunes ya ha declarado a los periodistas que va a buscar un gobierno de “cambio” para Canarias , que pasa por no gobernar con CC y por ello entablará contactos con las demás fuerzas parlamentarias. No está en su mente, ha dicho, que su partido gobierne de nuevo con Fernando Clavijo.
La calculadora del PSOE y el ‘problema’ de ASG
Con NC y Podemos suma 34 y necesita dos más para la mayoría absoluta. En el hemiciclo habrá dos fuerzas que podrían dar esos dos escaños, pero la cosa está complicada: Cs, con 2 diputados, no quiere saber nada de Podemos, aunque tampoco de CC, a tenor de lo que han venido diciendo sus líderes, y la ASG, con 3, es el partido de Curbelo, que, si bien es un partido “socialista”, no hay que olvidar que lo fundó porque el PSOE le invalidó como candidato cuando estuvo imputado por el caso Telaraña, de una presunta trama urbanística que se archivaría luego, y por agredir a un policía en Madrid, según él, en defensa de su hijo, en lo que aceptó su responsabilidad y pagó una multa como condena.
Por eso, Curbelo, resentido, pero hegemónico en La Gomera con su propio proyecto político e influyente en la región, ha hecho migas con Clavijo en estos últimos años, y, de paso, ha recabado millones de inversión para su isla a cambio de dar estabilidad en la pasada legislatura a CC-PNC.
De igual forma, CC, aunque ha quedado segunda, también ha decidido tomar la iniciativa. Se sabe recuperada cuando la daban por muerta y ha sacado pecho con sus 20 diputados, cuando quedó tercera. Así, el secretario general de este partido, José Miguel Barragán, ya da por hecho que “el bloque que se autodenominaba de izquierda, para echar a CC-PN, no ha obtenido el número de escaños suficiente para hacer esa pretensión realidad”, por lo que ya parece dar por hecho que Curbelo no está por la labor. De modo que, según Barragán, van a “explorar” desde ya acuerdos de gobernabilidad para que Clavijo vuelva a ser presidente del Gobierno canario.
Lo ha anunciado en un comunicado tras una reunión de Comité Permanente de CC-PNC, que además ha dado instrucciones ya a sus líderes insulares para que busquen ya lo mismo en los cabildos y en los ayuntamientos de sus respectivas islas.
CC solo descarta, de momento, a Unidas Podemos

¿Con quién negociará CC? Pues solo pone una línea roja: Unidas Podemos, con quien “sería una conversación inútil”, según Barragán, pues “ellos también han manifestado que no hay nada que hablar con nosotros” . En la nota de prensa, Barragán da a entender que van a contactar con Ciudadanos y ASG, con cuyo apoyo tendría 25 parlamentarios, y si logra además los 11 del PP, ¡eureka!, los 36 que darían la mayoría absoluta.
CC y PSOE niegan que la investidura de Sánchez influya, pero…

Toda esta alquimia de la gobernabilidad en Canarias puede verse influida por un factor en el que CC ha vuelto a tener peso: el hecho de que Pedro Sánchez necesite a las dos diputadas CC-PNC en las Cortes para ser investido presidente. Es algo que siempre se niega, pero siempre influye.
En todo caso, Barragán lo negó: “No hay una relación entre lo que pueda suceder en Madrid y lo que ocurra en Canarias”. Pero los anales de la política canaria están llenos de episodios que invitan a pensar que Ángel Víctor Torres, que ahora tiene las manos libres para negociar, pudieran en un momento dado si la directriz de Sánchez es otra.
El líder nacional del PSOE podría ser investido presidente del Gobierno estatal con el incómodo apoyo de los independentistas catalanes, a quienes podría sustituir con CC, que ya ha dejado claro en las Cortes que es un partido nacionalista que no cuestiona la unidad de España y que hasta ve con malos ojos la deriva soberanista catalana porque va contra la Constitución.
Pero Torres ha declarado a los periodistas lo mismo que Barragán, esto es, que no habrá «interferencias» entre las negociaciones para la investidura de Sánchez y el futuro acuerdo de Gobierno en Canarias.
Si al final de todo este proceso CC y PSOE acabarán juntos de nuevo es una incógnita que, en el fondo, no se puede responder a día de hoy.




















































