PLANETA CANARIO
El plan contra la plaga de termitas subterráneas que afecta al municipio de Tacoronte y La Laguna y que corre riesgo de extenderse a más zonas implicará hacer un tratamiento en 250 hectáreas, una iniciativa que puede batir un récord, pues el técnico del Cabildo tinerfeño Cristóbal García indicó que «nunca en todo el mundo se ha actuado en un área tan grande como esta» contra este insecto.
Este funcionario intervino en una reunión celebrada en la tarde de este miécoles en la Casa de la Cultura de Tacoronte, ante casi un centenar de vecinos, junto al alcalde, José Daniel Díaz y la consejera insular de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Isabel García.
El representante de Tragsa, Juan Pestano apuntó que se emprenderá de forma inmediata un plan de choque y empezará a elaborar el plan definitivo para ver qué acciones y normas se deben llevar a cabo. En pocas semanas fijarán el perímetro final y el tratamiento que se utilizará y que será elegido por una mesa de técnicos.

Los trabajos previos llevados a cabo los últimos meses por el Ayuntamiento tacorontero para acotar el cinturón infectado por la plaga de las termitas subterránea permitirá que se avance bastante en la eliminación de esta especie, según informó el consistorio en un comunicado.
Como resultado de la cooperación institucional ya se dispone de una partida de un millón de euros del Cabildo para invertir a lo largo de un año a los que se une otros 200.000 que aporta el Ayuntamiento en subvenciones particulares.
La consejera visitó los enclaves afectados y quiso mostrar su solidaridad con los vecinos. Anunció que los trabajos han sido encargados a la empresa pública Tragsa con lo cual todo el procedimiento para contratar el producto que se utilice será más ágil. A ello se une que la compañía tiene una amplia experiencia en el tratamiento de plagas en el ámbito nacional, según el Ayuntamiento.

Coincidió García en que los trabajos realizados hasta ahora por el Ayuntamiento para acotar la zona permitirá actuar en los distintos focos dentro del cinturón afectado, de manera que ahora las labores se centrarán en evitar que la plaga se extienda. La consejera indicó que comenzará a incidir en los bordes de las carreteras por ser de titularidad pública y enclaves en los que no hay vida. No obstante, matizó que cualquier producto que se utilice no va a ser peligroso para la salud.
La concejal de Medio Ambiente, Carmela Díaz, apuntó que la erradicación total de la especie se alargará por espacio de cinco años, aunque en menos tiempo parezca que ya ha desaparecido. El alcalde apuntó que los resultados positivos que han arrojado las pruebas con ozono han sido realizadas por una empresa particular y que expresamente servirán para desinfectar enseres o residuos que se tiren a los vertederos.






















































