VICENTE PÉREZ
El Gobierno de Canarias y los cabildos de Tenerife y Gran Canaria, los tres presididos por el PSOE, han acordado «dar un nuevo impulso» a los proyectos de ferrocarril en ambas islas y pretenden que los casi 4.000 millones que costará su construcción se financie con fondos europeos dentro del plan que la Unión Europea va a poner en marcha para sacar al Viejo Continente de la crisis del Covid-19.
Sería la mayor inversión jamás realizada en infraestructuras en Canarias y pese a que están avanzados los planes e incluso algunos proyectos para hacerlos realidad, ni el Ejecutivo canario ni los cabildos han logrado arrancar nunca la financiación completa para estas obras de los sucesivos gobiernos estatales, debido a su enorme coste que hizo imposible ese dineral en los años de la anterior crisis económica.
También han generado polémico por su impacto ambiental, sobre todo en Tenerife; se usarán túneles y viaductos para salvar los puntos más conflictivos. Al principio de este mandato, el nuevo gobierno insular PSOE-Cs dejó claro que no tenía como prioridad los trenes, salvo un tramo entre las localidades de San Isidro (Granadilla de Abona) y Los Cristianos (Arona) que se prolongará con un tranvía desde este punto hasta Adeje, con el fin de reducir el tráfico por la TF-1 en esa parte de la isla.
Pero a las tres instituciones se les ha encendido la bombilla con que la Unión Europea puede asumir su enorme coste de construcción si se les presenta como una inversión anticrisis del Covid-19. Cuestión que sin duda puede generar aún debate, es decir, si realmente es la gran inversión que necesitan las islas capitalinas o debería ser otro el destino de ese dinero para salir de una crisis. En estos meses de pandemia y sin turistas se ha hablado mucho de diversificar la economía, un objetivo que va para largo.
Estrategia común de los dos cabildos y el Gobierno canario
Ha sido este lunes 17 de agosto cuando el Gobierno de Canarias ha anunciado que solicitará al Estado que se incluya a ambos proyectos, con una inversión superior a los 3.850 millones de euros, en el plan de Reformas e Inversiones que España presentará al Plan de Recuperación diseñado por la UE para reparar los daños económicos y sociales provocados por la pandemia del COVID-19, y dotado con 750.000 millones de euros entre 2021 y 2027.
El consejero de Obras Públicas, Transportes y Vivienda del Gobierno canario, Sebastián Franquis (PSOE), ha convocado este lunes a los vicepresidentes y responsables de transporte de los cabildos de Tenerife, Enrique Arriaga (Ciudadanos), y Gran Canaria, Miguel Ángel Pérez (PSOE), con la finalidad de coordinar y acordar una estrategia común entre ambas administraciones para poder desarrollar estos proyectos.
Los presentan como propuestas de transporte guiado que «buscan descongestionar los principales accesos a las dos capitales canarias y a sus zonas turísticas, habitualmente saturados, y que moverían en su globalidad a 115.000 pasajeros cada día». Porque la realidad es que, por mucho que se hable de buscar otras fuentes de empleo ante la extrema dependencia del turismo que el Covid-19 ha dejado patente en la economía canaria, volver al turismo de masas, y a la construcción, es lo único que se contempla en mucho tiempo como generador masivo de puestos de trabajo en el Archipiélago. De momento, y si el virus lo permite.
Planes y proyectos ya muy adelantados

Franquis y los vicepresidentes insulares coincidieron en que ambos proyectos de tren se encuentran muy adelantados y que es el momento de ir más allá y solicitar la financiación para empezar a desarrollar los planes en las dos islas con la licitación de las obras.
El consejero regional informó a los representantes insulares que el Plan para la Recuperación aprobado por la UE, además de servir para la recuperación de los daños inmediatos ocasionados por la pandemia de COVID-19, también incorpora planes para la financiación de proyectos de transición ecológica y digital de los diferentes territorios europeos, y es aquí donde encajarían los proyectos de transporte guiado en Canarias.
“Con la situación que hemos vivido, producto de la pandemia del COVID-19, y con la aprobación de ese Plan de recuperación para Europa, que hace especial incidencia en aquellos proyectos que tienen ver con el transporte guiado, con la movilidad sostenible y que estén muy avanzados, y casi listos para ser licitados, creemos que las propuestas de tren de Gran Canaria y Tenerife reúnen todas las condiciones exigibles para presentarlas con garantías y que puedan ser financiados en los próximos años”, explicó el consejero Franquis.
Sí Podemos (que cogobierna Canarias), en Tenerife rechaza los trenes

Uno de los partidos que forma el cuatripartido en el Gobierno canario, Sí Podemos, no hace mucho, a principios de esta año, que en el Cabildo de Tenerife dejó claro su firme rechazo a los trenes en la Isla, tanto el proyectado en la zona sur, como para el norte de Tenerife. David Carballo, consejero insular del grupo Sí Podemos Canaria, manifestó que «existen medidas alternativas más eficientes y mucho menos costosas para solucionar los problemas de movilidad que sufrimos en Tenerife».
Se da la circunstancia de que la líder regional de Sí Podemos y consejera de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud, Noemí Santana, trabajó para el Cabildo grancanario en la empresa que desde hace años gestiona este proyecto.
De Las Palmas a Maspalomas en media hora

En Gran Canaria se ha proyectado un tren con un recorrido de unos 50 kilómetros, parcialmente deprimido y con 10 paradas, que pretende realizar el trayecto entre la capital insular y Maspalomas en unos 30 minutos. La demanda estimada en el primer año es de 48.100 personas al día y la inversión de 1.650 millones de euros.
Casi la mitad del trayecto será en superficie (un 42% sobre tierra y un 6% sobre viaductos) y la otra mitad será subterránea (el 38% del recorrido será bajo túnel perforado y un 14% discurrirá bajo falso túnel. Podrá alcanzar los 160 kilómetros por hora.
De Santa Cruz a Adeje en 45 minutos

El proyecto de la isla de Tenerife comprende la ampliación de la línea 1 del tranvía metropolitano hasta el aeropuerto del Norte, y por otro lado, el ferrocarril del sur de la isla.
Este proyecto está diseñado con siete paradas y un recorrido de unos 80 kilómetros, pretende unir Santa Cruz de Tenerife y Adeje en unos 45 minutos, con una frecuencia de paso de 15 minutos. La demanda estimada es de 67.000 personas al día y la inversión de 2.200 millones de euros.
El Gobierno canario y los cabildos consideran que el ferrocarril debe ser unos de los ejes vertebradores de las políticas de la estrategia canaria por la movilidad sostenible.
El transporte guiado se presenta, según el Gobierno, «como una alternativa viable a largo plazo para superar el colapso de la red viaria insular y dotar al Archipiélago de una movilidad sostenible, universal, saludable, competitiva, ecológica y segura, y con un mínimo impacto en el territorio».
Esta última afirmación es muy rotunda, ya que en algunos tramos resulta inevitable la alteración del paisaje. Cuanto más si se lleva a cabo el trayecto entre Santa Cruz y el Valle de La Orotava, que aún está más verde.
Será el Gobierno estatal el que trate de convencer a la UE

“Estamos ante dos proyectos fundamentales para nuestra región por la importante apuesta que suponen, no sólo por lo que significa en materia de sostenibilidad ambiental, sino también por lo que significa de inversión pública y de creación de empleo”, añadió Franquis, “evidentemente, estos proyectos de transporte guiado en Gran Canaria y Tenerife formarán parte con mayúsculas del Plan de Reactivación de la Comunidad Autónoma de Canarias”.
España recibirá del Plan de Recuperación de la UE 140.000 millones de euros, de los cuales 72.000 millones serán ayudas directas a fondo perdido. La inversión debe servir, por un lado, para impulsar la recuperación de la economía española, y por el otro, para propiciar la transformación del modelo productivo por no que se encamine hacia la transición ecológica, la digitalización, la movilidad sostenible, y el desarrollo de la economía de cuidados.
Con estos requisitos, el Gobierno de España deberá solicitar el acceso a los fondos europeos presentando Planes de Inversiones y Reformas entre los que se valorarán positivamente programas relacionados con la digitalización, la transición ecológica y la movilidad sostenible.
El Gobierno cuatripartito no duda que los trenes serían «un éxito»

Así las cosas, el Gobierno canario está exultante con esta idea. Ambos proyectos de ferrocarriles, sostiene en una nota de prensa, «presentan todas las variables para ser un éxito: alta demanda, población muy concentrada, intercambiadores en núcleos más poblados, y comunicación rápida entre las capitales, los municipios turísticos y los aeropuertos».
«Al mismo tiempo, son proyectos que desarrolla un modelo de transporte eficiente, sostenible, alineado con la estrategia de una Europa más verde y baja en carbono, promoviendo la inversión verde y la adaptación a las exigencias del cambio climático», argumenta el Ejecutivo autonómico.
Comisión de seguimiento: se volverán a ver en septiembre

Asimismo, el Gobierno de Canarias y los Cabildos Insulares de Tenerife y Gran Canaria, acuerdan crear una comisión de coordinación y seguimiento para desarrollar los trabajos que culminen con la consecución de los fondos comunitarios para la construcción de ambas infraestructuras que se situaría en el entorno de los 3.850 millones de euros, de los que algo más de 1.650 correspondería al ferrocarril de Gran Canaria y 2.200 el de Tenerife.
Esa comisión volverá a reunirse en septiembre para rematar ambos proyectos y presentarlos al Estado antes del 30 de octubre para incorporarlos al Plan de reformas e inversiones que se elevará posteriormente a la UE.
La estrategia de financiación de ambos proyectos de transporte guiado en Canarias se ha estudiado teniendo en cuenta lo determinado en el Plan de recuperación para Europa y sobre el marco financiero plurianual 2021-2027.
Con estos supuestos, las fuentes de financiación y sus instrumentos de ejecución son las siguientes: el 70% de los fondos del Plan «Mecanismo Conectar Europa» y el 30% restante de Fondos FEDER. El reglamento del Mecanismo Conectar Europa establece en su artículo 14 que pueden ser financiables aquellas infraestructuras ferroviarias interoperables en las regiones ultraperiféricas de la UE.






















































