VICENTE PÉREZ / FOTOS: LUISA STINGA
El chef José Andrés, asturiano afincando en Estados Unidos y no de los cocineros más famosos e influyentes del mundo, se encuentra en Lanzarote grabando un programa sobre la gastronomía y otras tradiciones de la isla, que se emitirá a finales de año en HBO Max.
En el norte de Lanzarote se detuvo en Haría, el bello pueblo histórico en un valle de casas blancas y 10.000 palmeras, donde tenía su residencia César Manrique, cuyos restos mortales reposan en la más sencilla de las tumbas de su cementerio, delimitada en el suelo por unas piedras elementales en el suelo de negra arena volcánica.

En Haría almorzó en el conocido bar del Centro Sociocultural La Tegala, donde su propietario, Juan David Romero, le preparó unos deliciosos platos de comida típica, según ha explicado el restaurador conejero a PLANETA CANARIO.
«Su visita se estaba fraguando desde hace tres o cuatro meses y él y el resto del equipo querían probar comida típica del lugar, y al final optó por que le hiciera un puchero canario como plato principal, y queso frito de picoteo, y papas arrugadas», detalla Romero.
De postre, José Andrés tomó tarta de queso de cabra y mus de gofio, con la guinda de un buen barraquito. Es decir, un almuerzo completamente canario.

Se lo tomó con calma el cocinero hispanoestadounidense en Haría, aunque en realidad es un municipio donde se percibe la calma si uno se apresta a escucharla y es en calma como se puede visitar su magnifico casco histórico, además de sus barrios, como el Máguez, con el imponente volcán de la corona al fondo; el abismal y repentino acantilado de El Risco, desde donde se ve La Graciosa, o los núcleos junto al mar, como Arrieta, Punta Mujeres u Órzola, donde está el puerto de donde salen los barcos hacia el archipiélago Chinijo.
Por la tarde, asistió a una luchada en el terrero de Haría, donde se filmó parte del documental, para mostrar el vernáculo deporte canario en el, muy al contrario de lo que su nombre puede aparentar a los poco avezados, la violencia sin más no tiene lugar, y el vencedor ayuda a levantarse del suelo al derrotado; de ahí la famosa nobleza de este deporte.

José Andrés recibió en 2021 el Premio Princesa de Asturias de la Concordia por su labor al frente de la ONG World Central Kitchen. Los 50.000 euros del galardón los donó a los afectados por la erupción de Cumbre Vieja en La Palma.
Puso en marcha la iniciativa Mi nombre es la Palma, una plataforma de su ONG en alianza con Correos Market, que permitió apoyar a los productores palmeros poniendo a la venta sus productos sin ningún coste de envío y, de este modo, poder llegar a cualquier punto de España.

En los años 2012 y 2018, la revista Time lo incluyó en su lista Time 100, que recoge a «las 100 personas más influyentes en el mundo».
Tras el rodaje en Haría, el célebre chef se habrá llevado un buena impresión de este pueblo conejero y, con total seguridad, le habrá dejado un buen sabor de boca; gracias también al arte culinario que le brindaron en el bar del Centro Sociocultural La Tegala.






















































