VICENTE PÉREZ
Senderistas, pastores tinerfeños y la Red Canaria Solidaria contra el Maltrato Animal se han dirigido a este periódico para denunciar la matanza a tiros de ovejas y cabras en Anaga. En una imagen aportada a este diario se observa incluso una oveja muerta, que había sido disparada. Según estas fuentes, en la zona Anaga perteneciente a La Laguna han visto cadáveres de cabras y otras heridas, algunas de las cuales caen el mar.
Los denunciantes desconocen quiénes los responsables de estos actos que califican de «crueles» y añaden que algunos de estos hervíboros están heridos por el empleo de perros agresivos para capturarlos.
El Cabildo tinerfeño, a través del área de Gestión del Medio Natural, negó recientemente que tenga relación con estos hechos: «Ni se han usado perros, ni hay ninguna nave en El Portezuelo, ni se han dejado cuerpos de animales malheridos en los senderos», aseguró la consejera de esta área, Isabel García, en alusión a la labor de control de estos herbívoros para proteger flora autóctona.

Las apañadas funcionan, según la consejera.
La corporación insular destaca el buen resultado de las apañadas para la captura de animales asilvestrados en Anaga. “Entre febrero y abril se capturaron 149 en el Parque Rural, y en ese momento finalizó el plan de apañadas, por lo que no se entiende que se achaque ahora al Cabildo, dos meses después, la presencia de animales muertos o malheridos en los senderos, porque estos trabajos ya han finalizado”, subrayó la consejera.
En esa nota de prensa respondía a unas declaraciones del concejal del Partido Popular de La Laguna Manuel Gómez, y García sostenía que «es muy grave que un representante público haga unas acusaciones sin fundamento sobre una actuación que, a todas vistas desconoce”.
Las labores de control de cabras y ovejas se llevaron a cabo en Chamorga, concretamente en las inmediaciones del sendero circular Chamorga, Tafada, Faro de Anaga y Roque Bermejo, y en estas labores participaron una coordinadora de proyecto, dos capataces, seis operarios especializados, y también fue necesaria la subcontratación de otras 12 personas, todas bajo la supervisión de un servicio veterinario y otro de vigilancia.

“El resultado ha sido positivo, se ha podido recuperar un alto número de ejemplares cumpliendo con todas las medidas de seguridad y bienestar animal”, añadió la consejera, quien precisó que de estos trabajos se ha encargado a la empresa pública GESPLAN a través de un servicio de gestión de la fauna silvestre, para la conservación de la biodiversidad y el patrimonio natural insular.
Los trabajadores de GESPLAN han dado soporte logístico, cerrando senderos y haciendo vigilancias con prismáticos para facilitr las apañadas. Una vez los animales eran capturados, según el comunicado del Cabildo, se trasladaron a una granja donde fueron sometidos a un control sanitario y desparasitados. Estas instalaciones, de 322 metros cuadrados, han sido diseñadas por un veterinario para cumplir con la la normativa de bienestar animal.
En la granja, según la consejera, «el Cabildo se ha preocupado, con especial interés, en realizar diariamente tareas de alimentación y abastecimiento de agua a los animales, limpieza de comederos y bebederos, limpieza de pasillos, revisión del estado físico de los ejemplares, además de mantener al día un libro de registro de explotación”.
Los ayuntamientos y los animalistas, en contra de matarlas

La Red Canaria Solidiaria contra el Maltrato Animal ha pedido públicamente que se investigue quién puede estar detrás de la muerte a tiros de hervíboros en Anaga, ya que recuerda que los ayuntamientos de Santa Cruz de Tenerife, La Laguna y Tegueste, a los que pertecene el Parque Rural de Anaga, han aprobado en sus respectivos plenos rechazar la muerte a tiros de las cabras asilvestradas como control para proteger la flora autóctona, y se han posicionado a favor de las apañadas, por ser un método ético, frente a las matanzas «inmorales».
Desde este colectivo animalista se insiste además en que el objetivo de estos acuerdos plenarios no es que se apañen estos animales para luego matarlos sin más, sino, en todo caso, permitir su uso ganadero, para la obtención de leche, queso y lana, en condiciones que no sufran, y solo al final de su vida aprovechar su carne. Se trata, según el portavoz de la Red contra el Maltrato Animal, Abel Amid, de aplicar principios éticos al control de animales asilvestrados, pues no en ningún caso cuestiona la necesidad de preservar la biodiversidad canaria, sino el método empleado para ese fin.
Amid afirma que tiene informaciones extraoficiales que indican que estas cabras apañadas en Anaga supuestamente acaban en el matadero, por lo que exige al Cabildo que permita a los grupos animalistas conocer la citada granja y que explique qué se hace a la larga con estos animales, «ya que no matarlas en el monte pero luego matarlas en el matadero sería una tomadura de pelo a los colectivos animalistas y a los ayuntamientos».
El coordinador animalista insiste en que sí es posible legalmente evitar este final para cabras y ovejas apañadas, por lo que critica que el Cabildo siga insistiendo en que no puede entregar estos animales a los pastores por la normativa de trazabilidad y sanitaria, ya que precisamente se les somete a los controles sanitarios y veterinarios oportunos para garantizar que no padecen enfermedades.
PLANETA CANARIO pidió al Cabildo conocer si es cierto o no que las cabras y ovejas apañadas en Anaga acaban en el matadero, aunque no ha ha habido respuesta.






















































