PLANETA CANARIO
Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) en La Palma han instruido diligencias en las que se investiga a un hombre de 55 años, vecino de Mazo, por la colocación de cepos metálicos en una explotación agrícola de su propiedad.
El pasado día 20 de junio, cuando dos cazadores que se encontraba entrenando a sus perros de raza podenco canario por la zona de Barranco Hondo, perteneciente a dicho municipio, tres de ellos quedaron atrapados en sendos cepos, por lo cual sufrieron heridas en las patas.
Tras conseguir liberar a los perros, grabaron imágenes de las trampas y de los animales y presentaron denuncia ante la Guardia Civil de Santa Cruz de La Palma.
Cuando los agentes del SEPRONA tuvieron conocimiento de los hechos a través de la citada denuncia, se presentaron en el lugar para una inspección ocular. Sin embargo, la persona denunciada, propietaria del terreno donde se encontraban los cepos, se negó a facilitar la entrada a los guardias por lo que la inspección se llevó a cabo tras el correspondiente mandamiento judicial.
Una vez reunidas las pruebas necesarias, el SEPRONA instruyó diligencias por un presunto delito contra la fauna, debido al empleo de artes e instrumentos no selectivos ni autorizados, así como por un delito de desobediencia grave a los agentes de la autoridad por negarse a facilitar la citada inspección, según informa la Guardia Civil en un comunicado.
Por su eficacia destructiva, la tenencia, utilización y comercialización de cepos-trampa, se encuentran prohibidas según lo dispuesto en la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, así como en la Ley 7/1998 de Caza de Canarias.
Las diligencias instruidas ha sido entregadas en el Juzgado de Guardia de Santa Cruz de La Palma y las denuncias administrativas se han remitido a las distintas autoridades gubernativas con competencia sancionadora.
PLANETA CANARIO
Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) en La Palma han instruido diligencias en las que se investiga a un hombre de 55 años, vecino de Mazo, por la colocación de cepos metálicos en una explotación agrícola de su propiedad.
El pasado día 20 de junio, cuando dos cazadores que se encontraba entrenando a sus perros de raza podenco canario por la zona de Barranco Hondo, perteneciente a dicho municipio, tres de ellos quedaron atrapados en sendos cepos, por lo cual sufrieron heridas en las patas.
Tras conseguir liberar a los perros, grabaron imágenes de las trampas y de los animales y presentaron denuncia ante la Guardia Civil de Santa Cruz de La Palma.
Cuando los agentes del SEPRONA tuvieron conocimiento de los hechos a través de la citada denuncia, se presentaron en el lugar para una inspección ocular. Sin embargo, la persona denunciada, propietaria del terreno donde se encontraban los cepos, se negó a facilitar la entrada a los guardias por lo que la inspección se llevó a cabo tras el correspondiente mandamiento judicial.
Una vez reunidas las pruebas necesarias, el SEPRONA instruyó diligencias por un presunto delito contra la fauna, debido al empleo de artes e instrumentos no selectivos ni autorizados, así como por un delito de desobediencia grave a los agentes de la autoridad por negarse a facilitar la citada inspección, según informa la Guardia Civil en un comunicado.
Por su eficacia destructiva, la tenencia, utilización y comercialización de cepos-trampa, se encuentran prohibidas según lo dispuesto en la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, así como en la Ley 7/1998 de Caza de Canarias.
Las diligencias instruidas ha sido entregadas en el Juzgado de Guardia de Santa Cruz de La Palma y las denuncias administrativas se han remitido a las distintas autoridades gubernativas con competencia sancionadora.
PLANETA CANARIO
Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) en La Palma han instruido diligencias en las que se investiga a un hombre de 55 años, vecino de Mazo, por la colocación de cepos metálicos en una explotación agrícola de su propiedad.
El pasado día 20 de junio, cuando dos cazadores que se encontraba entrenando a sus perros de raza podenco canario por la zona de Barranco Hondo, perteneciente a dicho municipio, tres de ellos quedaron atrapados en sendos cepos, por lo cual sufrieron heridas en las patas.
Tras conseguir liberar a los perros, grabaron imágenes de las trampas y de los animales y presentaron denuncia ante la Guardia Civil de Santa Cruz de La Palma.
Cuando los agentes del SEPRONA tuvieron conocimiento de los hechos a través de la citada denuncia, se presentaron en el lugar para una inspección ocular. Sin embargo, la persona denunciada, propietaria del terreno donde se encontraban los cepos, se negó a facilitar la entrada a los guardias por lo que la inspección se llevó a cabo tras el correspondiente mandamiento judicial.
Una vez reunidas las pruebas necesarias, el SEPRONA instruyó diligencias por un presunto delito contra la fauna, debido al empleo de artes e instrumentos no selectivos ni autorizados, así como por un delito de desobediencia grave a los agentes de la autoridad por negarse a facilitar la citada inspección, según informa la Guardia Civil en un comunicado.
Por su eficacia destructiva, la tenencia, utilización y comercialización de cepos-trampa, se encuentran prohibidas según lo dispuesto en la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, así como en la Ley 7/1998 de Caza de Canarias.
Las diligencias instruidas ha sido entregadas en el Juzgado de Guardia de Santa Cruz de La Palma y las denuncias administrativas se han remitido a las distintas autoridades gubernativas con competencia sancionadora.
PLANETA CANARIO
Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) en La Palma han instruido diligencias en las que se investiga a un hombre de 55 años, vecino de Mazo, por la colocación de cepos metálicos en una explotación agrícola de su propiedad.
El pasado día 20 de junio, cuando dos cazadores que se encontraba entrenando a sus perros de raza podenco canario por la zona de Barranco Hondo, perteneciente a dicho municipio, tres de ellos quedaron atrapados en sendos cepos, por lo cual sufrieron heridas en las patas.
Tras conseguir liberar a los perros, grabaron imágenes de las trampas y de los animales y presentaron denuncia ante la Guardia Civil de Santa Cruz de La Palma.
Cuando los agentes del SEPRONA tuvieron conocimiento de los hechos a través de la citada denuncia, se presentaron en el lugar para una inspección ocular. Sin embargo, la persona denunciada, propietaria del terreno donde se encontraban los cepos, se negó a facilitar la entrada a los guardias por lo que la inspección se llevó a cabo tras el correspondiente mandamiento judicial.
Una vez reunidas las pruebas necesarias, el SEPRONA instruyó diligencias por un presunto delito contra la fauna, debido al empleo de artes e instrumentos no selectivos ni autorizados, así como por un delito de desobediencia grave a los agentes de la autoridad por negarse a facilitar la citada inspección, según informa la Guardia Civil en un comunicado.
Por su eficacia destructiva, la tenencia, utilización y comercialización de cepos-trampa, se encuentran prohibidas según lo dispuesto en la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, así como en la Ley 7/1998 de Caza de Canarias.
Las diligencias instruidas ha sido entregadas en el Juzgado de Guardia de Santa Cruz de La Palma y las denuncias administrativas se han remitido a las distintas autoridades gubernativas con competencia sancionadora.





















































