PLANETA CANARIO
Los periodistas que cubren la información sobre la erupción volcánica en La Palma pudieron este miércoles por primera vez acercarse a menos de un kilómetro de la boca eruptiva, en una ruta organizada por el Gobierno de Canarias.
Por motivos de seguridad, la visita duró 20 minutos, y no se pudo continuar hacia la zona de las coladas por un cambio de viento que redirige las cenizas arrojadas desde el cráter.
Decenas de medios de comunicación regionales, nacionales y extranjeros pudieron comprobar in situ la impactante imagen de un volcán en erupción, a los pies del nuevo cráter que se ha formado.
La enorme columna eruptiva, de un rojo intenso, con lava a 1.300 grados ayectada a gran altura por los gases, y el rugido de las explosiones, sobrecogieron a los reporteros.
Se trató, en cualquier caso, de una visita excepcional, pues se ha establecido un radio de exclusión de 2,5 kilómetros de los centros de emisión (bocas) que recomiendan los científicos para minimizar el riesgo de impacto de piroclastos y la exposición a los gases del volcán.
También hay que alejarse de las coladas de lava ante posibles desprendimientos y las altas temperaturas, además de extremar la precaución ante la caída de cenizas para evitar los efectos perjudiciales para la salud.

La superficie afectada abarcaba hasta este miércoles 140,44 hectáreas, con un frente de 600 metros de ancho. El director técnico del PEVOLCA, Miguel Ángel Morcuende, manifestó que el volcán sigue activo, soltando lava, y las dos coladas siguen avanzado, pero muy lentamente, debido al aumento de la viscosidad y porque va rellenando los hoyos naturales del terreno que se encuentra a su paso.
Los modelos matemáticos indican que seguirá avanzando, pero no se puede asegurar que vaya a llegar hasta el mar.

Morcuende explicó que solo hay una fisura, con 9 bocas o centros de emisión, aunque no todas están activas. Ha habido un pequeño movimiento de la lava que estaba parado en la zona sur durante la noche, pero mínimo y no hay variación con respecto a la noche anterior. La pasada noche se han registrado varios episodios de explosividad que pueden continuar, aunque la deformidad no ha crecido y se mantiene en 28 centímetros. Según Morcuende, estamos en una zona de mini estabilidad, que no se sabe cuánto se puede prolongar.
Sobre las mediciones del anhídrido sulfuroso indicó que no reflejan peligro para la salud humana. El penacho está en 3.000 metros de altitud.

Morcuende estuvo en la visita al volcán con los periodistas, al igual que el director general de Seguridad y Emergencias del Gobierno canario, Gustavo Armas; el director general de Comunicación, Juan Manuel Pardellas; y el presidente del Cabildo, Mariano Hernández Zapara.
Antes de la visita, algunos medios de comunicación, secundados por la Federación de Asociaciones de la Prensa, se habían quejado de que algunas autoridades hubieran permitido a periodistas estrella de televisiones nacionales acercarse a barrios afectados por el paso de la lava, mientras al resto de medios se le negaba el paso.























































