PLANETA CANARIO
Nos encontramos en plena la temporada de tormentas y huracanes tropicales, y el fin de semana se formó una en medio del Atlántico, bautizada como Julián, muy al oeste de Azores; que ya este lunes ha perdido esa condición y ha pasado a ser una depresión postropical. Se ha formado otra tormenta tropical, Kate, más o menos en la misma posición y que tenderá también a subir hacia el norte en latitud.
Desde Canarias los aficionados a la meteorología siguen con interés estos fenómenos, en especial cuando estas depresiones tropicales, que evolucionan a tormenta y, ocasionalmente, a huracanes, en lugar de continuar hacia el oeste, rumbo al Caribe, giran al noroeste y sus posibles trayectorias apuntan a Occidente.
No existe, por el momento, previsión de que ninguna otra tormenta tropical vaya a afectar a Canarias en los próximos días. El Centro de Huracanes de Estados Unidos hace un minucioso seguimiento sobre la evolución de estos sistemas tropicales, y, en el caso de Julián, la trayectoria prevista es hacia el norte, y perdiendo ya características tropicales, al moverse en aguas más frías.
Así lo muestra el gráfico del citado centro meteorológico estadounidense:

En la actualidad está activo el huracán Ida, ya en tierra en Estados Unidos, y ha dejado de ser huracán Nora, que ahora es depresión tropical, un nivel inferior, afectando al centro y oeste de México, pero en el Pacífico.
El Centro de Huracanes de EEUU ha divulgado un vídeo de un avión meteorológico volando dentro del ojo de Ida:
Stunning video taken from inside the eye of #Ida this morning by the NESDIS Ocean Winds Research team during a flight on the @NOAA_HurrHunter P3 aircraft @NOAASatellites pic.twitter.com/sjt970Yeiq
— National Hurricane Center (@NHC_Atlantic) August 29, 2021
Canarias no está libre de que, muy de vez en cuando, se vea en la posible trayectoria de estas tormentas, o sus restos, pero la probabilidad es baja. El motivo es que no se dan las condiciones en nuestro entorno, sino todo lo contrario. Estos sistemas de aire en movimiento a gran velocidad y enorme capacidad para desarrollar nubes tormentosas dependen de un combustible: el calor. Lo tienen donde se forman, en la zona tropical, por la temperatura caliente del mar, pero a medida que se acercan a Canarias, el océano está marcado por la corriente fría de Canarias, que proviene del Altántico norte. También actúa de escudo para estos fenómenos el anticiclón de las Azores, que los desvía hacia el noroeste.
Muchas de estas tormentas y huracanes, si no se acaban disolviendo, al subir en latitud acaban siendo absorbidos por la circulación general del hemisferio norte, llegando a Europa ya convertidos en borrascas, algunas, eso sí, muy potentes.
De la situación en el Atlántico Norte de cuenta la página de Facebook Actualidad Geográfica y Meteorológica de Canarias. Existe una pequeña posibilidad de que una bande de lluvias intensas se acercara al Archipiélago, debido a una interacción entre lo que podría ser una DANA o una vaguada polar que atraerá desde el sur aire cálido y humedo a gran altitud procedente de un sistema tropical que se prevé que se forme en las próximas 48 horas al oeste de Cabo Verde con fuerza de Tormenta Tropical. Su nombre sería Larry.
En los últimos años se han desarrollado sistema tropicales muy al Este del Atlántico. La última que se acercó a Canarias fue la tormenta tropical Theta, en noviembre del pasado año, cuando el Centro de Huracanes de EEUU llegó a mentener al Archipiélago en la franja con posibilidades de verse afectada por vientos constantes de unos 63 kilómetros por hora como mínimo al nivel del mar. No hay que olvidar que en 2018 Leslie llegó como huracán de categoría 1 a las costas de Portugal.
El mal recuerdo -y los daños- que dejó la tormenta Delta en 2005 justifican la prudencia y la vigilancia de estos sistemas de inestabilidad atmosférica erráticos y muy peligrosos. Sin embargo, noticias como esta únicamente tienen como motivación el interés científico, y conviene insistir en que de momento Canarias está a salvo de la actual actividad que registra el Atlántico. Si hubiera alguna novedad, tanto el Centro de Huracanes de EEUU como la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) lo advertirían con antelación.






















































