PLANETA CANARIO
Un total de 118.842 personas solicitaron asilo en España el año pasado, de las cuales 6.446 lo hicieron en Canarias, sin contabilizar las miles a las que “se invisibiliza” por no poder acceder a una cita para formalizar la solicitud. Fue un año más el tercer país europeo con más peticiones, solo por detrás de Alemania y Francia, y el tercero por la cola en cuanto a resoluciones favorables con un 16,5%, solo por delante de Malta y Chipre, quedando muy lejos de la media europea del 38%.
Así lo ha informado la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en la presentación de su XXI Informe Anual: La situación de las personas refugiadas en España y Europa, quien ha reclamado «un pacto social y político que blinde el derecho de asilo frente a los continuos ataques que está sufriendo en los últimos años». Esta propuesta forma parte del paquete de 37 medidas que la organización hace a los partidos políticos de cara a las elecciones generales.
En 2022 aumentó el número de personas que pidieron asilo en Canarias en un 17% y es la quinta comunidad autónoma con más solicitudes de protección internacional, la mayoría proceden de Venezuela, Colombia, Marruecos, Senegal, Mali y Costa de Marfil.
Además, hay 146.000 solicitudes sin ser resueltas a día de hoy, la mayoría procedentes de Venezuela «y eso no se puede consentir por la incertidumbre y dificultades que aporta a estas personas”, declara Juan Carlos Lorenzo, coordinador territorial de CEAR Canarias.

Entre las personas solicitantes, cientos se tuvieron que jugar la vida en el mar o en saltos de valla como los que desencadenaron la tragedia de Melilla. Por este motivo, CEAR pide a los partidos políticos que en sus agendas políticas den prioridad a garantizar el acceso al procedimiento de asilo de forma legal y segura, a través de embajadas y consulados, tal y como está recogido en el artículo 38 de la Ley de Asilo.
Además, propone otras medidas como la emisión de visados humanitarios, la aprobación de un programa ambicioso y permanente de reasentamiento y la flexibilización de los requisitos de reagrupación familiar para evitar que las personas refugiadas se vean obligadas a ponerse en manos de traficantes.
“En Canaria», afirma, «hemos notado el impacto de la geopolítica, no solo en la ruta canaria y en el sistema de acogida de solicitantes de asilo, también en las relaciones de España y Marruecos. Los convenios firmados por la Unión Europea con países como Senegal, Mauritania o Níger para el control migratorio han hecho que, a pesar de que no ha disminuido la situación de violación de derechos en el continente africano, se haya reducido la cifra de personas que llegan a Canarias».
A pesar de esto, en Canarias se está produciendo un aumento de llegadas de personas en los meses de verano y otoño, sobre todo de personas de origen subsahariano, entre las que cada vez la presencia de mujeres es mayor.
Hamed, el miedo que vivió para llegar hasta aquí le da la fuerza para seguir formándose.

La presentación del Informe Anual de CEAR contó con la intervención de Hamed Samoura, joven maliense que, siendo menor de edad decidió salir de su país debido al conflicto armado que vive su población desde hace más de diez años. Han pasado casi tres años de su llegada a las islas pero no olvida el miedo que pasó en su ruta migratoria, especialmente la noche en la que perdieron la ubicación.
Afortunadamente, llegó al puerto de Arguineguín y tras pasar por varios centros de menores, ahora vive en un piso gestionado por CEAR Canarias.
Desde el principio, ha sabido que hay que esforzarse mucho para poder superar todos los obstáculos que las personas migrantes se encuentran en su proceso de inclusión aquí. Lo primero fue estudiar español para que la barrera idiomática no le impidiera poder formarse. Y lo hizo, obtuvo el título de Educación Secundaria Obligatoria y un Programa Profesional básico en Mantenimiento de vehículos con prácticas de mecánico en una
empresa de maquinaria pesada. Pero quiere seguir estudiando para tener más posibilidades de trabajar.
Hamed, a pesar de que echa de menos a su familia, se siente afortunado y recuerda que hay otros muchos chicos que no tuvieron la misma suerte que él, al ser acogidos una vez cumplieron la mayoría de edad. En cuanto a su situación jurídica, ya tiene la protección subsidiaria y permiso de residencia y trabajo.
Refuerzo del sistema de asilo
CEAR en su informe incluye medidas basadas en reforzar el sistema de asilo y garantizar este derecho humano, lo que debe venir acompañado con medidas que garanticen el acceso a derechos fundamentales. Para ello cree esencial que las Administraciones les faciliten el empadronamiento para que puedan acceder a servicios sociales, a la educación o la sanidad; así como promover planes para acabar con la discriminación a la hora de encontrar una vivienda, entre otras cuestiones. Por otro lado, las entidades bancarias deben garantizar la apertura de cuentas de pago básicas, como establece la normativa vigente.
La respuesta a Ucrania y a la tragedia de Melilla, las dos caras de la moneda
En su repaso a los acontecimientos del año, CEAR puso sobre la mesa la doble vara de medir en dos de los principales hitos que tuvieron lugar el año pasado. En la invasión rusa de Ucrania, los países europeos, incluido España, demostraron que con voluntad política se puede acoger y garantizar los derechos en tiempo récord. Sin embargo, esa respuesta se vio empañada por la tragedia que tuvo lugar en Melilla el pasado 24 de junio, en el que al menos 37 personas perdieron la vida, 77 están en paradero desconocido y 470 fueron devueltas ilegalmente, sin que de momento haya habido verdad, justicia y reparación para las víctimas y sus familias.






















































