PLANETA CANARIO
Activistas contra la urbanización del Puertito de Adeje, donde se construyen 420 residencias de lujo y un hotel junto al espacio natural protegido de La Caleta, han desplegado este lunes 15 de agosto una pancarta contra este proyecto ante las autoridades que participaban en la procesión de la Virgen de Candelaria, patrona de Canarias, en el municipio tinerfeño de igual nombre.
«Virgen de Candelaria: ayúdanos a salvar El Puertito de Adeje y líbranos de políticos corruptos», rezaba la pancarta, utilizando un lenguaje propio de las rogativas religiosas.
A este cartel de protesta que han pasado el presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres (PSOE); el presidente del Cabildo de Tenerife, Pedro Martín (PSOE), sus vicepresidentes Enrique Arriaga y Berta Pérez (que ha elogiado esta urbanización tras apoyar con su presencia la puesta de la primera piedra) y el líder de la oposición en esta institución -la cual presidió en el anterior mandato cuando se tramitó este proyecto-, Carlos Alonso (CC-PNC), entre otros políticos.
En un pequeño vídeo divulgado por la plataforma Salvar El Puertito puede verse el momento en que algunos cargos públicos desfilaban ante el cartel de protesta.
La pancarta fue desplegada por un grupo de ecologistas a las puertas de la Basílica de Candelaria en el momento de la salida de la Virgen.
En un sucinto comunicado, la plataforma ha afirmado que su intención era mostrar este mensaje ante cargos electos «con competencia directa en el atentado ambiental que está sucediendo en el Puertito de Adeje».

«No esperamos milagros, exigimos a nuestros gobernantes que escuchen a la ciudadanía, detengan las obras y suspendan este proyecto que nunca debió ser autorizado», afirma este colectivo ecologista.
Las obras comenzaron pese a que el Cabildo tenía desde 2017 un informe en contra por insuficientes garantías de preservación de yacimientos guanches, y solo tras las protestas ecologistas y una denuncia de la asociación cultural Tegüico, el gobierno insular decidió revisar el expediente, donde figuraba este condicionante no resuelto, por lo que esta institución paralizó cautelarmente las obras, que pudieron continuar luego en la mayor parte del ámbito previsto.

Sin embargo, el Cabildo ha abierto expediente por una infracción muy grave, al haberse causado daños a restos arqueológicos.
La urbanización, denominada Cuna del Alma, es de promotores belgas, que prevén invertir 350 millones de euros, en una de las últimas franjas costeras sin urbanizar de Adeje. Dirige el proyecto Andrés Muñoz, que hasta el pasado año fue gerente de Metropolitano de Tenerife, la empresa pública del Cabildo que gestiona el tranvía.

Desde hace semanas activistas han tratado de paralizar los trabajos, con una acampada y encadenándose a maquinaria, y se han registrado algunos incidentes entre operarios y ecologistas. Estos han denunciado agresiones de personal de la obra. Contra el proyecto se han recogido más de 32.000 firmas.
Los detractores de esta operación inmobiliaria alegan también la existencia de flora y fauna protegida en la zona, y sus valores geológicos y paisajísticos que, no obstante, ni el Ayuntamiento, ni el Cabildo ni el Gobierno canario decidieron proteger cuando se modificó el Plan General de Ordenación de Adeje para hacer posible este proyecto.

























































