PLANETA CANARIO
El Pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha rechazado tomar la iniciativa de dar un grado de protección a la Plaza de Toros como patrimonio histórico, así como apoyar al Cabildo en la inclusión de esta emblemática edificación dentro delel Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico Los Hoteles Pino del Oro, y, a partir de estas medidas, propiciar su rehabilitación por los propietarios. La iniciativa la propuso Unidas Podemos en la última sesió plenaria celebrada, pero contó con el rechazo de CC-PNC, PP y Cs y la abstención del PSOE.
El concejal de Urbanismo, Carlos Tarife (PP), aunque dijo que no era una mala moción, planteó sustituir la propuesta de la alianza que forman Izquierda Unida, Podemos y Equo por la creación de una mesa técnica entre el Cabildo y la Gerencia Urbanismo para, con los propietarios del inmueble, estudiar el proyecto de rehabilitación que ya han presentado y definir qué elementos hay que proteger del antiguo coso taurino; al tiempo que abordar entre los técnicos de ambas administraciones la necesidad de ampliar el citado casco histórico.
Pero el portavoz de Unidas Podemos, Ramón Trujillo, rechazó esta enmienda del gobierno municipal a su moción, porque consideró necesario empezar por reconocer que el antiguo coso taurino es un referente histórico y arquitectónico en la ciudad desde finales del siglo XIX (fue diseñada por el célebre arquitecto Antonio Pintor) y aprobar que se le dé un grado de protección que permita, cuanto menos, preservar su fachada y su forma interior de plaza, tratando de restaurar total o parcialmente el graderío, así como el suelo de arena, a partir de lo cual se pueda encajar un proyecto de rehabilitación que resulte de interés para sus propietarios, y no al revés.

Como señaló Trujillo “el edificio, sorprendentemente, no figura en el Catálogo de Patrimonio arquitectónico de Santa Cruz, aunque desde 2014, el Cabildo de Tenerife lo ha incluido en una ampliación del Conjunto Histórico de Los Hoteles-Pino del Oro, lo que le ha otorgado una protección legal provisional, debido a que este trámite no se ha resuelto de forma definitiva” tras dos intentos, el primero anulado en vía judicial por exceder del plazo legal de tramitación, y ahora, el segundo, recurrido por el propio Ayuntamiento chicharrero.
El edil de la oposición recordó que este recinto “ha acogido numerosos espectáculos y acontecimientos sociales en el devenir de Santa Cruz: galas del Carnaval, conciertos musicales, mítines políticos, encuentros de lucha canaria…, por lo que trasciende la actividad taurina para la que se concibió originalmente”.
En 2008 la Gerencia de Urbanismo convocó un concurso de ideas de común acuerdo con la propiedad, sometido a votación ciudadana, que ganó una propuesta que salvaba toda la fachada y mantenía el concepto de plaza interior, aunque la parcela tiene aprovechamientos de tipo residencial, con lo cual se preveía construir un edificio en un lateral del solar.

En 2017, la entonces concejala de Urbanismo, Zaida González (PP), manifestó en prensa que el equipo redactor del Plan Especial de Protección de Los Hoteles-Pino del Oro proponía no dar protección a la Plaza de Toros y derribar su fachada para construir un edificio de viviendas.
El Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo ha defendido que el inmueble forme parte del citado casco histórico porque “no solo constituye un testimonio de la escasa representación del lenguaje historicista en la ciudad, sino que conforma un espacio que ha desempeñado un protagonismo histórico en el devenir de la ciudad de Santa Cruz, vinculado a la actividad taurina, inicialmente, y a todo una serie de usos posteriores.[…]», de modo que «desde esta perspectiva, [el antiguo coso taurino] es un referente urbano e histórico cuya importancia patrimonial justifica plenamente su inclusión en el Conjunto Histórico».

Tarife afirmó que el Ayuntamiento ha recurrido judicialmente la ampliación de Los Hoteles-Pino del Oro por indicación de los servicios jurídicos, al entender que no ha transcurrido el plazo legal para poder reiniciar el expediente por parte del Cabildo. En cualquier caso, recordó que en los últimos seis meses ha estado en conversaciones con los propietarios y que es «una buena noticia» que quieran sacar la Plaza de Toros en el estado de deterioro en que se encuentra, con un proyecto para el que necesariamente es preciso el visto bueno del Cabildo, «por lo que no nos queda más remedio que ponernos de acuerdo».
El edil de Urbanismo desveló que los propietarios plantean abrir la plaza por el lado en que se estrecha la Rambla, y adecuar así el ancho de la acera al del resto de esta vía, y plantear en el inmueble una zona de ocio y comercial visible desde el exterior, «una propuesta que a la ciudad le puede interesar».
Tarife trató de distender el debate y bromeó incluso con que él sufre un problema de piel cuando se estresa, y que quiere evitar repetir con el Cabildo una situación estresante como la vivida en el pasado mandato por el conflicto relativo a los más de 500 inmuebles que para los técnicos de la corporación insular merecen ser catalogados como patrimonio histórico en la ciudad, incluyendo varios en el antiguo barrio de Miraflores, asunto que el consistorio llevó incluso a los tribunales. Un conflicto que, según el concejal del PP, ha dado paso a una negociación del Catálogo de Protección cuyo resultado está a punto de tratarse en el Consejo Rector de Urbanismo.
De ahí que, con respecto a la Plaza de Toros, Tarife asumió que «debemos ir de la mano del servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo» y no desea abrir otro frente.

El portavoz del PSOE, José Ángel Martín, manifestó que respalda la inclusión de la Plaza de Toros en el Conjunto Histórico Los Hoteles-Pino del Oro porque además así lo solicitó él mismo cuando era concejal de Urbanismo, y además comparte que este inmueble «hay que protegerlo y mantenerlo». No obstante, manifestó que es necesario compatibilizar su protección con hacer que para sus propietarios sea rentable y atractivo rehabilitarla, si se quiere evitar que continúe su deterioro.
La portavoz de Ciudadanos, Matilde Zambudio (exconcejal de Urbanismo y Patrimonio Histórico), coincidió en que se trata de una edificación «lo suficientemente relevante para reflexionar» sobre qué decisión tomar ya, aunque planteó sus dudas de que la ampliación del Conjunto Histórico pueda ser beneficioso para propiciar la rehabilitación de la Plaza de Toros.
Tras escuchar los argumentos de los demás grupos, el portavoz de Unidas Podemos insistió en su propuesta y enfatizó que en estos casos la disyuntiva es si se quiere proteger realmente el patrimonio histórico o se tiene solo la visión de un solar urbanizable y sus posibilidades lucrativas. Y dejó claro que no está en contra de que los propietarios rentabilicen el uso de esa parcela pero «no a costa de que rechacemos una mínima preservación» de los valores patrimoniales de este inmueble.
El alcalde, José Manuel Bermúdez (CC-PNC), terció al final del debate, con una especie de llamada al realismo: «Al final, por mucho que debatamos aquí, se hará lo que decida el funcionario habilitado para tal fin por el Cabildo de Tenerife, que es el que tiene la competencia».




















































