VICENTE PÉREZ
Iban a hacer solo unos meses, para echar una mano con un disco, pero al final han sido más de 14 años. Es el tiempo que ha estado Benito Cabrera al frente de la dirección musical de Los Sabandeños.
El timplista, folklorista y compositor ha anunciado que deja el grupo que ha liderado durante todo este tiempo y al que ha impreso su inconfundible sello, combinando la cultura popular canaria con otras muchas influencias musicales de tiempos pasados y actuales, en esa mezcla de tradición e innovación que caracteriza su obra en el mundo del folk.
«No me parece que sea un asunto de interés público, pero en aras de evitar dimes y diretes, comunico que tras casi quince años de andadura, he decidido darme de baja como componente y director musical de Los Sabandeños», escribió en FaCebook el músico, quien quiso dejar claro que «no hay enfados ni hay crisis» porque el grupo «está en un gran momento, humana y musicalmente».

Cabrera explica que «se dan las circunstancias oportunas para un cambio de rumbo y asumir el final de un ciclo». «Necesito encauzar mis energías en proyectos personales y creo que es sano dejar que el grupo transite otros caminos, para que siga emocionando al mundo desde Canarias», apostilla.
En esa despedida, confesó que «ha sido un inmenso honor haber estado al frente de un colectivo tan señero de nuestra música» con el que, afirma, ha vivido «momentos inolvidables y conocido a gente maravillosa». » Llevaré la manta en el alma para siempre y seguiré compartiendo momentos con mis compañeros cuando me requieran», apostilló quien ha sido la batuta y acicate de la mítica agrupación musical.
«Mil gracias, Benito»: la emotiva despedida de sus compañeros
Y con este emocionado y amable tono ha sido también el adiós que le han brindado Los Sabandeños. «En 2006 nos dijo: ‘les echo una mano con este disco y luego sigo con mis cosas’; esa ‘mano’ ha durado 14 años, en que hemos tenido el privilegio de contar contigo y con tu sabiduría, saber hacer y liderato», le han respondido los miembros del grupo en un vídeo que divulgaron en Facebook.
«Solo nos cabe el agradecimiento por todo lo que nos has enseñado y nos dejas; queremos que sepas que siempre tendrás un hueco en tu esquina», le han dedicado Los Sabandeños.
«Te deseamos todo los éxitos del mundo en tus proyectos y cuenta con nosotros para lo que necesites. Mil gracias, benito», concluye la despedida de sus compañeros, en un vídeo en el que Cabrera interpreta con ellos un solo con su célebre versión de la isla canaria.
En febrero de 2019, entrevistado por PLANETA CANARIO, ante la pregunta de si se planteaba continuar muchos años más al frente de Los Sabandeños, esta fue su respuesta: «Pues no lo sé. Cuando empecé, solo pensaba estar unos meses, porque Elfidio me lo pidió, pues tuvieron una crisis profunda y se les había ido un montón de gente (bueno, las crisis normales por las que pasan los colectivos humanos). Y aunque llevo ya tantos años, para mi ha sido sano pensar que estoy de paso por Los Sabandeños. No tengo intención de dejarlo, pero tampoco de perpetuarme».
«Elfidio puede sentirse orgulloso, el proyecto de Los Sabandeños está vivo tras mas de 50 años»

Sobre su labor en este grupo que ya es leyenda musical canaria, el músico afirmaba que había sido «una suerte de tener a Elfidio Alonso, que sigue siendo el alma mater de todo esto, y que parece que no moja, pero empapa, y que me ha dado marcos referenciales que a mi me han ayudado mucho, aunque me ha dejado libertad absoluta, he hecho lo que me ha parecido».
Y añadía en aquella entrevista: «Cada vez que me siento ante un ordenador a hacer un arreglo para Los Sabandeños, pienso que no pierda la esencia de un grupo que lleva más de 50 años, que tiene unos seguidores que quieren escuchar un tipo de música, pero tampoco yo quiero perder mi personalidad, y que mi impronta esté ahí también. Yo le decía el otro día a Elfidio que puede sentirse orgulloso porque este proyecto está vivo». Y, sin duda, parte de esa vida se la ha insuflado en estos 15 años Benito Cabrera.
Es autor de melodías y letras interpretadas por diversos cantantes y grupos canarios. Ha sido uno de los impulsores de la renovación del timple, desde sus orígenes como instrumento de acompañamiento folklórico a las salas de concierto de distintos países.






















































