VICENTE PÉREZ
El grupo deportivo Platochico, dedicado al ciclismo de montaña y el senderismo, ha mostrado en un vídeo durante una caminata por los montes tinerfeños restos del avión de la compañía británica Dan Air que se estrelló a casi 2.000 metros de altura, el 25 de abril de 1980, tragedia en la que perdieron la vida 146 personas.
Miembros de este club ciclista y senderista llegó hasta un barranco de gran pendiente y halló lo que parece ser parte del tren de aterrizaje del Boeing 727, sí como otras piezas y objetos personales, como unas gafas quemadas y etiquetas del motor, objetos que dejaron en el lugar por respeto a la víctimas.
Para dar testimonio del hallazgo lo mostraron en su web y en un vídeo en Youtube, que lleva fecha del 27 de junio, en el que un miembro de Platochico, Sergio Hernández González, explica cómo llegar al paraje donde se accidentó el avión, desde Las Lagunetas en una caminata de más de 3 kilómetros,, aunque advierte de que no es recomendable intentar llegar al lugar del impacto debido a la peligrosidad del barranco, con «dificultad extrema» para montañeros.
Algunos lectores de PLANETA CANARIO han indicado que cazadores y pinocheros conocen la localización de estos vestigios de aquella infortunada aeronave.

El deportista que aparece en el vídeo confiesa estar emocionado por saber que allí perdieron la vida los 138 pasajeros y 8 tripulantes que iban a bordo en aquel vuelo, en una de las mayores catástrofes aéreas ocurridas en España, siempre superada, claro está, por el que fue el peor desastre en la historia de la aviación mundial, el choque entre dos 747 en el aeropuerto de Los Rodeos, en el que perecieron 583 personas, ocurrido apenas tres años antes.
«Con todo el respeto del mundo enseño estos restos del avión, y los hemos dejado donde estaban; estas gafas tienen toda una historia, la de una persona que aquí murió», afirma Sergio Hernández en el vídeo, quien en todo momento apela a tratar con la debida consideración el entorno en que se produjo este accidente por la dignidad que merece el recuerdo de los fallecidos y sus familias.

El vuelo 1008 de Dan Air procedía de Manchester y cayó a unos 20 kilómetros del aeropuerto de Los Rodeos durante la aproximación para el aterrizaje. Eran las 13:21 cuando la avión se estrelló contra la montaña de El Diablillo, un topónimo que parece señalar el camino del infortunio para aquellos viajeros y tripulantes.
Tras el accidente, un equipo de emergencia se desplazó al lugar, compuesto de un millar de efectivos de la Guardia Civil, la Policía Nacional, el Ejército de Tierra, Cruz Roja, el antiguo Instituto para la Conservación de la Naturaleza (Icona), bomberos de diversos parques de la isla y voluntarios.


La búsqueda siguió durante varios días para recuperar los cuerpos de los pasajeros, identificarlos y entregarlos a sus familiares.

En memoria de las víctimas de aquella tragedia existe un pequeño jardín de rosas en el Puerto de la Cruz, junto a la iglesia anglicana situada en la cima de la montaña de Taoro, construida a finales del siglo XIX, gracias a donaciones de la colonia de británicos en la isla.























































