PLANETA CANARIO
La Guardia Civil y la Policía Local de Tacoronte disolvieron este jueves una fiesta con más de 300 personas en este municipio del Norte de Tenerife, evento que se celebraba en una finca privada en el camino de La Cuesta.
La actuación policial se produjo a denuncias de los vecinos de la zona, alertados por la gran aglomeración de asistentes y las molestias por el ruido que producían.
El motivo del encuentro era una pedida de mano de tradición gitana, según ha precisado Diario de Avisos.
Los agentes, en vistas de que se contravenía el protocolo de seguridad e higiene frente al coronavirus, identificaron a los organizadores y ordenaron el desalojo ordenado del lugar.
Según testimonio de los vecinos de la zona, ya ha habido otras actividades similares en esta finca, que se anuncian en las redes sociales.
La Delegación del Gobierno en Canarias ha anunciado esta semana un refuerzo de las vigilancia de la Guardia Civil y la Policía Nacional para evitar fiestas ilegales y botellones, tras constatar que la gran mayoría de las personas contagiadas de Covid-19 en los últimos días son menores de 30 años y que el contagio se produce en este tipo de celebraciones donde no se respetan las medidas anti Covid-19. El número de casos activos se ha disparado en el Archipiélago, superando la barrera de los 700.
Y el consejero de Sanidad del Gobierno canario, Blas Trujillo, ha llamado a los ayuntamientos a hacer un control «exhaustivo» de actos festivos, tanto públicos como privados, en que se incumplan la distancia de seguridad y el uso de mascarilla, imponiendo sanciones. Asegura que cerrar las islas otra vea o decretar nuevos confinamientos sería «una auténtica catástrofe» para la sociedad canaria.
PLANETA CANARIO
La Guardia Civil y la Policía Local de Tacoronte disolvieron este jueves una fiesta con más de 300 personas en este municipio del Norte de Tenerife, evento que se celebraba en una finca privada en el camino de La Cuesta.
La actuación policial se produjo a denuncias de los vecinos de la zona, alertados por la gran aglomeración de asistentes y las molestias por el ruido que producían.
El motivo del encuentro era una pedida de mano de tradición gitana, según ha precisado Diario de Avisos.
Los agentes, en vistas de que se contravenía el protocolo de seguridad e higiene frente al coronavirus, identificaron a los organizadores y ordenaron el desalojo ordenado del lugar.
Según testimonio de los vecinos de la zona, ya ha habido otras actividades similares en esta finca, que se anuncian en las redes sociales.
La Delegación del Gobierno en Canarias ha anunciado esta semana un refuerzo de las vigilancia de la Guardia Civil y la Policía Nacional para evitar fiestas ilegales y botellones, tras constatar que la gran mayoría de las personas contagiadas de Covid-19 en los últimos días son menores de 30 años y que el contagio se produce en este tipo de celebraciones donde no se respetan las medidas anti Covid-19. El número de casos activos se ha disparado en el Archipiélago, superando la barrera de los 700.
Y el consejero de Sanidad del Gobierno canario, Blas Trujillo, ha llamado a los ayuntamientos a hacer un control «exhaustivo» de actos festivos, tanto públicos como privados, en que se incumplan la distancia de seguridad y el uso de mascarilla, imponiendo sanciones. Asegura que cerrar las islas otra vea o decretar nuevos confinamientos sería «una auténtica catástrofe» para la sociedad canaria.
PLANETA CANARIO
La Guardia Civil y la Policía Local de Tacoronte disolvieron este jueves una fiesta con más de 300 personas en este municipio del Norte de Tenerife, evento que se celebraba en una finca privada en el camino de La Cuesta.
La actuación policial se produjo a denuncias de los vecinos de la zona, alertados por la gran aglomeración de asistentes y las molestias por el ruido que producían.
El motivo del encuentro era una pedida de mano de tradición gitana, según ha precisado Diario de Avisos.
Los agentes, en vistas de que se contravenía el protocolo de seguridad e higiene frente al coronavirus, identificaron a los organizadores y ordenaron el desalojo ordenado del lugar.
Según testimonio de los vecinos de la zona, ya ha habido otras actividades similares en esta finca, que se anuncian en las redes sociales.
La Delegación del Gobierno en Canarias ha anunciado esta semana un refuerzo de las vigilancia de la Guardia Civil y la Policía Nacional para evitar fiestas ilegales y botellones, tras constatar que la gran mayoría de las personas contagiadas de Covid-19 en los últimos días son menores de 30 años y que el contagio se produce en este tipo de celebraciones donde no se respetan las medidas anti Covid-19. El número de casos activos se ha disparado en el Archipiélago, superando la barrera de los 700.
Y el consejero de Sanidad del Gobierno canario, Blas Trujillo, ha llamado a los ayuntamientos a hacer un control «exhaustivo» de actos festivos, tanto públicos como privados, en que se incumplan la distancia de seguridad y el uso de mascarilla, imponiendo sanciones. Asegura que cerrar las islas otra vea o decretar nuevos confinamientos sería «una auténtica catástrofe» para la sociedad canaria.
PLANETA CANARIO
La Guardia Civil y la Policía Local de Tacoronte disolvieron este jueves una fiesta con más de 300 personas en este municipio del Norte de Tenerife, evento que se celebraba en una finca privada en el camino de La Cuesta.
La actuación policial se produjo a denuncias de los vecinos de la zona, alertados por la gran aglomeración de asistentes y las molestias por el ruido que producían.
El motivo del encuentro era una pedida de mano de tradición gitana, según ha precisado Diario de Avisos.
Los agentes, en vistas de que se contravenía el protocolo de seguridad e higiene frente al coronavirus, identificaron a los organizadores y ordenaron el desalojo ordenado del lugar.
Según testimonio de los vecinos de la zona, ya ha habido otras actividades similares en esta finca, que se anuncian en las redes sociales.
La Delegación del Gobierno en Canarias ha anunciado esta semana un refuerzo de las vigilancia de la Guardia Civil y la Policía Nacional para evitar fiestas ilegales y botellones, tras constatar que la gran mayoría de las personas contagiadas de Covid-19 en los últimos días son menores de 30 años y que el contagio se produce en este tipo de celebraciones donde no se respetan las medidas anti Covid-19. El número de casos activos se ha disparado en el Archipiélago, superando la barrera de los 700.
Y el consejero de Sanidad del Gobierno canario, Blas Trujillo, ha llamado a los ayuntamientos a hacer un control «exhaustivo» de actos festivos, tanto públicos como privados, en que se incumplan la distancia de seguridad y el uso de mascarilla, imponiendo sanciones. Asegura que cerrar las islas otra vea o decretar nuevos confinamientos sería «una auténtica catástrofe» para la sociedad canaria.






















































